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RESEÑAS

Reseñas

El capital en el siglo XXI Alicia Montesdeoca , 19/02/2015

El capital en el siglo XXI

Ficha Técnica
 
Título: El capital en el siglo XXI
Autor: Thomas Piketty
Edita: Fondo de Cultura Económica.  1ª edición, noviembre de 2014
Traducción: Eliane Cazenave-Tapie Isoard y Guillermina Cuevas
Materia: Economía
Colección: Economía
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 663
ISBN: 978-84-375-0723-1
PVP: 29 €
 



El capital en el siglo XXI es un libro que se basa en 15 años de investigaciones (1998-2013), desarrolladas por Thomas Piketty, y consagradas esencialmente a la dinámica histórica de los ingresos y la riqueza. Gran parte de estas investigaciones se llevó a cabo en colaboración con otros académicos entre los que se encuentran Anthony Atkinson y Emmanuel Saez.
 
La distribución de la riqueza, dice PiKetty, es una de las cuestiones más controversiales y debatidas en la actualidad. Pero, ¿qué se sabe realmente de su evolución a lo largo del tiempo? ¿Acaso la dinámica de la acumulación del capital privado conduce inevitablemente a una concentración cada vez mayor de la riqueza y del poder en unas cuantas manos, como lo creyó Marx en el siglo XIX? O bien, ¿acaso las fuerzas que ponen en equilibrio el desarrollo, la competencia y el progreso técnico llevan espontáneamente a una reducción de las desigualdades y a una armoniosa estabilización en las fases avanzadas del desarrollo, como lo pensó Kuznets en el siglo XX? ¿Qué se sabe en realidad de la evolución de la distribución de los ingresos y de la riqueza desde el siglo XVIII, y qué lecciones podemos sacar para el siglo XXI?
 
Éstas son las preguntas a las que intenta dar respuesta el autor, en este libro. “Digámoslo de entrada: las respuestas presentadas son imperfectas e incompletas, pero se basan en datos históricos y comparativos mucho más extensos que todos los trabajos anteriores — abarcando tres siglos y más de veinte países —, y en un marco teórico renovado que permite comprender mejor las tendencias y los mecanismos subyacentes. El crecimiento moderno y la difusión de los conocimientos permitieron evitar el apocalipsis marxista, mas no modificaron las estructuras profundas del capital y de las desigualdades, o por lo menos no tanto como se imaginó en las décadas optimistas posteriores a la segunda Guerra Mundial.” […] “Sin embargo, existen medios para que la democracia y el interés general logren retomar el control del  capitalismo y de los intereses privados, al mismo tiempo que mantienen la apertura económica y evitan reacciones proteccionistas y nacionalistas.”
 
Para Piketty, el asunto de la distribución de la riqueza es demasiado importante para dejarlo sólo en manos de los economistas, los sociólogos, los historiadores y demás filósofos. Atañe a todo el mundo, y más vale que así sea. La realidad concreta y burda de la desigualdad se ofrece a la vista de todos los que la viven, y suscita naturalmente juicios políticos tajantes y  contradictorios. Campesino o noble, obrero o industrial, sirviente o banquero: desde su personal punto de vista, cada uno ve las cosas importantes sobre las condiciones de vida de unos y otros, sobre las relaciones de poder y de dominio entre los grupos sociales, y se forja su propio concepto de lo que es justo y de lo que no lo es. El tema de la distribución de la riqueza tendrá siempre esta dimensión eminentemente subjetiva y psicológica, que irreductiblemente genera conflicto político y que ningún análisis que se diga científico podría apaciguar. Por fortuna, la democracia jamás será reemplazada por la república de los expertos, asegura el autor.
 
