Últimamente se está poniendo de moda insultar a la Merkel. Se grita que ella nos ha metido en este guisado en el que vivimos en un sinvivir y, mala como es la señora, no nos saca de él. Hace un mes, en Roma, se podían ver carteles con doña Angela transfigurada en aquel su infame antecesor, el del bigote. Como si hubiesen invadido los alemanes nuestros países para que estuviésemos gastando el dinero, plantando cosechas que nadie recoge, poniendo museos en aldeas o reconstruyendo palacios desde los que poder recaudar más impuestos de basuras.
También es cierto que no debe estar sufriendo demasiado. Por eso, convencerla de que afloje la cartera y se la juegue va a ser complicado. ¿Se imaginan si fuese Esperanza Aguirre la que se jugase nuestros cuartos por los letones o los rumanos? ¿Qué haría? ¿Qué diríamos nosotros? ¿Qué nos dirían ellos?
Como unos cuantos jóvenes tendrán que irse fuera a buscar mejores perspectivas, no les vendrá mal alguna recomendación. Una de ellas es acerca de los precios. Si uno piensa que vivir en Alemania es carísimo, no lo es tanto. Los restaurantes, por ejemplo, cuestan bastante menos que la mayoría de los que hay por aquí, sobre todo en las grandes ciudades. Y muchos comestibles tienen precios muy asequibles. Vean si no la foto de doña Merkel disfrutando de un helado. ¿Será de la marca Mövenpick, etiqueta suiza de reputada fama? Por su cara de gozo podría ser, pues los helados son magníficos. Aún disfrutaría más, pensarían muchos, si supiese que el mismo helado que en una tienda de una de las zonas más caras de Alemania (Stuttgart, no Suiza) vale 3,49 euros (foto, la de aquí abajo, que me ha llegado ayer), en España, en la Tienda del Gourmet de El Corte Inglés, costaba ese mismo día 12,85 euros. Mismo helado, mismo volumen, casi cuatro veces su precio. ¡Y en otros sitios aún cuesta más! ¿Gourmets o prima helada de riesgo?
Lo mismo si uno necesita un ordenador, por ejemplo. En 2010 compré uno en Madrid, en el establecimiento más barato, el de la cadena donde compran "los que no son tontos". En oferta de la semana, 200 euros menos que en otras tiendas. Feliz, hasta que fui a una tienda de esa cadena, en Stuttgart, sólo días más tarde. Misma cadena, mismo ordenador, 150 euros más barato. ¡Precio normal, sin oferta! Y a uno se le quedaba cara de lo que decían que no era.
Pensamos que todo cuesta más y los salarios son mucho más altos en Alemania. No es ya así lo primero...y tampoco lo segundo.
PS. Pocos días después de publicado este comentario, he podido ver en persona el congelador de los helados de la foto, en Alemania. Pues bien, el precio había bajado aún más, a 2,22 euros (en oferta).Es decir, casi seis veces más barato que en España. A este paso, podríamos considerar este otro "índice Mövenpick", en vez de la "prima de riesgo", como signo de las diferencias económicas entre Alemania y España.
Habría que ver ahora la foto de la Merkel, sabiendo estos precios...
También es cierto que no debe estar sufriendo demasiado. Por eso, convencerla de que afloje la cartera y se la juegue va a ser complicado. ¿Se imaginan si fuese Esperanza Aguirre la que se jugase nuestros cuartos por los letones o los rumanos? ¿Qué haría? ¿Qué diríamos nosotros? ¿Qué nos dirían ellos?
Como unos cuantos jóvenes tendrán que irse fuera a buscar mejores perspectivas, no les vendrá mal alguna recomendación. Una de ellas es acerca de los precios. Si uno piensa que vivir en Alemania es carísimo, no lo es tanto. Los restaurantes, por ejemplo, cuestan bastante menos que la mayoría de los que hay por aquí, sobre todo en las grandes ciudades. Y muchos comestibles tienen precios muy asequibles. Vean si no la foto de doña Merkel disfrutando de un helado. ¿Será de la marca Mövenpick, etiqueta suiza de reputada fama? Por su cara de gozo podría ser, pues los helados son magníficos. Aún disfrutaría más, pensarían muchos, si supiese que el mismo helado que en una tienda de una de las zonas más caras de Alemania (Stuttgart, no Suiza) vale 3,49 euros (foto, la de aquí abajo, que me ha llegado ayer), en España, en la Tienda del Gourmet de El Corte Inglés, costaba ese mismo día 12,85 euros. Mismo helado, mismo volumen, casi cuatro veces su precio. ¡Y en otros sitios aún cuesta más! ¿Gourmets o prima helada de riesgo?
Lo mismo si uno necesita un ordenador, por ejemplo. En 2010 compré uno en Madrid, en el establecimiento más barato, el de la cadena donde compran "los que no son tontos". En oferta de la semana, 200 euros menos que en otras tiendas. Feliz, hasta que fui a una tienda de esa cadena, en Stuttgart, sólo días más tarde. Misma cadena, mismo ordenador, 150 euros más barato. ¡Precio normal, sin oferta! Y a uno se le quedaba cara de lo que decían que no era.
Pensamos que todo cuesta más y los salarios son mucho más altos en Alemania. No es ya así lo primero...y tampoco lo segundo.
PS. Pocos días después de publicado este comentario, he podido ver en persona el congelador de los helados de la foto, en Alemania. Pues bien, el precio había bajado aún más, a 2,22 euros (en oferta).Es decir, casi seis veces más barato que en España. A este paso, podríamos considerar este otro "índice Mövenpick", en vez de la "prima de riesgo", como signo de las diferencias económicas entre Alemania y España.
Habría que ver ahora la foto de la Merkel, sabiendo estos precios...

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