Recomendar este blog Notificar al moderador


NEUROCIENCIAS

En los meses de octubre y noviembre pasados, el profesor Francisco J. Rubia ofreció en el Colegio Libre de Eméritos un ciclo de seis conferencias sobre el tema "El impacto de la Neurociencia".
Ofrecemos ahora los videos de estas conferencias.


Cada día asistimos a nuevos avances en el conocimiento de nuestro cerebro. Uno de los sistemas mejor conocidos es la visión, quizá por su fácil accesibilidad. Pero lo verdaderamente revolucionario son aquellos conocimientos que van a cambiar la imagen que tenemos del mundo y del hombre, como la lateralización de funciones cerebrales; el aumento de saberes sobre predisposiciones genéticas, que convierte el dicho de que somos una tabla rasa en algo perteneciente al pasado; y la acometida neurocientífica de temas tradicionales de la filosofía, como el yo o la libertad.

Programa de las conferencias recogidas en el video
 
1. CEREBRO Y VISIÓN
 
2. LATERALIZACIÓN DE FUNCIONES CEREBRALES
 
3. LAS DROGAS ENTEÓGENAS
 
4. PREDISPOSICIONES GENÉTICAS
 
5. LA ILUSIÓN DEL YO
 
6. CEREBRO Y LIBERTAD

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Conferencias

Martes, 15 de Octubre 2013
Francisco Rubia impartió una conferencia sobre "Recientes avances en las funciones mentales del cerebro" en la que habla de revolución científica en las neurociencias. Descartes es el padre de la fisiología moderna. La conferencia se basa en cuatro grandes temas: realidad exterior, el yo, la libertad y la espiritualidad. La realidad está en nuestro cerebro, las impresiones subjetivas son proyecciones de nuestro cerebro. El yo en otras culturas no es tan egocéntrico, como las orientales. El libre albedrío ha sido estudiado por numerosos neurólogos al igual que las experiencias místicas y espirituales.

La conferencia se desarrolló en el ciclo Maratones científicos 2005-2006. Mente y cerebro y ha sido difundida ahora por el mortal Madri+d, que el conferenciante creó cuando fue Director General de Investigación de la Comunidad de Madrid.

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

Domingo, 19 de Mayo 2013

Conferencia pronunciada por el autor en el Congreso Internacional de Bioética, Valencia, 14 de noviembre de 2012.


La mayoría de nosotros cree que, a no ser que estemos bajo coacción o sufriendo por una enfermedad mental, todos tenemos la capacidad de tomar decisiones y hacer elecciones libremente. Con otras palabras: que estamos en posesión de lo que llamamos “libre albedrío” o voluntad libre. Que no dependemos de fuerzas físicas, ni del destino, ni de Dios. Que nuestro yo es el que decide y elige.

No obstante, parece que la neurociencia moderna piensa, al menos una parte de los neurocientíficos entre los que me encuentro, que esa creencia no es más que una ilusión, de manera que el fantasma de la falta de libertad nos acecha.

Parece evidente que nuestras decisiones y elecciones son el resultado de toda una serie de factores sobre los que no tenemos ningún control consciente: la herencia genética, las experiencias que hemos vivido y que dormitan en nuestra memoria, la mayoría de ellas implícita o inconscientemente, pero que pueden ser activadas en cualquier momento, las circunstancias actuales o los fines que hayamos planificado previamente.

En realidad, seguimos asumiendo la existencia de un homúnculo dentro del cerebro que sería el que toma las decisiones y realiza las elecciones, aunque la existencia de ese homúnculo ha sido ya rechazada desde el punto de vista neurocientífico, no sólo por la ausencia de un centro cerebral que lo albergue, sino porque exigiría la presencia de otro homúnculo dentro del primero y así sucesivamente.

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

14votos

La ilusión del Yo

Domingo, 12 de Mayo 2013

Conferencia pronunciada por Francisco J. Rubia en la Real Academia Nacional de Mediciona (Madrid) el 7 de mayo de 2013.


La ilusión del Yo
Estamos tan familiarizados y satisfechos con la experiencia de nuestro yo que preguntarse si realmente ese yo existe parece como si fuese la pregunta de un retrasado mental. Y sin embargo la neurociencia moderna se plantea esa cuestión precisamente, a saber que el yo, como ya decía la filosofía hindú hace más de tres mil años, es maya, palabra del sánscrito que significa engaño, ilusión o lo que no es.

