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Descubren indicios de que sistemas rocosos con dos soles existen en el universo

Lo que la ciencia ficción sugirió en La guerra de las galaxias tiende a confirmarse


Astrónomos británicos han descubierto indicios de que en el universo existen sistemas rocosos con dos soles, y no sólo sistemas gaseosos de dos estrellas. Han observado restos rocosos de asteroides orbitando alrededor de dos estrellas enanas, una blanca y otra marrón, en un sistema llamado SDSS 1557, situado a 1.000 años luz de la Tierra. Lo que la ciencia ficción ya sugirió con el planeta Tatooine, donde nació Skywalker en La Guerra de las galaxias, tiende a confirmarse.





Creación artística del descubrimiento. Mark Garlick, UCL, University of Warwick and University of Sheffield.
Creación artística del descubrimiento. Mark Garlick, UCL, University of Warwick and University of Sheffield.
Investigadores británicos han descubierto indicios de escombros galácticos  alrededor del sistema estelar doble conocido como SDSS 1557,  por lo que planetas rocosos como Tatooine pueden formarse en estos mundos de dos estrellas. El descubrimiento ha sido publicado en la revista Nature Astronomy.

Tatooine es el planeta donde nació Luke Skywalker en la saga Star Wars, un mundo  donde brillan dos soles. En el universo también existen sistemas con dos soles, pero hasta la fecha todos los exoplanetas asociados a ellos eran gigantes gaseosos, similares a Júpiter, creados en las regiones más frías.

El equipo de astrónomos investigaba la enana blanca SDSS 1557, un remanente estelar generado a partir de los restos de otra estrella, cuando descubrió que estaba acompañada de una enana marrón y que restos rocosos de asteroides orbitaban en torno a ellas. Estos restos las contaminan temporalmente con un material equivalente a un asteroide de 4 km.

Las enanas marrones son cuerpos que no tienen la masa suficiente para mantener continuas fusiones nucleares de hidrógeno en su interior. En este caso se trataba de una enana marrón que tiene 60 veces más masa que el planeta Júpiter.

"Conocemos miles de sistemas binarios como el de SDSS 1557, pero es la primera vez que observamos restos e impurezas de asteroides", explica el coautor del estudio Steven Parsons, en un comunicado de la Universidad de Sheffield. 

Y añade: "el descubrimientos de restos de asteroides en el sistema SDSS-1557 aporta indicios claros de la formación de planetas rocosos por la vía de grandes asteroides, lo que nos ayuda a entender cómo se forman exoplanetas rocosos en sistemas solares dobles".

Los astrónomos reconocen que el descubrimiento les causó una completa sorpresa, ya que en un primer momento pesaron que la enana blanca era una estrella solitaria, pero después se dieron cuenta de algunas señales significativas, como la atracción gravitatoria sutil de la enena marrón hacia la enana blanca.

Equivalente a un asteroide de 4 Km

«Conocemos miles de sistemas binarios similares a SDSS 1557, pero esta es la primera vez que hemos visto restos de asteroides y de contaminación», explica Steven Parsons, de la Universidad de Sheffield y coautor del estudio.

Según Jay Farihi, de Departamento de Física y Astronomía del University College de Londres y autor principal del estudio, el descubrimiento de los restos de asteroides en ese sistema permite ver huellas determinantes del «ensamblaje» de un planeta rocoso a través de los grandes asteroides que lo formaron, lo que ayuda a entender cómo se forman los exoplanetas rocosos en este tipo de sistemas solares dobles.

A diferencia del gélido material rico en carbono encontrado en otros sistemas estelares dobles, el material planetario identificado en SDSS 1557 es rico en metales, incluyendo al silicio y al magnesio.

En nuestro sistema solar, el cinturón de asteroides contiene los bloques de construcción sobrantes de Mercurio, Venus, la Tierra y Marte, y los científicos los estudian para comprender mejor cómo se forman los exoplanetas rocosos y potencialmente habitables.

El mismo enfoque fue utilizado para examinar el sistema SDSS 1557. Aunque probablemente tiene planetas dentro, todavía no se pueden detectar directamente, pero sí los fragmentos que informan sobre su posible existencia.

El equipo observó los espectros y longitudes de onda del material con los instrumentos del Observatorio Gemini Sur y el VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO), en Chile.

El profesor Co-autor Boris Gänsicke (Universidad de Warwick) analizó estos datos y encontró que todos ellos contaron una historia consistente y convincente. "Todos los metales que vemos en la enana blanca desaparecerán dentro de unas semanas y se hundirán en el interior, a menos que los escombros fluyan continuamente hacia la estrella. Estaremos mirando el SDSS 1557 junto con el Hubble, para demostrar de forma concluyente que el polvo está hecho de roca en lugar de hielo."

Referencia

A Circumbinary Debris Disk in a Polluted White Dwarf System. Nature Astronomy. DOI: 10.1038/s41550-016-0032.


Miércoles, 1 de Marzo 2017
Redacción T21
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