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La religiosidad está asociada al nivel de inteligencia

Los ateos son más inteligentes y mayoritarios entre los científicos


Aunque el número de creyentes es abrumador en la población mundial, la religiosidad es inversamente proporcional al nivel de inteligencia. Los ateos son más inteligentes y mayoritarios entre los científicos. Por Eduardo Costas (*).





Tener fe es creer en algo que no se puede comprobar si es, o no, verdad.
 
Este acto de dar crédito a una convicción, sin pruebas racionales que la avalen, e incluso con fuertes evidencias en su contra, es la esencia de las creencias religiosas. También de las supersticiones.
 
Y es lo contrario de la ciencia.
 
Esencialmente la religión se basa en creer, sin prueba alguna, en la palabra "revelada": Dios descubre su plan a través de la Biblia, el Corán, o cualquier otro de los más de 4000 libros sagrados que sirven de fundamento a las aproximadamente 4200 religiones diferentes que se practican hoy en día.
 
También transmite su mensaje a través de decenas de miles de profetas. En la gran mayoría de las religiones, las autoridades religiosas son la únicas que pueden interpretar correctamente esa palabra divina. Y en muchas de ellas (por ejemplo, la católica), sus practicantes tienen la obligación de creer que estas autoridades son infalibles (por ejemplo, el Papa).
 
Por el contrario, el lema de la ciencia bien podría ser la frase que aparece en el escudo de la Royal Society, probablemente la asociación científica que mayor influencia ha tenido en el mundo: “Nullius in verba” (En la palabra de nadie).
 
El conocimiento científico rechaza la palabra basada en el argumento de autoridad, porque siempre tiene que verificar la validez de las hipótesis rigurosamente mediante experimentos y demostraciones matemáticas que resulten repetibles por cualquiera.
 
Con estos planteamientos antagónicos no es de extrañar que religión y ciencia entrasen en conflicto. Un largo conflicto que costó muchas vidas y sufrimiento.
 
Conflicto ciencia-religión
 
Un conflicto esencialmente irresoluble.
 
Pero la ciencia puede desempeñar un papel relevante en este conflicto: debe ser capaz de explicar rigurosamente la fe y el hecho religioso.
 
Y en buena medida ya lo haya hecho, aunque no se haya divulgado mucho.
 
Sin duda el hecho religioso es muy importante para los seres humanos: numerosos estudios sociológicos estiman que el 86% de las personas que actualmente viven sobre la Tierra creen en una de las 4.200 religiones que existen hoy en día. Sorprendentemente rechazan como falsas a las 4.199 religiones restantes. Pero todavía rechazan más a los no creyentes: ser ateo es lo peor.
 
Tan solo el 14% de la población mundial se declara ateo o agnóstico.
 
Como la estrategia de la ciencia es buscar datos cuantitativos fiables para contrastar hipótesis, no es de extrañar que los científicos empezasen comparando características cuantificables de los ateos y de los creyentes.
 
Inteligencia versus religiosidad
 
La primera medida rigurosa efectuada en este sentido resulta evidente: buscar la correlación existente entre la inteligencia (IQ) y la religiosidad.
 
Ya en los años 20 del siglo pasado, dos trabajos pioneros independientes, uno de T. H. Howells y otro de R. D. Sinclair, encontraron un resultado demoledor (y, según parece, contrario al que a priori creían, lo que resalta la rigurosidad del método científico): demostraron que las personas que se declaraban ateos eran significativamente más inteligentes que quienes manifestaban tener creencias religiosas.
 
Desde entonces se han desarrollado procedimientos muy complejos capaces de estimar con gran precisión y repetitividad la inteligencia. Con estos test mejorados se han efectuado cientos de estudios muy rigurosos correlacionando inteligencia y religiosidad.
 
En todos ellos se encuentra una correlación negativa estadísticamente significativa entre religiosidad e inteligencia: las personas que se consideran más religiosas son significativamente menos inteligentes que las personas que se consideran ateas.
 
También pudo cuantificarse una escala de inteligencia frente a religiosidad con resultados demoledores: las personas que se consideran ateas son más inteligentes que los que se consideran agnósticos; estos a su vez son más inteligentes que los que se consideran “creyentes liberales”; estos últimos son bastante más inteligentes que los que se consideran creyentes dogmáticos.

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Meta-análisis categóricos
 
La existencia de esta gran cantidad de trabajos científicos relacionando la inteligencia con la religiosidad también posibilitó efectuar meta-análisis. El meta-análisis es un procedimiento estadístico muy potente que permite sintetizar las conclusiones esenciales de una gran colección de estudios.
 