En la filosofía védica se acuñó la palabra Ahamkara, palabra compuesta de Aham, que significa “yo” y kara que designa todo aquello que ha sido creado. El yo sería una construcción ilusoria que aísla al sujeto de su entorno haciéndole creer que tiene una autonomía que no es real.

Como dice la psicóloga británica Susan Blackmore, la palabra ilusión no significa que no exista, existe como fruto de la actividad cerebral que al parecer genera esa ilusión en nuestro propio beneficio.

Cuando nos levantamos por la mañana nuestro yo se despierta unido a la consciencia. Vuelven los recuerdos del día anterior y los planes para el futuro. En una palabra: nos convertimos en esa persona que identificamos con la palabra “yo”. Todos nosotros tenemos la impresión subjetiva de que dentro de nosotros se esconde la persona que llamamos “yo” y que recibe todas las sensaciones, toma todas las decisiones, recapacita, planifica, aprueba o rechaza. Es como una especie de homúnculo (Diapositiva 2) que controla todas las funciones cerebrales.

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

11votos

Neuroespiritualidad

Miércoles, 10 de Abril 2013

Conferencia pronunciada por Francisco J. Rubia en Guadalajara el 7 de abril de 2013.


Neuroespiritualidad
La palabra neuroespiritualidad quiere dar a entender que nuestro cerebro genera experiencias que se han denominado espirituales, religiosas, numinosas, divinas o de trascendencia.

Estas experiencias se producen cuando se hiperactivan estructuras cerebrales pertenecientes a lo que se llama sistema límbico o cerebro emocional (Diapositiva 2).

Aunque este hecho ya era antes conocido por los efectos que tiene la epilepsia del lóbulo temporal, efectos que conoceremos enseguida, hoy se ha confirmado que las estructuras límbicas, cuando se activan sea por estimulación eléctrica o por estimulación magnética transcraneal, son capaces de producir estas experiencias.

Estos hechos tienen muchas consecuencias. En primer lugar, plantea la cuestión de si la división antinómica que solemos hacer entre materia y espíritu es correcta, al menos por lo que respecta al cerebro. Yo por eso al cerebro le he llamado “espiriteria” que es una contracción entre espíritu y materia.

Que la materia cerebral pueda producir espiritualidad nos dice que tenemos una tendencia innata a la espiritualidad, sobre la cual se construye todo el edificio de las religiones. Espiritualidad es un concepto más amplio que religión, ya que no existe religión sin espiritualidad, pero sí espiritualidad sin religión, como es el caso del budismo, del jainismo o del taoísmo. Por eso, yo concluyo que tenemos una tendencia innata a la espiritualidad generada por estructuras cerebrales, pero no una tendencia innata a la religión, como algunos autores sostienen, porque la religión es una construcción social que consta de múltiples factores.

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

Lunes, 11 de Febrero 2013

El Catedrático de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco J. Rubia, impartió el pasado 7 de febrero la conferencia 'Bases cerebrales de la imitación y la empatía humana' dentro del Curso de Actualidad Científica 'Cerebro. Viaje al Interior'.



Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

Miércoles, 11 de Julio 2012

La revista Agenda Viva ha entrevistado a Francisco Rubia, de la que entresacamos algunas declaraciones.


Algunas de las declaraciones recogidas en la entrevista a Agenda Viva:

La neurociencia moderna está «deconstruyendo» una imagen del ser humano que se ha caracterizado por el orgullo de creerse único en la naturaleza, separado de ella y de los animales, a pesar de ser uno de ellos. El estudio de las funciones mentales que la neurociencia consigue tras la superación del dualismo (antes se llamaban funciones «anímicas», es decir, del alma), ha permitido entender que esas facultades han tenido precursores en los animales que nos han precedido en la evolución. De esta manera, el hombre ya no es la «perla de la creación», sino un animal más, que vive en un entorno al que tiene que adaptarse y del que tiene que cuidar. La tierra no le pertenece, sino que pertenece también a todos los demás animales que en ella viven.

Es importante afirmar que la base orgánica de la conducta y las tendencias sexuales se encuentra en el cerebro y que las diferencias entre hombre y mujer están en relación con los diferentes niveles de testosterona. Además, el dimorfismo sexual es algo que ocurre muy prematuramente.

