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Blog de Tendencias21 sobre los problemas del mundo actual a través de los libros


Sáhara Occidental: la descolonización pendiente
José Ignacio Algueró Cuervo: El Sahara y España. Claves de una descolonización pendiente. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea, 2006 (476 páginas).

Pocos conflictos en la escena mundial alcanzan una resonancia tan intensa en el seno de la sociedad española como el del Sahara Occidental.   La propia condición de España como antigua potencia colonial explicaría esa  sensibilidad social. Prácticamente ninguna provincia española carece de una asociación de solidaridad con el pueblo saharaui. Sus campañas de sensibilización, solidaridad, ayuda humanitaria y cooperación internacional son conocidas.

Tampoco faltan personalidades de la vida social y cultural que han asumido un compromiso personal con la causa saharaui, multiplicando su eco mediático. Cabe resaltar, en este sentido, al actor Javier Bardem, que produjo el documental “Hijos de las nubes, la última colonia ” (2012), dirigido por Álvaro Longoria. Sin olvidar el trabajo de Silvia Munt, que escribió y dirigió el Cortometraje Documental "Lalia"  (1999), premiado con un Goya.

La pésima gestión que realizó el gobierno español del dossier del Sahara fue el punto de partida de un conflicto que se ha prolongado en el tiempo y que, de momento, no tiene visos de solución. En lugar de propiciar la descolonización prevista por las Naciones Unidas, España cedió su territorio colonial ―administrado como provincia española en África desde 1958― a Marruecos y Mauritania mediante los Acuerdos Tripartitos de Madrid, firmados el 14 de noviembre de 1975.

El grueso de la obra  de José Ignacio Algueró Cuervo gira en torno a estos acontecimientos que rodearon la decisión adoptada entonces por el gobierno español. Seguido de otra parte dedicada a las consecuencias derivadas para la sociedad saharaui, la región del Magreb y su entorno más inmediato: España y, en particular, el archipiélago canario. Previamente a estos dos grandes apartados, el autor se centra en los orígenes y desarrollo de la presencia colonial española en el Sahara Occidental. Finalmente concluye con un epílogo en el que actualiza su recorrido hasta el cierre de su edición en 2006.

Pese al tiempo transcurrido desde su publicación, el trabajo del profesor Algueró Cuervo, fruto de su tesis doctoral (UNED, 1999), no ha perdido su vigencia. Por el contrario, a medida que se prolonga la irresolución del conflicto cobra mayor fuerza explicativa. Lamentablemente, la lejanía insular y la distribución editorial no han hecho justicia a una obra que, por su rigor y profundidad, resulta imprescindible para comprender los entresijos del conflicto y forma parte, por derecho propio, de la bibliografía especializada en la materia.  

José Abu-Tarbush | Comentarios

Poder, tecnología e imperialismo

Daniel R. Headrick: El poder y el imperio. La tecnología y el imperialismo, de 1400 a la actualidad. Barcelona: Crítica, 2011 (464 páginas).

Una década después de su intervención en Afganistán, el ejército más potente del planeta, que comanda ―a su vez― otras fuerzas integrantes en la OTAN, no termina de controlar el país de los afganos y busca una retirada lo más digna posible. La historia no es nueva, tampoco tuvo éxito el ejército soviético a finales del siglo XX, ni el del Imperio británico en el XIX.

De las confrontaciones entre países que cuentan con un enorme poder e importantes avances tecnológicos y países débiles, empobrecidos y carentes de semejantes recursos, se extraen algunas lecciones: en muchos casos se impone la supremacía estratégica, pero en otros ese predominio no siempre se traduce en una victoria y, por el contrario, también se cosechan derrotas.

Esto recuerda que el poder en las relaciones internacionales es siempre un poder en relación, respecto a qué y a quién. En esta obra, Daniel R. Headrick se centra en el papel desempeñado por la tecnología en la expansión global: su uso en el control de la naturaleza, las innovaciones tecnológicas que permiten la conquista y dominación, además de la respuesta ―tecnológica o de otra índole― de los pueblos sometidos.

En este repaso histórico se recoge la experiencia marítima en la exploración y control de los océanos Índico, Atlántico y Pacífico; además de la conquista de los continentes americano, africano y, sólo parcialmente, asiático. Entre 1800 y 1914, los europeos pasaron de dominar el 35 al 84,4 por 100 de la superficie terrestre. Junto a un elenco de motivaciones (políticas, militares, económicas, ideológicas, sociales, etcétera), los medios derivados de la innovación tecnológica fueron fundamentales para establecer su dominio político-militar, económico, comercial y financiero.