Para Thomas Piketty, los debates intelectuales y políticos sobre la distribución de la riqueza se han alimentado sobre todo de grandes prejuicios y de muy pocos datos. En ese campo de batalla han convergido ideas sobre la igualdad entre los ciudadanos, el derecho de las personas a ser retribuidas conforme a sus méritos, la confianza en que el crecimiento económico mitiga de manera natural los contrastes entre los más favorecidos y los francamente abandona-dos, pero la información concreta, referida a un plazo largo y a diversas geografías, no se había empleado con suficiente rigor para entender cómo se acumula el patrimonio, qué consecuencias sociales tiene ese proceso y qué pueden hacer los Estados para enfrentarlo.

El lector encontrará en estas páginas un muy detallado análisis de cómo se han distribuido el ingreso y la riqueza en el mundo, desde el siglo XVIII y hasta nuestros días. A partir de una rica base de datos económicos de una veintena de países —disponible en línea para quien quiera profundizar en tal o cual asunto— y con certeras pinceladas literarias —Balzac y Austen sirven para dar ejemplos de cómo las sociedades han entendido su relación con el dinero—, Piketty hace un minucioso recorrido histórico y estadístico para identificar ciertos patrones en el proceso de acumulación del patrimonio en las principales economías. Para el investigador de la École de Economie de Paris, cada nación ha respondido de manera diferente a una ley básica del capitalismo, según la cual el rendimiento del capital suele ser superior, a veces por mucho, a la tasa de crecimiento de la economía, lo que puede estimular la concentración de la riqueza y agravar la inequidad; queda a los Estados decidir, individual o colectivamente, cómo influir en esa fuerza polarizante.

El capital en el siglo XXI ha despertado animadas polémicas en prácticamente todo el orbe, en parte por reintroducir entre académicos, políticos, comentaristas y público en general la preocupación sobre las desigualdades sociales; en parte por su propuesta de establecer políticas fiscales de alcance global que moderen la disparidad — impuestos a la riqueza y a la herencia—; en parte por su visión amplia de lo que deben ser hoy las ciencias sociales, y en parte porque ofrece argumentos sólidos, frescos, para que gobiernos y sociedades combatan de manera frontal el flagelo de la desigualdad. Por todo ello, la de Piketty es hoy una voz imprescindible en los tiempos que corren.

 
Sumario
Agradecimientos
Libro y anexo técnico/sitio de internet: guía del usuario
Introducción

Primera parte. Ingreso y capital

I. Ingreso y producción
II. El crecimiento: ilusiones y realidades

Segunda parte. La dinámica de la relación capital / ingreso

III. Las metamorfosis del capital
IV. De la vieja Europa al Nuevo Mundo
V. La relación capital/ingreso a largo plazo 
VI. El reparto capital-trabajo en el siglo XXI

Tercera parte. La estructura de las desigualdades

VII. Desigualdad y concentración: primeras referencias
VIII. Los dos mundos
IX. La desigualdad de los ingresos del trabajo
X. La desigualdad de la propiedad del capital
XI. Mérito y herencia a largo plazo
XII. La desigualdad mundial de la riqueza en el siglo XXI

Cuarta parte. Regular el capital en el siglo XXI

XIII. Un Estado social para el siglo XXI
XIV. Repensar el impuesto progresivo sobre el ingreso
XV. Un impuesto mundial sobre el capital
XVI. La deuda pública

Conclusión
Lista de cuadros y gráficas
Índice general

 
 


 
  Datos sobre el autor
 
 
Alicia Montesdeoca
19/02/2015
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Reseñas

Religión, razón y esperanza. El pensamiento de Ernst Bloch
Ficha Técnica
 
Título: Religión, razón y esperanza. El pensamiento de Ernst Bloch
Autor: Juan José Tamayo
Edita: Tirant Humanidades . Valencia.  1ª edición, enero de 2015
Materia: Ciencias de las Religiones
Colección: Diáspora
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 325 págs.
ISBN: 978-84-16062-43-0
PVP: 22€
Libro electrónico: 13,20 €


 
La edición revisada y actualizada de esta obra, que fue publicada en 1992, tiene para su autor, Juan José Tamayo, dos razones fundamentales. En primer lugar, la “resurrección” de Ernst Bloch en España.