La falta de libertad es un hecho natural porque el cerebro es materia y está tan determinado por las leyes de la naturaleza como el resto del universo...

El problema de la conciencia es probablemente el que más trabajo va a dar en este siglo

.

Leer la entrevista completa

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

Miércoles, 27 de Junio 2012

En el marco del debate sobre los orígenes de la mente humana, el pasado 5 de junio Francisco Rubia pronunció en el CCCB una conferencia sobre "Bases neurológicas de la imitación y la empatía". Presentó al conferenciante Adolf Tobeña.


Ver el video de la conferencia.

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

Jueves, 8 de Diciembre 2011

Francisco José Rubia és un dels més destacats investigadors europeus en el camp de la neurociència. Amb ell buscarem respostes a preguntes com: per què somiem? Com aprenem? Què són les emocions? Com sorgeix la consciència? Hi ha diferències entre el cervell de l'home i el de la dona? L'agressivitat és innata? Parlarem d'aquestes i altres qüestions, com la memòria, la llibertat individual i els límits del coneixement humà. El professor Rubia ens diu que el cervell no es refia de la consciència, que els codis morals són innats i són fruit de l'evolució i que la memòria és limitada. (Entrevista en la televisión catalana TV3)



Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo

Bitácora

Martes, 13 de Septiembre 2011

Conferencia impartida por el autor en el 43º Congreso de la European Brain and Behaviour Society en Sevilla, el 10 de septiembre.


La revolución neurocientífica
Se ha dicho que la humanidad ha pasado por tres revoluciones sociales que han supuesto un avance considerable. La primera, la revolución agrícola hace unos 10.000 años, cuando el hombre se asienta y comienza a labrar la tierra produciendo alimentos y creando las ciudades.

La segunda, la revolución industrial hace unos 250 años, con la invención de la máquina de vapor y la producción de mercancías y la extensión de los mercados.

Y en nuestro tiempo, la tercera revolución debida a la creación del microchip que dio lugar a la sociedad de la información con un intercambio de conocimientos antes desconocido.

Algunos autores consideran que la cuarta revolución será la revolución neurocientífica que ya está invadiendo numerosas disciplinas y creando nuevas, colocando el prefijo “neuro” ante disciplinas tradicionales.

Así hoy se habla de neuroeconomía, neuromarketing, neurofilosofía, neuroética, neuroeducación, neuropolítica y un largo etcétera. Todas estas nuevas disciplinas pretenden aplicar los nuevos conocimientos de la neurociencia a sus materias, esperando que esta aportación sirva para darles un nuevo impulso y desarrollo.

Es un hecho que la declaración de la década del cerebro por el Congreso de los Estados Unidos, alentada por la Library of the Congress y por el NIH en los años noventa del siglo pasado supuso una fuerte inyección, sobre todo económica, para las investigaciones neurocientíficas. Desde la neurobiología molecular hasta las técnicas modernas de imagen cerebral, los estudios tanto básicos como clínicos se multiplicaron y se han acumulado muchos conocimientos que ahora esas nuevas disciplinas pretenden aplicar.

Pero a mi entender cuando se habla de revolución neurocientífica habría que diferenciar entre una revolución objetiva que se traduce en esos nuevos conocimientos y sus aplicaciones, y una revolución subjetiva de la que hablaremos luego y que a mi juicio es mucho más trascendente que la revolución objetiva.

Dentro de la revolución objetiva habría que mencionar la utilización cada vez más frecuente de las técnicas de imagen cerebral, o técnicas de neuroimagen, no sólo en el estudio de enfermedades, sino del hombre normal y sano, ya que son técnicas no invasivas que pueden aplicarse sin intervención cruenta alguna.

En el sistema judicial, por ejemplo, se están aplicando cada vez más esas técnicas que van a sustituir pronto a los polígrafos detectores de mentiras del pasado, ya que la exactitud de sus resultados supera a los detectores tradicionales, con la esperanza de que pronto será imposible engañar a los jueces y fiscales.

El presidente de la Fundación MacArthur en Estados Unidos, Jonathan Fanton, dice que la neurociencia puede tener un impacto sobre el sistema legal tan dramático como los test de ADN. Esta fundación invirtió 10 millones de dólares en el año 2007 en varias universidades para entender cómo la neurotecnología tenía un impacto sobre los sistemas legales en todo el mundo.