No obstante, pese a su mayor poder, la empresa imperialista tropezó con algunos obstáculos, por ejemplo, la conquista del continente africano se demoró por razones medioambientales que afectaban mortalmente a la salud de los ejércitos invasores. Pero una vez superada la barrera medioambiental con los avances médicos, unido a la revolución industrial que perfeccionó e innovó las armas de fuego y el transporte marítimo (barco de vapor), el imperialismo decimonónico recobró un nuevo impulso que lo distanciaba del viejo, iniciado a principios del XVI con la conquista española de México y Perú y el control portugués del océano Índico.

Un hito en esta carrera fue la aviación. Su empleo no se limitó sólo a objetivos militares, sino que también se extendió a los civiles: ciudades, industrias e infraestructuras. Se consideraba que aterrorizando a los civiles, éstos obligarían a sus gobiernos a pedir la paz o la rendición. Práctica que, aunque no reconocida, se sigue ejerciendo en algunos conflictos actuales.

La conclusión del autor es que la supremacía estratégica no necesariamente se traduce en un predominio sobre el terreno. El poder no se reduce a un mayor desarrollo tecnológico, por el contrario, el factor humano sigue siendo fundamental. El de Afganistán es sólo un ejemplo más que debe sumarse a las lecciones extraídas de Vietnam y, en suma, de las luchas anticoloniales. Como señala el profesor Headrick, “la superioridad instrumental no implica una superioridad moral”.

José Abu-Tarbush | Comentarios

¿El fin del Al Qaeda?
Jean-Pierre Filiu: Las 9 vidas de Al Qaeda. Barcelona: Icaria, 2011 (276 páginas).

Escrito mucho antes de la eliminación de Osama bin Laden (en la primavera de 2011), en el texto de Jean-Pierre Filiu se analiza las diferentes fases en la emergencia de Al Qaeda, desde sus inicios hasta la etapa justo anterior a la desaparición de su líder. Escenario que también contemplaba el autor.

Su diagnóstico de la red Al Qaeda parte de su constatable pérdida de peso en Oriente Medio, las limitaciones de su filial norteafricana, su incapacidad para golpear un territorio occidental en los últimos años y su creciente aislamiento, replegada a “su santuario en las zonas tribales, de la frontera entre Afganistán y Pakistán”.

Al Qaeda es la primera organización terrorista con vocación global. Pero no ha logrado vertebrar su proyecto internacional. Ni tampoco constituir una base social de apoyo. Más que por el desafío militar, Al Qaeda se ha visto afectada por su rechazo masivo en el mundo musulmán, donde más víctimas se cobran sus atentados terroristas.

El autor baraja tres escenarios de futuro. Primero, el de su disolución, debido a que su núcleo central, de lealtad personal, será difícil de reemplazar. Segundo, el de su estallido interno, fruto de las discrepancias entre sus diferentes integrantes. Por último, tercero, el de la agresión occidental a un país musulmán, que podría ser un revulsivo para Al Qaeda, “ofreciéndole nuevas posibilidades de reclutamiento y financiación”.

En esta tesitura, la fragilidad de su construcción ideológica, la ausencia de una base social significativa y su conflicto con otros actores nacionales han contribuido a la creciente marginación y aislamiento de Al Qaeda.

Frente a la predicción, el autor prefiere la cautela, dada la mostrada capacidad de Al Qaeda para adaptarse, transformarse y recuperarse. Aunque, de momento, no se puede aseverar su desaparición, algunos autores consideran que su importancia ha decrecido. Ésta es la opinión expresada por Immanuel Wallerstein en un reciente artículo: Does Al-Qaeda Still Matter?.

Tags : Al Qaeda
José Abu-Tarbush | Comentarios

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Editado por
José Abu-Tarbush
Eduardo Martínez
José Abu-Tarbush es profesor titular de Sociología en la Universidad de La Laguna, donde imparte la asignatura de Sociología de las relaciones internacionales. Desde el campo de las relaciones internacionales y la sociología política, su área de interés se ha centrado en el mundo árabe con especial seguimiento del conflicto israelí-palestino.

Los comentarios bibliográficos son fruto de la colaboración semanal en el programa radiofónico El análisis internacional, que dirige Javier Granados en la Radio Televisión Canaria




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