“Durante los diez últimos años, argumenta Tamayo, se ha reeditado varias obras suyas, agotadas desde hace tiempo, con una excelente acogida en el mundo académico e intelectual, entre las que destacan El principio esperanza, Derecho natural y dignidad humana, Huellas, etc. […] Junto a numerosos estudios de su pensamiento que  descubren o re-descubren  aportaciones nuevas que iluminan los contextos desde los que se lee e interpreta, y dimensiones  a veces contradictorias de su personalidad y de su filosofía.”
 
[…] “Como cultivador de la filosofía (Ernst Bloch 1885-1977) recibe los calificativos de filósofo de la esperanza, de la utopía, de la subjetividad, de la imaginación creadora (Sádaba y Tamayo), de la praxis (Marzocchi), del expresionismo (F. Serra), de la soberanía del sueño  (Meneses Ramírez), de la docta spes, metafísico de la utopía (Marzocchi). Incluso se vincula su trabajo filosófico con la función profética, y se le llama profeta filósofo (Dutsche) y profeta de la razón utópica (Caffarena).
 
En segundo lugar, otro de los motivos de la reedición de esta obra es la necesidad de recuperar el pensamiento utópico, que vive horas bajas y es objeto de un descrédito tan generalizado como injustificado.
 
"La utopía tiende  a ser excluida, dice el autor, de los diferentes campos del saber y del quehacer humano, de las ciencias y de las letras, de la economía  y de la ética, de la filosofía y de la teología, de la política y de las relaciones humanas, del quehacer cotidiano y de la vida social, de las religiones y de los movimientos espirituales. Filosóficamente es considerada una desviación de la racionalidad; religiosamente, una herejía; socialmente, un sueño infundado; científicamente, una transgresión de las leyes de la naturaleza; políticamente, una incorrección; culturalmente, un desvarío, jurídicamente, una desviación de la norma; estéticamente, un mal ejemplo; económicamente, heterodoxa e improductiva."
 
Por todo ello, “la vida itinerante y la obra del filósofo alemán Ernst Bloch son el mejor ejemplo de la necesidad de rehabilitar la imaginación creadora y de recuperar la utopía. Bloch relee la historia con la intención de descubrir en ella las huellas de la libertad y de futuro, y el excedente utópico presente en los diferentes movimientos de emancipación y en las distintas tradiciones filosóficas y religiosas grávidas de potencialidad y de posibilidades históricas. Dos de esas tradiciones que estudia críticamente son el judaísmo y el cristianismo, que constituyen la matriz de la conciencia histórica y la fuente de la esperanza, al tiempo que son momentos importantes para la reconstrucción de la razón práctica y de la utopía concreta. Este libro desea contribuir a un mejor conocimiento de la filosofía utópica de Bloch, peregrino de la esperanza, especialmente hoy cuando, por una parte, la utopía vive un largo destierro y un maltrato semántico, y, por otra, están surgiendo movimientos sociales a los que Bloch puede acompañar e iluminar en su lucha por otro mundo posible. El libro pretende, a su vez, activar las utopías ínsitas en las religiones, sobre todo en sus tradiciones heterodoxas, que con frecuencia están en el origen de las grandes transformaciones de la humanidad.”
 