Y el neurocientífico Michael Gazzaniga, de la Universidad de California en Santa Barbara, decía que pruebas neurocientíficas ya se han utilizado para persuadir a jurados a decidir sentencias, y los tribunales han admitido los resultados del uso de técnicas de imagen cerebral durante juicios para apoyar peticiones que justificaban actos criminales basándose en la demencia de los implicados.

Recientemente en Estados Unidos se han invertido millones de dólares en universidades para investigaciones neurotecnológicas. El MIT, por ejemplo, recibió 350 millones de dólares para un Instituto McGovern de investigación cerebral. Y en la última década, el National Institute of Health dobló su presupuesto, alcanzando los 7 mil millones de dólares para el estudio de enfermedades del sistema nervioso.

Por otro lado, tanto empresas privadas como agencias de inteligencia están invirtiendo mucho dinero en ese intento de aplicación de los conocimientos generados en neurociencia para utilizarlos en su beneficio. El estudio, por ejemplo, de la base neurobiológica de la toma de decisiones es de suma importancia para los ejecutivos de las empresas. Y en la elaboración de los anuncios de productos y mercancías, la utilización de esos conocimientos también está adquiriendo una gran importancia.

El posible uso de los conocimientos neurocientíficos en el campo de batalla es más preocupante. Los ejércitos modernos están desarrollando ‘neuroarmas’ que pueden ir desde la eliminación de contenidos de la memoria hasta las armas neurotóxicas que pueden transformar los estados de ánimo, producir cambios psicológicos e incluso eliminar al enemigo. Recordemos lo sucedido en Chechenia el 26 de octubre del 2002 cuando las fuerzas rusas OSNAZ introdujeron un gas que mató tanto a terroristas como a rehenes en un teatro de Moscú.

Aparte de sus aplicaciones médicas, la neurotecnología está invadiendo otros terrenos, como las finanzas, la mercadotecnia, la religión, la guerra o el arte. Estamos entrando en lo que Zack Lynch ha llamado ‘la neurosociedad’.

Francisco J. Rubia | Comentarios

Facebook Google + Twitter LinkedIn Del.icio.us Digg Google Y! Technorati Meneame Viadeo
1 2 3 4


Editado por
Francisco J. Rubia
Ardiel Martinez
Francisco J. Rubia Vila es Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y también lo fue de la Universidad Ludwig Maximillian de Munich, así como Consejero Científico de dicha Universidad. Estudió Medicina en las Universidades Complutense y Düsseldorf de Alemania. Ha sido Subdirector del Hospital Ramón y Cajal y Director de su Departamento de Investigación, Vicerrector de Investigación de la Universidad Complutense de Madrid y Director General de Investigación de la Comunidad de Madrid. Durante varios años fue miembro del Comité Ejecutivo del European Medical Research Council. Su especialidad es la Fisiología del Sistema Nervioso, campo en el que ha trabajado durante más de 40 años, y en el que tiene más de doscientas publicaciones. Es Director del Instituto Pluridisciplinar de la Universidad Complutense de Madrid. Es miembro numerario de la Real Academia Nacional de Medicina (sillón nº 2), Vicepresidente de la Academia Europea de Ciencias y Artes con Sede en Salzburgo, así como de su Delegación Española. Ha participado en numerosas ponencias y comunicaciones científicas, y es autor de los libros: “Manual de Neurociencia”, “El Cerebro nos Engaña”, “Percepción Social de la Ciencia”, “La Conexión Divina”, “¿Qué sabes de tu cerebro? 60 respuestas a 60 preguntas” y “El sexo del cerebro. La diferencia fundamental entre hombres y mujeres”.



El impacto de la neurociencia. Curso del profesor Francisco J. Rubia. Octubre noviembre 2013.

Facultades mentales del cerebro
Curso presencial del profesor Rubia en el Colegio Libre de Eméritos

Temas actuales en neurociencia. Conferencias del profesor Rubia pronunciadas en el Colegio Libre de Eméritos (2011)

Cerebro, mente y conciencia: nuevas orientaciones en neurociencia. Conferencias del profesor Rubia pronunciadas en el Colegio Libre de Eméritos (2010)

Número especial de la Revista de Occidente sobre Libertad y Cerebro. Artículos coordinados por Francisco J. Rubia. Enero 2011.




RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile