Jorge Wagensberg, director científico de la Fundación La Caixa, físico antitaurino, hablando con soltura de fisiopatología del toro y "progreso moral" en el parlamento catalán. ¿Tendría razón Leopoldo Alas "Clarín" cuando decía, en 1882, que "la tauromaquia teórica y sus procedimientos es la ciencia española de más rumbo"?
Los aforismos pretenden encerrar, en apenas unas pocas palabras, una idea certera y condensar el pensamiento del autor. Fallido filósofo, el escritor de aforismos insufribles puede haber intentado resumir en una línea un proyecto inconcluso de tesis doctoral o un tratado de varios tomos que, iniciado con entusiasmo, pronto se demuestra inviable por la inutilidad del tema o del pensador —o ambas. Ese mismo escritor, si desea encontrar medio gramo de inspiración, tendrá que recurrir al préstamo (o al saqueo) de las ideas de otros para poder escribir media línea con sentido.
Dejando de lado estos casos, sobre los que hay abundantes ejemplos, monografías y estudios, presento a continuación mi propio canon, con unos pocos aforismos, todos ellos admirables, escritos por varios (estos sí) de los mejores aforistas del pasado y presente. Uno de ellos es Jorge Wagensberg, cientifico y profesor de universidad, para muchos el más importante teórico y practicante español de aforismos . En mi caso, debo reconocer que, tras largo tiempo de estudio y análisis comparativo, no he conseguido captar cómo puede crear Wagensberg tantos y tan buenos aforismos, pero sí advierto lo que considero españolísimo estilo. Aquí van:
“ Un hombre corriente se maravilla de las cosas insólitas, un hombre sabio se maravilla de las cosas triviales” (Confucio).
“Lo improbable asombra a todo el mundo, lo cotidiano sólo al genio” (Jorge Wagensberg).
“La religión es el opio del pueblo” (Karl Marx).
“La religión es un placebo existencial” (Jorge Wagensberg).
“Si el universo es la respuesta, ¿cuál es la pregunta?” (Leon Lederman, premio Nobel).
“Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál es la pregunta?” (Jorge Wagensberg).
“Todas las sustancias son tóxicas, no hay ninguna que no lo sea. La dosis es la diferencia entre un veneno y un remedio” (Paracelso).
“No existen sustancias tóxicas, sólo dosis tóxicas” (Jorge Wagensberg).
“¿Plagiat ou hommage?” ("¿plagio u homenaje?", tradicional, Francia).
“Un plagio, un homenaje” (Jorge Wagensberg).**
“En principio no hay delito moral en copiar, plagiar o clonar” (Jorge Wagensberg)
**El texto íntegro aparece en una entrevista de Wagensberg: "lo bonito es comprobar que hay empresas que piden aforismos para hacer publicidad (...) la empresa me pidió un aforismo que era “un plagio, un homenaje”, es decir, si te plagian lo que tienes que hacer es estar contento porque es un homenaje". http://es.scribd.com/doc/37954843/Entrevista-a-Wagensberg
Post scríptum. El suplemento Babelia del diario El País del día 11 de Mayo de 2012 dedicaba al aforismo su tema central. En su artículo de cabecera, Wagensberg propone tres argumentos fundamentales para los buenos aforismos: objetividad, inteligibilidad y dialéctica. Visto lo visto, ¿no faltaría otro argumento más?
NOTICIA: 125 alumnos de Harvard, bajo amenaza de expulsión por haber cometido plagio en un examen. ¿No deberían estar contentos los dirigentes de la universidad?
http://www.larazon.es/noticia/8262-la-universidad-de-harvard-abre-investigacion-sobre-125-estudiantes-por-plagio

El método para escribir aforismos geniales --o lo bueno, si breve y nuevo, tres veces bueno.