Estos meta-análisis también permitieron comprobar que no solo a nivel individual los ateos son más inteligentes que las personas con creencias religiosas, sino que a nivel de todo tipo de colectivos (incluyendo las naciones) el porcentaje de ateos puede predecirse con gran precisión a partir de la inteligencia promedio del colectivo: mientras más inteligencia promedio tenga un colectivo, mayor será su porcentaje de ateos.
 
En este sentido el ambicioso trabajo publicado por Lynn, Harvey y Nyborg demostrando que la inteligencia promedio predice las tasas de ateísmo en 137 naciones diferentes es de lo más relevante.
 
Asimismo estos estudios permitieron comprobar que los porcentajes más bajos de creencias religiosas se dan entre los intelectuales. También que el grado de creencia religiosa disminuye con la edad a medida que los jóvenes van completando altos niveles de estudios. Incluso el porcentaje ateísmo en las poblaciones va aumentando durante los últimos años, mostrando una correlación positiva con el aumento del nivel medio de estudios.
 
Estos estudios también demuestran que las personas inteligentes tienen menos probabilidades de conformarse con explicaciones no demostradas, y se resisten mucho más a ideas dogmáticas en general y al dogma religioso en particular.
 
Además, se encuentra una correlación positiva entre el predominio del razonamiento analítico y el ateísmo, así como entre el predominio del razonamiento intuitivo y la religiosidad.
 
No se puede olvidar que estos meta-análisis son estudios estadísticos con millones de personas: en ellos se demuestra inequívocamente que la mayoría de los ateos se encuentran entre las personas más inteligentes.
 
Eso no excluye que pueden encontrarse algunas personas religiosas que sean a la vez muy inteligentes (aunque es poco frecuente) o personas ateas que sean poco inteligentes (lo que también es poco frecuente).
 
Causas de la religiosidad
 
También se debe destacar que existen numerosísimos estudios sociológicos y humanísticos sobre las causas de la religiosidad (educación, ambiente, nacionalidad…).
 
Por ejemplo, según el Euro-barómetro, en el conjunto de la Unión Europea el 65 % de las personas con un total de 15 años o menos de estudio eran creyentes, mientras que solo lo era el 45 % de la población que había continuado sus estudios mas tiempo.
 
Por supuesto, el tipo de estudios también influye: el porcentaje de científicos ateos es más alto que el de los sociólogos o humanistas. Y dentro de los científicos, hay mayor porcentaje de ateos entre quienes trabajan en evolución o en astrofísica que entre quienes trabajan por ejemplo en materiales.
 
Sin duda estos estudios son muy relevantes, pero el objetivo de este trabajo es demostrar que la ciencia puede explicar el por qué de las creencias religiosas.
 
Esta bien demostrada correlación negativa entre inteligencia y religiosidad es un dato significativo a tener en cuenta a la hora de explicar el hecho religioso.
 
Sin duda no hace falta mucha inteligencia para creer. Y esto hay que tenerlo en cuenta para entender como la ciencia explica en hecho religioso.
 
Lo veremos en una próxima entrega. 

(*) Eduardo Costas es Catedrático de Genética en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid y Académico Correspondiente de la real Academia Nacional de Farmacia. Director, junto a Victoria López Rodas, del  Comité Científico del  Club Nuevo Mundo.

Este artículo forma parte de una serie titulada ¿Cómo la ciencia explica a la religión?

El segundo artículo se titula: No somos la única especie religiosa  

El tercer artículo se titula:  Religiosidad e inteligencia tienen similar importancia genética

Referencias
 
Richard Lynn, John Harvey y Helmuth Nyborg (2008). Average Intelligence Predicts Atheism Rates Across 137 Nations. Intelligence
doi:https://doi.org/10.1016/j.intell.2008.03.004
 
Miron Zuckerman et al. The Negative Intelligence-Religiosity Relation: New and Confirming Evidence. Personality and Social Psycology Bulletin.
doi.org/10.1177/0146167219879122
 


Miércoles, 15 de Enero 2020
Eduardo Costas
Artículo leído 7055 veces



Nota



Comente este artículo

1.Publicado por Julián Valverde el 15/01/2020 13:33
Apreciado Sr. Costas.

Me parece una temeridad arrogante por su parte tratar de ignorantes a todos los creyentes de la Tierra y de sabios a todos los que no lo son. Todos conocemos zoquetes doctorados.
Su articulo no pasa de ser una opinión sin sustento científico alguno, una forma más o menos académica de tratarlos de tontos. Su falta de tacto y sensibilidad demuestra que su formación en el campo de la veterinaria ha pesado más que el trato que pueda tener o haber tenido con sus semejantes (los demás) creyentes o no.

