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El Hombre, la Política y el Cooperativismo: una visión social democrática

La herramienta empresarial solidaria se convierte en un instrumento de cambio político


El cooperativismo peruano ha perdido espacio como un actor social, al quedarse inmovilizado en el principio de "neutralidad politica"y ha tenido que mendigar a la clase politica su apoyo para lograr leyes en beneficio del sector. A partir de ese análisis se propone no formar un partido político, sino "sensibilizar" a los ciudadanos y clase politica de la importancia, como herramienta empresarial solidaria, del cooperaivismo en el siglo XXI. Por Walter Choquehuanca Soto.



Cooperativa indígena en Cuzco. BID
Cooperativa indígena en Cuzco. BID
El Cooperativismo como movimiento social es realizado por seres humanos racionales, que en su búsqueda permanente por la justicia social, como pensamiento ideal, le han dado sentido al compromiso político del “hombre y la política”. Sólo en democracia el cooperativismo ha tenido viabilidad de desarrollo en la economía e historia social.

El cooperativismo en el Perú es una expresión del pluralismo que atraviesa todo el tejido de la sociedad, ya que como modelo empresarial solidario tiene un contenido nacional en sus capitales, trabajadores y valores. En Perú el cooperativismo quiere ser tomado en cuenta como un actor que puede apoyar la transformación del país en la generación de trabajo, productos y servicios de calidad .

Cooperativismo y política

La Política en el Perú, entendida como la aspiración de los peruanos a una convivencia más solidaria dentro de las reglas de democracia, con derechos y obligaciones, no puede llevarse a la práctica con un hombre solitario o aislado: le faltarían sus semejantes o pares.

El 4º Principio Cooperativo aprobado por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), que plantea la “autonomía e independencia de las cooperativas respecto a los gobiernos y a los partidos políticos”, no nos debe llevar al “ aislamiento democrático” como actor de la transformación de nuestro país.

El Cooperativismo tiene que participar y dejar participar en los proyectos políticos, porque su vigencia está condicionada a las decisiones de los políticos que actúan en representación del pueblo y del poder democrático, dentro de su periodo de elección (cada 05 años) en el Congreso de la Republica o en el poder Ejecutivo.

Las decisiones que se adoptan muchas veces se ven influenciadas con recuerdos de fantasmas, miopía empresarial y conocimiento parcial de las ventajas del modelo cooperativo en la nueva sociedad global del siglo XXI.

Parece que algunos políticos no se han dado cuenta de la aparición del “nuevo cooperativismo empresarial”, cuya doctrina del cooperar y compartir en solidaridad es el nuevo paradigma que ha dejado atrás al “viejo cooperativismo” que ellos legislaron hace más de 40 años en el Perú con la Ley 15260, promulgada el 14-12-1964, que fue la primera Ley General de Cooperativas promulgada siendo Presidente el Arq. Fernando Belaunde Terry (Acción Popular).

Ante la discusión de si el cooperativismo es socialista y que no puede ver al capitalismo, menos en sus versión del liberalismo, creo que estas cosas son de percepciones y de nombre: “el cooperativismo es el lado bueno del capitalismo salvaje” (la llamada economía con rostro humano o empresa ética) y en cuanto al socialismo, el cooperativismo es “ un modelo social en las formas porque es humano y cristiano”, pero no en su contenido.

Los Partidos y el Cooperativismo

El pluralismo y tolerancia del modelo cooperativo en el Perú de acoger a personas de diferentes tendencias políticas y a los Movimientos Regionales, hace de este modelo sea una “Escuela de democracia” en la promoción de candidatos y de proyectos políticos para el 2006. El Cooperativismo debe participar con sus gremios y líderes, presentando su oferta ante los ciudadanos de buena voluntad y sin espíritu egoísta.

Los partidos políticos requieren, hoy más que nunca, de personas capacitadas, en diferentes especialidades del saber y de la realidad nacional, que no olviden su historia, así como su identidad ancestral. También se necesitan profesionales de la política, pero con ética y moral social.

Cuando el Cooperativismo participa en política es para sensibilizar la imagen de hombre peruano, y no para construir un proyecto de gobierno que recién se pondrá en marcha cuando se gane el proceso electoral. Todos los políticos de nuestro país tienen base cooperativa, porque todos ellos, desde sus diferentes partidos políticos, buscan la realización de “la justicia social ”.

El cooperativismo como movimiento social solidario de alcance nacional, regional y global, debe ayudar a “despertar en interés de los peruanos” a participar en el ejercicio del sufragio nacional del año 2006, tal como la realizan en sus procesos internos electorales de las cooperativas cada año para la renovación por tercios de sus dirigentes.

La muerte de un mundo

¿Cómo hacer contacto con los electores ocultos en invisibles y de donde vendrán los votos necesarios para la victoria del 2006?, se preguntan los líderes de los grupos políticos en la futura campaña electoral para dirigir sus mensajes e ideas de un mundo que ya muere .

Los políticos están interesados en conocer “las ideas que mueven a los hombres”, a los jóvenes, mujeres y hombre mayores del país. Para el nuevo cooperativismo, son tiempos de debatir ideas, programas y propuestas que la coyuntura política le permite tener un nuevo espacio social.

¿Qué puede esperarse de un hombre cooperativo? Un hombre educado, porque la educación es la base para la transformación de los ciudadanos y porque su conocimiento los llevara a tener una mayor cultura política. Es desde las escuelas donde se debe promover la enseñanza del cooperativismo porque la educación de los niños debe tener una tendencia social integral para el mañana (una visión con valores, la empresa, la ciencia, la política y la espiritualidad).

Ya es hora de acabar con los milenarios cuentos de viejas que presentan la felicidad, la dicha, la buena fortuna como objetivos apetecibles. Demasiado tiempo se ha tratado de convencernos y lo hemos creído de buena gana, de que la búsqueda de la felicidad al fin nos deparará felicidad.

No intento en el cooperativismo ser tu maestro, sobran muchos maestros, solo intento ayudarte a pensar, abandonar el mundo de fantasía en el que has vivido durante estos últimos años y porque tú puedes ser más feliz de lo que eres ahora.


El Lic. Walter Choquehuanca Soto es Decano nacional del Colicoop

Domingo, 30 de Octubre 2005
wchoquehuanca@terra.com.pe
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