Bitácora
El otro día les dije que les iba a comentar como transcurrió la Tesis doctoral a la que fui como miembro de la Comisión juzgadora en Lisboa. Todo lo que he pasado a contarles de un modo incluso anecdótico tiene que ver o me da pie a contarles cosas de Inteligencia Artificial. De paso les cuento cosas de cómo es nuestro “mundillo” que en general es poco conocido.
La primera cuestión que llama la atención es que el libro que conforma el trabajo de Tesis Doctoral está escrito en inglés, no en portugués. También hay gente que lo hace aquí sobretodo cuando quieren que su titulo de Doctor tenga el apelativo de “europeo”. No pregunté si este era el caso o era el caso general.
Llegados al lugar de la presentación, nos reunimos en una sala el Presidente (que era el Decano de la Facultad de Letras) y los miembros juzgadores. Éramos cinco miembros además del presidente. El Presidente allí no tiene que tener un conocimiento estricto del tema de la Tesis pues tiene un papel más de organizador de las intervenciones de unos y otros que de conocedor del tema de la Tesis. La costumbre allí,- hoy prácticamente perdida aquí-, es que todos trajeron su “traje académico” que es una especie de toga larga hasta los pies. Cada Facultad tiene sus colores y modelo. Los extranjeros que éramos dos, no teníamos tal traje así que nos prestaron uno que tenían ahí en un armario para estos casos. El genérico que era el nuestro era completamente negro, una especie de sotana.
Tras vestirnos de esa guisa, el Presidente nos dio una serie de instrucciones de cómo tenía que organizarse la presentación del trabajo de Tesis. La doctoranda, tenía del orden de unos 45 minutos para exponer su trabajo que por otra parte ya nos habíamos leído. Luego, había dos miembros de la Comisión, los más conocedores del tema que harían preguntas exhaustivamente a la doctoranda, cada miembro con una duración del orden de 40 minutos. Los otros tres miembros tendríamos entre cinco y diez minutos cada uno. La tutora del trabajo de tesis estaba también en la sesión.
La presentación fue en inglés. La doctoranda estaba muy tranquila y se la veía muy enterada de su tema como es lógico. Tras las intervenciones de todos nos trasladamos a una habitación contigua a deliberar. A esas alturas, la tesis ha pasado por tantos filtros previos que lo normal es que se decida tan solo si le de da el “Cum Laude” es decir, una mención especial por la calidad del trabajo y si además dicha mención se le otorga por unanimidad. Tras ello, la comunicación a la doctoranda fue muy poco protocolaria, se la llamó a la habitación y el Presidente se lo comunicó en presencia de los demás miembros de la Comisión.
Aquí, al menos en nuestra Universidad las cosas son algo diferentes. Por ejemplo la comunicación es más solemne porque se hace en presencia de todos los asistentes, que suelen ser familia y amigos, y tras dicha comunicación suele haber aplausos y felicitaciones públicas. El día de la lectura de Tesis Doctorales es un día muy especial en todo el mundo aunque cambien algo las formas. Es el día en que se alcanza tras un período que suele ser de una media de 4 años de trabajo de investigación, la titulación académica más alta que existe. Y no es del todo cierto que solo sea útil en el entorno académico. Hay empresas incluso aquí en España que valoran especialmente el título de Doctor, especialmente en algunas áreas tecnológicas, pero sencillamente no hay apenas doctores. Desgraciadamente el número de becas que se conceden en nuestro país para estudiar el doctorado es escaso. Resulta más fácil traerse doctores de otros países para incrementar la “masa” de doctores. En fin.
La doctoranda se llama Sara Mendes, y la tutora buena amiga hace años es quizás una de las mejores lingüistas de la lengua portuguesa y que está a cargo del desarrollo del wordnet para la lengua portuguesa. Se llama Palmira Marrafa.
Pero bueno, ¿de que iba la tesis? Siendo de lingüística, la tesis era un trabajo sobre el papel de los adjetivos en la lengua portuguesa y los significados de los contenidos escritos en función de dichos adjetivos. A mi me interesó especialmente pues aunque como saben no soy lingüista sí trabajamos en el Grupo de investigación en Ingeniería Lingüística. En este caso la aproximación que desarrollaba esta doctoranda me pareció interesante pues estamos desde hace algo más de un año trabajando en un Proyecto de la Universidad de Zaragoza dirigido por el Profesor José María Moreno, en el que tratamos de deducir mediante técnicas de “text mining” (un área de Inteligencia artificial) la opinión de personas o incluso tendencias de voto a partir de las opiniones vertidas en un foro de opinión sobre determinados temas.
Los experimentos preliminares en trabajos ya iniciados son realmente prometedores. Las ideas de la doctoranda mencionada podrían servirnos de alguna forma para mejorar la captación del sentido de ciertas partes de las frases en función de los adjetivos. Nuestra investigación en el fondo se basa en detectar opiniones positivas o negativas ante las preguntas que se hacen a los foreros sobre temas diversos y dicho sesgo sería deducible en parte en función de los adjetivos utilizados para calificar los elementos de dominio que se trate. Naturalmente se trata de detectar esas tendencias de forma automática tratando de entender lo que alguien dice en sus opiniones.
En la actualidad, los estudios de tendencias de voto se hacen en base a encuestas de opinión pero hay una gran cantidad de gente que no contesta o que miente que es mucho peor. Nuestra idea parte del hecho de que alguien puede mentir si tiene que decir simplemente “si” o “no” pero que mentir si tiene que dar una opinión escrita es mucho más difícil. Estamos en estos momentos desarrollando un entorno web para comenzar a hacer pruebas de esta aproximación que esperamos tener listo para pruebas en la próxima primavera. Ya se lo comunicaré por si quieren participar.
Un saludo cordial. Hasta pronto.
La primera cuestión que llama la atención es que el libro que conforma el trabajo de Tesis Doctoral está escrito en inglés, no en portugués. También hay gente que lo hace aquí sobretodo cuando quieren que su titulo de Doctor tenga el apelativo de “europeo”. No pregunté si este era el caso o era el caso general.
Llegados al lugar de la presentación, nos reunimos en una sala el Presidente (que era el Decano de la Facultad de Letras) y los miembros juzgadores. Éramos cinco miembros además del presidente. El Presidente allí no tiene que tener un conocimiento estricto del tema de la Tesis pues tiene un papel más de organizador de las intervenciones de unos y otros que de conocedor del tema de la Tesis. La costumbre allí,- hoy prácticamente perdida aquí-, es que todos trajeron su “traje académico” que es una especie de toga larga hasta los pies. Cada Facultad tiene sus colores y modelo. Los extranjeros que éramos dos, no teníamos tal traje así que nos prestaron uno que tenían ahí en un armario para estos casos. El genérico que era el nuestro era completamente negro, una especie de sotana.
Tras vestirnos de esa guisa, el Presidente nos dio una serie de instrucciones de cómo tenía que organizarse la presentación del trabajo de Tesis. La doctoranda, tenía del orden de unos 45 minutos para exponer su trabajo que por otra parte ya nos habíamos leído. Luego, había dos miembros de la Comisión, los más conocedores del tema que harían preguntas exhaustivamente a la doctoranda, cada miembro con una duración del orden de 40 minutos. Los otros tres miembros tendríamos entre cinco y diez minutos cada uno. La tutora del trabajo de tesis estaba también en la sesión.
La presentación fue en inglés. La doctoranda estaba muy tranquila y se la veía muy enterada de su tema como es lógico. Tras las intervenciones de todos nos trasladamos a una habitación contigua a deliberar. A esas alturas, la tesis ha pasado por tantos filtros previos que lo normal es que se decida tan solo si le de da el “Cum Laude” es decir, una mención especial por la calidad del trabajo y si además dicha mención se le otorga por unanimidad. Tras ello, la comunicación a la doctoranda fue muy poco protocolaria, se la llamó a la habitación y el Presidente se lo comunicó en presencia de los demás miembros de la Comisión.
Aquí, al menos en nuestra Universidad las cosas son algo diferentes. Por ejemplo la comunicación es más solemne porque se hace en presencia de todos los asistentes, que suelen ser familia y amigos, y tras dicha comunicación suele haber aplausos y felicitaciones públicas. El día de la lectura de Tesis Doctorales es un día muy especial en todo el mundo aunque cambien algo las formas. Es el día en que se alcanza tras un período que suele ser de una media de 4 años de trabajo de investigación, la titulación académica más alta que existe. Y no es del todo cierto que solo sea útil en el entorno académico. Hay empresas incluso aquí en España que valoran especialmente el título de Doctor, especialmente en algunas áreas tecnológicas, pero sencillamente no hay apenas doctores. Desgraciadamente el número de becas que se conceden en nuestro país para estudiar el doctorado es escaso. Resulta más fácil traerse doctores de otros países para incrementar la “masa” de doctores. En fin.
La doctoranda se llama Sara Mendes, y la tutora buena amiga hace años es quizás una de las mejores lingüistas de la lengua portuguesa y que está a cargo del desarrollo del wordnet para la lengua portuguesa. Se llama Palmira Marrafa.
Pero bueno, ¿de que iba la tesis? Siendo de lingüística, la tesis era un trabajo sobre el papel de los adjetivos en la lengua portuguesa y los significados de los contenidos escritos en función de dichos adjetivos. A mi me interesó especialmente pues aunque como saben no soy lingüista sí trabajamos en el Grupo de investigación en Ingeniería Lingüística. En este caso la aproximación que desarrollaba esta doctoranda me pareció interesante pues estamos desde hace algo más de un año trabajando en un Proyecto de la Universidad de Zaragoza dirigido por el Profesor José María Moreno, en el que tratamos de deducir mediante técnicas de “text mining” (un área de Inteligencia artificial) la opinión de personas o incluso tendencias de voto a partir de las opiniones vertidas en un foro de opinión sobre determinados temas.
Los experimentos preliminares en trabajos ya iniciados son realmente prometedores. Las ideas de la doctoranda mencionada podrían servirnos de alguna forma para mejorar la captación del sentido de ciertas partes de las frases en función de los adjetivos. Nuestra investigación en el fondo se basa en detectar opiniones positivas o negativas ante las preguntas que se hacen a los foreros sobre temas diversos y dicho sesgo sería deducible en parte en función de los adjetivos utilizados para calificar los elementos de dominio que se trate. Naturalmente se trata de detectar esas tendencias de forma automática tratando de entender lo que alguien dice en sus opiniones.
En la actualidad, los estudios de tendencias de voto se hacen en base a encuestas de opinión pero hay una gran cantidad de gente que no contesta o que miente que es mucho peor. Nuestra idea parte del hecho de que alguien puede mentir si tiene que decir simplemente “si” o “no” pero que mentir si tiene que dar una opinión escrita es mucho más difícil. Estamos en estos momentos desarrollando un entorno web para comenzar a hacer pruebas de esta aproximación que esperamos tener listo para pruebas en la próxima primavera. Ya se lo comunicaré por si quieren participar.
Un saludo cordial. Hasta pronto.
Bitácora
La pregunta sería, ¿Para qué sirve un ingeniero informático? La respuesta de la mayoría de la gente sería, “para programar ordenadores” o algo así. Y eso no es una buena imagen para alguien que ha hecho una carrera de Ingeniería. Claro está que ellos mismos (los ingenieros informáticos) no lo explican demasiado bien. Para programar ordenadores no hace falta hacer una carrera superior.
Hoy me tocó estar de tribunal (ahora los tribunales se llaman Comisiones, seguramente para suavizar la situación por la que alguien expone su trabajo para ser evaluado) de un trabajo fin de carrera (ó proyecto fin de carrera) que es obligatorio para todas las carreras de ingeniería. Fui elegido para esta Comisión porque yo era Ing. Aeronáutico y trabajaba en Inteligencia Artificial.
El trabajo lo presentaba un alumno que ya había terminado sus asignaturas hace un tiempo y de hecho ya había trabajado en dos empresas. Era curioso e interesante. De hecho consistía – en dos palabras-, en un sistema de control para el guiado de un quadrotor, que es una especie de helicóptero pero que en vez de 2 hélices horizontales, tiene 4. (Me recordaba a las naves pequeñas que salen en la película “Avatar”, esas que tiene en vez de alas, hélices horizontales). Pues algo así.
El alumno explicó los conceptos más aeronáuticos de manera sencilla pero clara. Y luego explicó lo que había hecho, tanto bajo el punto de vista aeronáutico como informático. La peculiaridad del sistema, su valor añadido, es que el sistema de guiado de dicho aparato está hecho con lógica difusa (fuzzy logic), un área de tratamiento de la incertidumbre e imprecisión muy clásica y muy útil de la Inteligencia Artificial y que permite trabajar con valores “difusos” del tipo de “alto”, “bajo”, “rápido” o “lento” en vez de con valores numéricos.
Organizar información compleja de manera sencilla
Y me recordó una pregunta que alguien de una empresa me hizo hace años, en sentido de qué sabía hacer un ingeniero informático. Y le dije de forma espontánea que “organizar información compleja para hacerla manejable de forma sencilla”. Luego he pensado esa respuesta espontánea que le dí, y la verdad es que me parece bastante acertada y más cerca de la realidad de la formación que nuestros alumnos adquieren.
Para tratar la información de manera sencilla y automatizada, habrá que hacer programas, no necesariamente por el ingeniero, (hay programadores). Pero antes habrá que organizar la información. Y sí, quizás esa capacidad para tratar y organizar la información de casi cualquier tema (negocios, tecnología, comunicaciones, fabricación, etc…) es la que distinguiría al Ingeniero informático de otras ingenierías más “especializadas”.
Y hoy, mientras escuchaba al alumno que les comentaba antes, pensaba en esto. Este chico se había estudiado temas no precisamente sencillos de Ingeniería aeronáutica para realizar después un sistema informático (el control del guiado del quadrotor), había visto que no se aplica una técnica sencilla (hasta cierto punto) para una operación compleja (lógica difusa) y se había puesto a aplicarla, desarrollando el sistema que simula el movimiento de tal aparato. Y hoy ese chico trabaja en una consultora en el área de negocios. Pero eso ya es otro tema.
Les tengo pendiente contar lo de la tesis doctoral que les dije el otro día. No me olvido. Hasta entonces.
Hoy me tocó estar de tribunal (ahora los tribunales se llaman Comisiones, seguramente para suavizar la situación por la que alguien expone su trabajo para ser evaluado) de un trabajo fin de carrera (ó proyecto fin de carrera) que es obligatorio para todas las carreras de ingeniería. Fui elegido para esta Comisión porque yo era Ing. Aeronáutico y trabajaba en Inteligencia Artificial.
El trabajo lo presentaba un alumno que ya había terminado sus asignaturas hace un tiempo y de hecho ya había trabajado en dos empresas. Era curioso e interesante. De hecho consistía – en dos palabras-, en un sistema de control para el guiado de un quadrotor, que es una especie de helicóptero pero que en vez de 2 hélices horizontales, tiene 4. (Me recordaba a las naves pequeñas que salen en la película “Avatar”, esas que tiene en vez de alas, hélices horizontales). Pues algo así.