 
Índice
 
Siglas
 
Prólogo a la segunda edición: Ernst Bloch, peregrino de la esperanza                      
 
Introducción                    
 
1. Itinerario intelectual de Bloch y principales influencias en su pensamiento
2. Filosofía de la esperanza
3. Crítica y herencia de la religión
4. Lectura herética de la Biblia
5. Imágenes de la utopía en el Antiguo Testamento
6. Jesús de Nazaret, Hijo del hombre. Hacia una cristología antiteocrática
7. Perversión e hilo rojo de la escatología en la historia del cristianismo
8. Thomas Müntzer: irrupción de la escatología en la praxis
9. La muerte como anti-utopía y las fuentes del coraje de vivir
10. Influencia de Bloch para la recuperación del horizonte escatológico en la teología de la esperanza
11. Conclusiones y valoración crítica
Bibliografía                      
 

Datos del autor
Alicia Montesdeoca
17/02/2015
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Reseñas

Hartos de corrupción Alicia Montesdeoca , 10/02/2015

Hartos de corrupción
Ficha Técnica
 
Título: Hartos de corrupción
Colaboran: Miquel Seguró (comp.), Norbert Bilbeny , Victoria Camps, Manuel Cruz, Miguel García Baró, Antoni Talarn, Francesc Torralba, Andrés Torres Queiruga, Margarita Rivière, Antonio Valdecantos, Manuel Villoria
Edita: Herder Editorial  
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 184 págs.
ISBN: 978-84-254-3449-5
PVP: 9,95€
 
 
“Muchas veces, cuando se analiza la corrupción, se corre el riesgo de quedarse con lo anecdótico y olvidar lo esencial: sus causas profundas. La corrupción hunde sus raíces de forma ramificada y profunda, además de ser fruto de patologías sociales y económicas –institucionalizadas formal o informalmente- que dan vida a su capacidad de destrucción. Por ello, si se pretende combatirla cortando sus ramas, lo único que se consigue es que más adelante vuelvan a surgir con igual o más fuerza”. De esta manera, en el prólogo a esta obra, Manuel Villoria inicia la reflexión a las causas y orígenes de la corrupción.
 
Porque,  Hartos. ¡Estamos hartos!, se afirma en la presentación. “Hartos de abrir el diario y enterarnos de un nuevo caso  de corrupción. Hartos de sufrir los abusos de un poder delegado democráticamente que no mira por el bien común. Hartos de ver cómo una y otra vez unos pocos se enriquecen con el dinero público sin, ni siquiera, tener mala conciencia.  Y hartos de ver cómo se erosionan bienes sociales como la educación, la sanidad y la cultura, que minan la precaria salud ética de nuestra democracia.
 
Estamos hartos y lo queremos expresar, para que nadie nos pregunte en un futuro ¿por qué no hicisteis algo?”
La idea de este libro nace en un momento difícil y delicado, dice Miquel Seguró. Llevamos unos cuantos años de una crisis, no solamente económica, que está dejando a un  cuarto de la población sin trabajo, a media generación sin perspectivas, a los hospitales y las universidades sin personal, a las bibliotecas sin libros, a los museos sin exposiciones y a los auditorios sin música. Y aun así, después de siete años de recortes y de sufrimiento de tantos, tenemos que evidenciar que algunos nunca han parado de enriquecerse a costa de la comunidad.
 
Sabemos que el problema de la corrupción no es nuevo, pero nos preguntamos: ¿de dónde viene? ¿Quién tiene la culpa? ¿Se puede superar?
 
La reflexión sobre la corrupción que recoge esta obra se inicia con la elocuente exposición que hace Manuel Villoria al plantear la magnitud que adquiere en general este problema. Esta exposición es complementada con los puntos de vista de pensadores de distintos ámbitos, entrevistados para este proyecto, y por una selección de textos de clásicos de la filosofía y del pensamiento político. En conjunto, las aportaciones nos ponen en evidencia la profundidad del problema. Por eso hemos decidido publicar este volumen. Porque cuantas más perspectivas y más miradas sobre la corrupción tengamos, más fácil será darnos cuenta de que al enemigo lo tenemos en casa, concluye Seguró.

La obra se cierra con el cuestionario hecho a los pensadores invitados, invitando con ello a los lectores a incluir en el libro sus propias reflexiones y perspectivas, sobre esta cuestión que está influyendo y condicionando nuestra vida cotidiana.


Índice
 
Presentación. Miquel Seguró (comp.)
Prólogo. Manuel Villoria
 
Platón
Norbert Bilbeny
Aristóteles
Victoria Camps
Cicerón
Manuel Cruz
Jean Jacques Rousseau
Miguel García Baró
Immanuel Kant
Margarita Rivière
Karl Marx
Antoni Talarn
Max Weber
Jorge L. Tizón
José Ortega y Gasset
Francesc Torralba
Hannah Arendt
André Torres Queiruga
John Rawls
Antonio Valdecantos
Jorge M. Bergoglio, Papa Francisco

Autores
Referencias bibliográficas
¿Y tú que opinas?



 
 
Alicia Montesdeoca
10/02/2015
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Reseñas

Ignacio Ellacuría. Utopía y Teoría Crítica Alicia Montesdeoca , 09/02/2015

Ignacio Ellacuría. Utopía y Teoría Crítica

Ficha Técnica
 
Título: Ignacio Ellacuría. Utopía y Teoría Crítica
Directores: Juan José Tamayo y Luis Alvarenga
Autores: Juan José Tamayo; José Manuel Romero; Carlos Molina; Luis Alvarenga; Héctor Samour; Ricardo Ribera; Juan Antonio Senet; Alejandro Rosillo
Edita: Tirant Humanidades
Materia: Ciencia de las religiones
Colección: Diáspora
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 195 págs.
ISBN: 978-84-16062-45-4
PVP: 17€

 

El pensamiento filosófico de Ignacio Ellacuría (1930-1989) se construyó desde la filosofía zubiriana. Los planteamientos metafísicos del autor de Inteligencia sentiente le permitieron configurar una propuesta de reflexión filosófica sumamente original y difícil de encasillar, que desemboca en una de las más creativas filosofías de la liberación (así en plural), producidas en Latinoamérica en el siglo XX.
 
Los trabajos recogidos en este volumen provienen, en buena medida, de las sesiones de trabajo del encuentro de Cátedras Ignacio Ellacuría, celebrada en la UCA de San Salvador en noviembre de 2012, en la jornada de conmemoración de los mártires jesuitas y las mujeres trabajadoras asesinadas el 16 de noviembre de 1989 por el Ejército salvadoreño. Varios de ellos fueron publicados en la revista Estudios Centroamericanos, ECA, en su número 732. Otros han sido escritos expresamente para este libro o han sido modificados en su redacción original. Todos ellos tienen en común la búsqueda de una lectura pluridimensional del pensamiento de Ellacuría.
 
Estas lecturas pluridimensionales del pensamiento de Ellacuría tienen en común, por lo menos, tres elementos. El primero, que proponen una conexión entre la filosofía ellacuriana con la teoría crítica de la primera Escuela de Frankfurt. El segundo, que los textos recogidos en el presente volumen sitúan el pensamiento del autor con una vertiente importante en la filosofía alemana del siglo XX, y es aquella que conecta la filosofía de raigambre marxista con la teología cristiana, en el caso de Ernst Bloch y judía, en el Walter Benjamin.
 
En muchos de estos trabajos se constata que el pensamiento pluridimensional de Ellacuría debe leerse, precisamente, desde una dimensión pluridimensional. No se le puede hacer justicia a su pensamiento si lo leemos “unidimensionalmente”: desde el punto de vista estrictamente filosófico, si nos dedicamos a la filosofía; desde el horizonte únicamente teológico, si queremos incursionar en su teología; desde la perspectiva de la coyuntura política salvadoreña, si nuestro interés es el de abordar sus muchos textos políticos. Ellacuría, en realidad, juega simultáneamente, por así decir, “a tres bandas”: política, filosofía y teología.
 
El tercer elemento es el que da coherencia al pensamiento del autor de Filosofía de la realidad histórica: la búsqueda de vías de transformación efectiva de la realidad latinoamericana y salvadoreña, la crítica y superación de la civilización del capital. (Texto extractado de la Introducción)
 

Índice
 
Introducción: Hacia una lectura pluridimensional de Ignacio Ellacuría: Juan José Tamallo y Luis Alvarenga
 
El lugar de la teoría sobre el fundamento moral de la actividad intelectual de I. Ellacuría. José Manuel Romero
Pensamiento crítico y cristianismo de liberación: Ellacuría, Romero, Dalton. Carlos Molina
Una teoría crítica para el Salvador. Negatividad, historización y praxis liberadora en Ignacio Ellacuría. Luis Alvarenga
El concepto del “mal común” y la crítica de la civilización capital. Héctor Samour
Ellacuría y la dialéctica. Ricardo Ribera
Teoría Crítica del derecho en Ignacio Ellacuría. Juan Antonio Senet
Una crítica a la visión desarrollista de los derechos humanos desde el pensamiento de Ellacuría. Alejandro Rosillo
Alicia Montesdeoca
09/02/2015
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Reseñas

Grito africano por el derecho a existir Alicia Montesdeoca , 29/01/2015

Grito africano por el derecho a existir
Ficha Técnica
 
Título: Grito africano por el derecho a existir
Autor: Cyprien Melibi Melibi
Edita: Tirant Humanidades
Materia: África y la Iglesia
Colección: Diáspora
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 199 págs.
ISBN: 978-84-16062-53-9
PVP: 19€
 


“… desde niño la civilización occidental me ha sido presentada como un modelo perfecto. Nacido y crecido en África, todo lo que he aprendido en la escuela, en el colegio y en la universidad viene de la cultura europea. La prueba de eso es que leo, hablo y escribo tres idiomas europeos y solo un idioma africano, mi idioma materno. Por tanto, voy a hablar de África y de los africanos. […] Quiero hablar del África que me vio nacer y crecer.  Por tanto, voy a hablar de África de las aldeas y de los barrios populares; África de los campos y de los ríos; África de los montes y de los valles; África de la selva, de la sabana y del desierto. Voy a hablar de África y de los africanos que conozco.”
 
Ese es el grito liberador que emerge de esta obra y que trata de destruir los cimientos de la imagen de África promovida por occidente, pretendiendo continuar sosteniendo una relación desigual que alimenta los privilegios del occidente blanco, gozados durante seis siglos, sobre unas inmensas tierras cargadas de riquezas naturales y culturales, pagados al precio de las propias vidas de sus verdaderos propietarios, los africanos.
 
En Grito africano por el derecho a existir, el lector se encontrará, por una parte, con un grito de denuncia y, por otra, una utopía, entendida como un sueño de vida, una aspiración a la liberación y una llamada al compromiso con África. Su autor, Cyprien Melibi Melibi, aproxima, a los lectores interesados, a esa realidad ignorada y ampliamente desconocida.
 
En el primero titulado Sobrecogedora África, el autor relata la situación de estrangulamiento en la que se encuentra el continente. Y para que se comprendan las razones del presente, el autor mira al pasado para ver, revisar y reflexionar sobre lo sucedido y quizás, poder interpretar lo que significa ese pasado para el mundo de hoy y para el futuro. Mostrando la singularidad de su historia y de los efectos que ésta tiene en su presente.
 
África, aclara el Cyprien Melibi, es reconocida por el mundo occidental a partir del siglo XIV y ese descubrimiento es valorado desde la cultura y los intereses de unos aventureros que evalúan las ventajas y las cualidades de sus pobladores en función de sus ambiciosos proyectos, la explotación del mundo recién descubierto, para lo que cuentan con una mano de obra idónea por su fuerza y su resistencia física: de esta manera da comienzo  la esclavitud.
 
Afirma el autor que, La esclavitud de la raza negra se funda en el cristianismo romano de entonces. Me refiero, aquí, por ejemplo, al papa Nicolás V (1447-1455) que concedió al rey de Portugal el derecho de reducir a cualquier “sarraceno” (negro) a la esclavitud hereditaria. Paradójicamente, era el Siglo de la Luz, el Siglo de Oro de la cristiandad española, tal como destaca el autor. Y, durante cuatro siglos, se arrancaron millones de hijos e hijas del continente africano; encadenados, torturados, mutilados, hubo violaciones, seres humanos lanzados al Océano Atlántico.
 
A la etapa de la esclavitud le siguió la de la colonización de África y tras la conferencia de Berlín en el siglo XIX, las naciones potentes deciden dominar, someter, conquistar y explotar a este enorme continente, rico, inocente e impotente. El territorio se divide en naciones y se reparte entre los países colonizadores según sus intereses. La Iglesia, a través de las congregaciones misioneras, jugará un papel ambiguo que facilitará la dominación de los Estados colonizadores.
 
Después de la segunda Guerra Mundial […] Francia recibirá como mandato por parte de otros Estados occidentales ser “el gendarme” del Continente Negro. Ese mandato le da plena libertad para poner en vigor “el orden occidental” en África, utilizando todos los medios posibles con el silencio cómplice de las demás naciones.
 
A partir de 1960 se produce la independencia política de la mayoría de los países. Pero, para mucha gente, la independencia política fue nada más que una desilusión: en la mayor parte del continente reina el partido único, al frente del gobierno un dictador que se erige en propietario de todo lo que vive y se mueve en el territorio nacional, elegido y evaluado por el país colonial que sigue dirigiendo, a través de él, el país.
 
Hoy en día, afirma Melibi, la “píldora amarga” que Europa hizo tragar a África por la tragedia de la esclavitud nos está envenenando todavía y se pregunta ¿Cómo los europeos pueden seguir enriqueciéndose en nuestra tierra sin tener en cuenta que somos nosotros los legítimos dueños de esas riquezas?
 
Tras esta panorámica histórica, que tan en resumen destacamos aquí, en los siguientes capítulos el autor profundizará en esa historia, desde otra perspectiva, la del africano que la ha padecido, poniendo palabras y dándole voz a lo que han vivido y viven los africanos, a sus luchas por el reconocimiento de su  dignidad, por el derecho a protagonizar los cambios sin sentir que los países desarrollados interfieren, en nombre de su civilización y a favor de sus intereses coloniales. De esta manera, cuestiona la civilización occidental que, pretendidamente perfecta y universal, les robó la propia y les mantiene en la miseria.
 
Desde su particular mirada, como africano cristiano, Melibi muestra su indignación respecto a la instrumentalización del cristianismo en su tierra y a la falta de compromiso institucional, de la propia iglesia católica, en la causa del pueblo africano en lucha por un destino mejor. Esto nos lleva al capítulo cuarto en donde se pone en evidencia, que la Iglesia en África es cuestionada desde los principios de la teología de la liberación.
 
[…] “desde su inicio, la teología de la liberación en África ha sido un movimiento de reivindicación. ¿Qué reivindicamos? Ante todo, que la Iglesia cristiana dé a nuestra cultura el mismo crédito de confianza que recibió por ejemplo la cultura romana de la misma. Que las iglesias occidentales nos traten como iglesia hermana y nos den nuestra independencia para crecer y madurar. Sin esa mirada de tú a tú, creo que todo lo que se tratará será nada más que un imperialismo cultural y religioso. […] Se trata pues de ser africanos y cristianos según el deseo de Dios sobre cada uno de nosotros y no según lo que piensan los demás que Dios necesita de nosotros.”
 
"África no está muriéndose, afirma con fuerza Melibi, mi tierra no está agonizando, no importa lo que pretenden los agoreros para excluir a mi continente del "banquete universal" del bienestar (...) África está trabajando, avanzando, progresando según su ritmo y actuando según su propio estilo. África no ha dicho su última palabra. Los africanos y las africanas tenemos recursos ontológicos y antropológicos necesarios para el despegue de nuestro continente. (...) Se está produciendo también el advenimiento de una África pensante. La hermenéutica africana sigue enriqueciéndose con su historia, donde la tradición y la modernidad se confrontan y se impregnan mutuamente. (...) Los cristianos y las cristianas de África no queremos que nuestra Iglesia sea cómplice ni colaboradora de los verdugos (blancos o negros) del pueblo africano. Tampoco queremos un cristianismo "opio del pueblo africano", queremos que nuestra Iglesia asuma su función noble de liberar la energía interior del africano... Nkosi Sikelel´ iAfrika". Texto, este último, que se reproduce en la contraportada del libro.
 

Índice
 
Prólogo. África, desafío para Europa. Juan José Tamayo                              
Introducción y declaración de intención                
 
  1. Sobrecogedora África

1. «Zâm dzam esiki anë endzoé» o «Mi lepra no es como la tuya». 2.Las peripecias del pueblo negro-africano. 3. África defraudada - Europa indefendible. 4. La ignorancia culpable sobre África. 5. «Los africanos piden la palabra». 6. La cuestión del afro-modernismo 7. ¿Y qué responder al discurso sobre el afro-modernismo? 8.           ¡Europeos! Abrid los ojos al huésped interior 9. ¡Shemâ África!  
 
  1. Crítica africana a la «civilización perfecta»

1. Tanto por tan poco... 2. Es imposible hacer feliz a la gente a pesar de ella misma. 3. Si, al material africano; no, al humano. 4. «Yo soy mejor si tú fracasas» 5. ¿Europa, qué hiciste de tu bautismo? 6. «El drama de un humanismo deshumanizante» 7.      ¿Ganancias mal habidas o males bien adquiridos? 8. «Mañan ya añyù» o «Hermandad de labios» 9. Invitación al amor incondicional                  


III. Diatriba desde mi fe como negro africano

1. «El bicho estaba en la fruta». 2. Crónica de una iglesia olvidada. 3. Las expectativas de la iglesia africana hoy. 4. ¿Por qué salvar a África? 5. Ambigua eclesiología aplicada a los africanos. 6. Las congregaciones religiosas arrastran al diablo por la cola. 7. Las vocaciones sacerdotales y religiosas africanas incomprendidas. 8. Lamentos sobre mi fe como africano. 9. Mis tres misas sin tener conciencia de lo que celebraba

IV. La teología de la liberación cuestiona la iglesia en África

1. Algunas cuestiones pre-teológicas mal acertadas en África. 2. Contexto de eclosión de la teología de la liberación en África. 3. Los distintos temas de la teología de la liberación africana. 4. «Zoom» sobre la figura de Jean-Marc Ela. 5. Camino y ahogamiento de la teología de la liberación africana. 6. Desafíos nuevos y exigencias actuales de la teología de la liberación en África. 7. Anunciar a Jesús y liberar a África. 8. ¿Qué catolicismo para África?  9. Conclusión: Otra Iglesia es necesaria en África

V. África: ahora o nunca

1. Lo que no debemos hacer en África. 2. «Madiba y yo: militantismo, seguimiento y recuerdos». 3.Lo que debemos hacer en África: fomentar la utopía. 4. Para una conciencia africana despierta. 5. ¿Lo sabía Usted?... Yo, ¡No!                            
 
VI. África humana

1. África: ¿qué es? Y ¿qué no es?    2. África en la buena dirección. 3. A las fuentes de la cultura africana. 4. La humanidad africana en sus detalles. 5. «Debrouillons-nous» o «Desembrollémonos». 6. De la negritud al «afropolitanismo». 7. «Nkosi Sikelel' iAfrika» o Dios bendiga a África.  


Conclusión: África, la esperanza intacta                
Post-Face           
 

Datos del autor
Alicia Montesdeoca
29/01/2015
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