Julián Valverde
Antropólogo y Dr. En Filosofía

2.Publicado por Diego el 15/01/2020 16:57
"Sin duda no hace falta mucha inteligencia para creer", y tampoco hace falta mucha para no creer. Para lo que sí hace falta, junto con algo de sensibilidad, es para entender al hombre (y a uno mismo) en su profundidad. Su artículo denota un absoluto desconocimiento de la experiencia religiosa, y de la riqueza (intelectual también) de la vida espiritual. La Fe es, ante todo, no una creencia/ideología no comprobada, sino una experiencia íntima, personalísima e irrefutable de trascendencia para el que la vive. Siendo Ud. veterinario, veo lógica la confusión. Saludos.

3.Publicado por Miguel Leiva Torreiro el 15/01/2020 19:03
Es notable su falta de comprensión del fenómeno religioso y, por ende, de conocimiento al respecto (ilustre su inteligencia con datos y no con tópicos). Si por inteligencia se entiende capacidad de comprensión, habría que especificar qué tipos de inteligencia hay y cómo se miden. No le veo capacitado para ello. En cambio si le veo en la línea del desprecio hacia infinidad de científicos que fueron creyentes en el pasado y que nos han traído hasta aquí, así como a los actuales. Y, dando por cierto su análisis, ¿que hay de malo en que sean los menos inteligentes los que crean? Su artículo huele a elitismo y xenofobia. Hágaselo mirar y tómese algo para los nervios, mister clever!
NOTA. Si su objetivo era polemizar para hacerse ver en las redes, por mi parte no lo ha conseguido.

4.Publicado por Eduardo French el 15/01/2020 21:36
Buen tema para debatir, aquí es donde hago un análisis crítico al autor.
Me atrevo a decir que sus supuestos solo se basan en eso, pero no en estadísticas reales y actualizadas.
Por ejemplo, para sustentar y validar sus datos, preguntaría que método de recolección de datos tomó.
En qué lugares?
Tamaño de la población y la muestra?
Si hay heterogeneidad entre los que participaron?
Ahora, al abordar algo tan complejo, el autor del artículo olvida que ya la teología es considerada una ciencia por sus métodos y herramientas científicas que aplican a sus estudios.
Estoy en mi última materia de licenciatura en estudios bíblicos con una prestigiosa institución americana y créame, me ha tocado leer tanto, que diría que este autor no es serio ni confiable.
Soy investigador y cuando me toca hacer estudios, no solo me voy a lo que dice la Biblia, debo recurrir a la historia, cultura, geografia, etc.
Ver temas de la sociedad, política de esos tiempos, etc.

5.Publicado por milucho toxeira castro el 16/01/2020 00:05
Este señor tiene toda la razón del mundo. A esa gente de baja ralea que son creyentes habría que relegarlos a un segundo plano social. No hacen más que enfermar las conciencias de los sabios y entendidos.

6.Publicado por Fermin Castro el 16/01/2020 00:09
Una mente difusa podría extraer la conclusión de que, al haber en el mundo mayoría de investigadores de género masculino, y al ser estos mayormente ateos, relegaría a las mujeres dentro de una minoría tendente a las creencias religiosas de menor capacidad intelectual.

7.Publicado por Fermin Castro el 16/01/2020 00:13
Hay una correlación negativa entre ciencia y religiosidad. Otra correlación negativa se establece entre ciencia y sexo femenino puesto que en el mundo hay menos científicas que científicos. Por tanto habrá una correlación positiva entre religiosidad y sexo femenino y, en consecuencia, entre sexo femenino y menor capacidad intelectual. Por favor!!!

8.Publicado por Luis Somoza el 19/01/2020 00:39
He llegado a través de los enlaces que usted ha dejado a las fuentes en las que se basa, dónde, por cierto, dan un tratamiento distinto a los resultados de los análisis. Un par de cositas que usted parece que se le ha olvidado mencionar:
El primero, el estudio que se ha hecho en los 137 países encuentra una diferencia de un 0,60. Un porcentaje ridículamente bajo.

En el segundo los propios investigadores ponen en duda la eficacia de los test de inteligencia y reconocen que para ser realmente científicos tendrán que realizar una gran cantidad de pruebas empiricas en el futuro.
Sin embargo usted contradice a los propios actores, los auténticos investigadores, (Porque el espíritu científico nos hace humildes) Y se vuelve un dogmático al darle un tratamiento de ley a lo que solo es una teoría sin demostrar.

Le voy a mencionar algunos estudios para que usted reflexione:
En los USA los que puntúan más alto en QI son judíos, los más bajos son negros.

Usted habla de que los ateos son más racionales por eso son más inteligentes.
Si usted estuviera al corriente del trabajo que el neurocientifico Antonio Damasio hizo con pacientes que habían sufrido daño cerebral en la corteza prefrontal ventromedial. Un daño qué causo que su emotividad se redujese casi completamente. Sabría que cuando tomas decisiones sin tener en cuenta la emoción. Las decisiones que tomas son muchísimo peores. ( Fundación Hertage, Washington DC)
Hay estudios que relacionan un QI alto con mayor a la ansiedad y al trastorno obsesivo compulsivo.

también deberíamos preguntarnos por qué los estados ateos ( dónde se ha persiguió de una manera activa al pensamiento religioso: la China de Mao, la Unión soviética, la Alemania nazi) han sido los más salvajes de la historia.

Pero lo peor de todo no es eso. Incluso aunque realmente en un futuro se pudiera demostrar sin ningún lugar a dudas de qué existe una relación directa entre el ateísmo y la inteligencia sería completamente anticientífico (y totalmente dogmático)afirmar que eso es algún tipo de prueba de la existencia o no existencia que Dios. Y aunque usted no lo afirma, sutilmente, lo de entender.
Todavía nos queda mucho para poder comprender realmente en qué consiste la inteligencia, la creatividad, las emociones. En definitiva las cualidades intrínsecas que nos conforman como seres humanos. Y cuál es el nivel de importancia y en qué proporción nos pueden hacer mejores personas. Sin embargo, sabemos desde hace milenios lo que son los prejuicios, el sesgo y la manipulación.
Utilizar el método científico para encubrir ideologías que a su vez encubren identidades emocionales no es científico.
Científico es intentar saber porque nuestro cerebro no es capaz de generar una imagen mental de de la nada o el todo. Por qué cuando llevamos el método analítico hasta sus límites se vuelve paradójico.
Científico es intentar averiguar el origen de la vida. Qué es la inteligencia. Y aceptar que los que nos convierte en seres vivos son las emociones . Las máquinas pueden ser inteligentes. La mayor parte de la vida que existe y ha existido no es inteligente pero tiene emociones.
Sigo esta página web desde que salió siempre me ha gustado porque los análisis que hacen y las noticias que dan suelen estar orientadas desde un punto de vista bastante netral. Por eso me sorprende más si cabe el tono de este artículo.

9.Publicado por Javier Vidal el 20/01/2020 13:37
Lamentable investigación y artículo Sr. Costas. Estos artículos tan sesgados se cargan la revista. Menos mal que en los comentarios realizados respecto al este "estudio" se aprecia sensatez.

10.Publicado por Ana el 20/01/2020 20:15
Por supuesto que la intención del articulista es polemizar :-) Nadie insulta descaradamente a millones de personas sin esa intención soterrada. Polémica igual a publicidad, más comentarios y más visitas a su artículo. Así que no voy a darle cancha, me limitaré a citar al filósofo de la mente Thomas Nagel (ateo y, por lo tanto, inteligente, según el señor Costas podemos tener en cuenta su autorizada opinión :-)) y a decir que, desde mi experiencia personal, he visto a creyentes con una IQ fuera de lo común como el físico Martín Maldacena y a ateos escribiendo "hovispo" e "ipocritas" y quedarse tan anchos. Si a la experiencia nos remitimos (¿no consiste en eso la ciencia?), pues no sé qué decirle. Fifty-fifty. Les dejo la cita:

"Yo deseo que el ateísmo esté en lo cierto. Y me siento muy incómodo ante el hecho de que algunas de las personas más inteligentes y bien informadas que conozco sean creyentes… Yo no quiero que Dios exista."


Thomas Nagel
Profesor de Filosofía y Derecho en la Universidad de Nueva York


Ateo, sí, y honesto, también. Saludos.

11.Publicado por Ana el 20/01/2020 21:05


"Yo deseo que el ateísmo esté en lo cierto. Y me siento muy incómodo ante el hecho de que algunas de las personas más inteligentes y bien informadas que conozco sean creyentes… Yo no quiero que Dios exista."


Thomas Nagel
Profesor de Filosofía y Derecho en la Universidad de Nueva York


Nagel es ateo, sí, (y, por tanto, inteligente ;-)) y honesto, también. Saludos.

12.Publicado por Javier Vidal el 21/01/2020 12:47
No veo la relación entre inteligencia y creencia. Un ateo es simplemente un creyente, que cree que no hay Dios. Y un creyente sí lo cree. Otra cosa sería hablar de estados de conciencia. En cualquier caso hasta en la Ciencia (atea) hay un "principio y un orden universal" es decir.... un Dios. (Vease la serie de Fibonacci y como la naturaleza se rige por esta formula por poner un ejemplo básico.)

El concepto ateo/ creyente es el mismo target, no creo que se diferencien en el IQ por ello.

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