El alumno explicó los conceptos más aeronáuticos de manera sencilla pero clara. Y luego explicó lo que había hecho, tanto bajo el punto de vista aeronáutico como informático. La peculiaridad del sistema, su valor añadido, es que el sistema de guiado de dicho aparato está hecho con lógica difusa (fuzzy logic), un área de tratamiento de la incertidumbre e imprecisión muy clásica y muy útil de la Inteligencia Artificial y que permite trabajar con valores “difusos” del tipo de “alto”, “bajo”, “rápido” o “lento” en vez de con valores numéricos.
Organizar información compleja de manera sencilla
Y me recordó una pregunta que alguien de una empresa me hizo hace años, en sentido de qué sabía hacer un ingeniero informático. Y le dije de forma espontánea que “organizar información compleja para hacerla manejable de forma sencilla”. Luego he pensado esa respuesta espontánea que le dí, y la verdad es que me parece bastante acertada y más cerca de la realidad de la formación que nuestros alumnos adquieren.
Para tratar la información de manera sencilla y automatizada, habrá que hacer programas, no necesariamente por el ingeniero, (hay programadores). Pero antes habrá que organizar la información. Y sí, quizás esa capacidad para tratar y organizar la información de casi cualquier tema (negocios, tecnología, comunicaciones, fabricación, etc…) es la que distinguiría al Ingeniero informático de otras ingenierías más “especializadas”.
Y hoy, mientras escuchaba al alumno que les comentaba antes, pensaba en esto. Este chico se había estudiado temas no precisamente sencillos de Ingeniería aeronáutica para realizar después un sistema informático (el control del guiado del quadrotor), había visto que no se aplica una técnica sencilla (hasta cierto punto) para una operación compleja (lógica difusa) y se había puesto a aplicarla, desarrollando el sistema que simula el movimiento de tal aparato. Y hoy ese chico trabaja en una consultora en el área de negocios. Pero eso ya es otro tema.
Les tengo pendiente contar lo de la tesis doctoral que les dije el otro día. No me olvido. Hasta entonces.
Bitácora
Tengo que reconocer que el editor de esta revista termina consiguiendo casi cualquier cosa que se propone y es conseguir que perezosos como yo a la hora de mantener el blog con contenidos volvamos a él con el mismo entusiasmo que el primer día. Pasado un año de mi última contribución, me acordé de que era como demasiado tiempo y le dije que no sé si sabría re engancharme. Así pues, él me explicó que no hacía falta que me sintiera “académico” sino que le diera un tinte más personal, que contara cosas de las que voy haciendo incluso de la vida cotidiana de lo que hacemos en los laboratorios de investigación y que eso también gusta a la gente. Es verdad que en general lo que hay en las cocinas de los laboratorios es a veces como muy lejano a un lector fuera de este ámbito y a la vez quizás contribuya a desmitificarnos un poco (si es que lo estamos…). Así que, puestos a contar cosas comenzaré hoy por contar mi último viaje académico.
Justo a la vuelta de Reyes, me tocó comparecer como miembro de un tribunal de Tesis doctoral en la Universidad de Lisboa. La primera pregunta que me hice en su día fue qué pintaba un Ingeniero en una Tesis doctoral de Lingüística pura. Mi colega de dicha Universidad y quien me invitó, me explicó que mi trabajo en Ingeniería lingüística, sí tenía sentido a la hora de evaluar una Tesis doctoral en Lingüística computacional.
Tanto Ingeniería Lingüística (una de nuestras asignaturas en la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid) como Lingüística Computacional (otra de nuestras asignaturas) parecen tratar de lo mismo. Y de alguna forma así es. Dio la casualidad el otro día que un alumno en clase me preguntó cual era la diferencia. (¡qué haría yo sin las preguntas de los alumnos que nos obligan a pensar!!!) Y le contesté que por Lingüística Computacional al menos yo, entendía que era el área de conocimiento que trataba sobre el diseño de modelos computacionales para el tratamiento de la lengua y que la Ingeniería lingüística se orientaba a construir sistemas para el tratamiento de la lengua. Es decir, los sistemas llevan por debajo los modelos, pero además hay cosas adicionales, como sistemas de interacción con el usuario, integración con otros sistemas etc…es decir, que la Ingeniería Lingüística trataba de lo mismo pero era más “práctica”; parece que le convenció la explicación y yo me quedé tan contento. Cuando un estudiante queda convencido de algo que le explicamos es como un espaldarazo de que vamos bien, de que hemos o tenemos bien asentado el concepto explicado, nosotros como profesores. Ni que decir tiene que este tipo de materias se han integrado de manera tradicional como una de las áreas definitorias de la Inteligencia Artificial.
Como mi editor me recomienda que no me enrolle demasiado en cada aportación, les dejo por hoy y les prometo seguir contando (pronto) el transcurrir del evento de la Tesis Doctoral que les mencioné antes. Que me acabó resultando un trabajo muy interesante. Se lo contaré a ustedes.
Saludos y hasta pronto
Justo a la vuelta de Reyes, me tocó comparecer como miembro de un tribunal de Tesis doctoral en la Universidad de Lisboa. La primera pregunta que me hice en su día fue qué pintaba un Ingeniero en una Tesis doctoral de Lingüística pura. Mi colega de dicha Universidad y quien me invitó, me explicó que mi trabajo en Ingeniería lingüística, sí tenía sentido a la hora de evaluar una Tesis doctoral en Lingüística computacional.
Tanto Ingeniería Lingüística (una de nuestras asignaturas en la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid) como Lingüística Computacional (otra de nuestras asignaturas) parecen tratar de lo mismo. Y de alguna forma así es. Dio la casualidad el otro día que un alumno en clase me preguntó cual era la diferencia. (¡qué haría yo sin las preguntas de los alumnos que nos obligan a pensar!!!) Y le contesté que por Lingüística Computacional al menos yo, entendía que era el área de conocimiento que trataba sobre el diseño de modelos computacionales para el tratamiento de la lengua y que la Ingeniería lingüística se orientaba a construir sistemas para el tratamiento de la lengua. Es decir, los sistemas llevan por debajo los modelos, pero además hay cosas adicionales, como sistemas de interacción con el usuario, integración con otros sistemas etc…es decir, que la Ingeniería Lingüística trataba de lo mismo pero era más “práctica”; parece que le convenció la explicación y yo me quedé tan contento. Cuando un estudiante queda convencido de algo que le explicamos es como un espaldarazo de que vamos bien, de que hemos o tenemos bien asentado el concepto explicado, nosotros como profesores. Ni que decir tiene que este tipo de materias se han integrado de manera tradicional como una de las áreas definitorias de la Inteligencia Artificial.
Como mi editor me recomienda que no me enrolle demasiado en cada aportación, les dejo por hoy y les prometo seguir contando (pronto) el transcurrir del evento de la Tesis Doctoral que les mencioné antes. Que me acabó resultando un trabajo muy interesante. Se lo contaré a ustedes.
Saludos y hasta pronto
Editado por
Jesús Cardeñosa
El Profesor Jesús Cardeñosa es Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid, así como Master de Ingeniería del Conocimiento. Desde 1988 desarrolla su trabajo en el Departamento de Inteligencia Artificial de la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid, de la que en la actualidad es profesor titular y Director del Grupo de Validación y Aplicaciones Industriales. Desde1996 representa a la lengua española en el proyecto de la Universidad de las Naciones Unidas UNL (Universal Networking Language) para crear sistemas de soporte al multilingüismo en Internet. Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21 desde sus orígenes, Jesús Cardeñosa forma en la actualidad un consorcio internacional con varios países de Latinoamérica para generar textos escolares en lenguas indígenas. Aparte de diversos proyectos nacionales e internacionales, su dedicación actual es impulsar la catedra UNESCO para utilizar tecnologias avanzadas en la generación de contenidos multilingües destinados a la educacion de comunidades indigenas.
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