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Las concentraciones de metano en la atmósfera se han disparado desde 2007

Pueden elevar la temperatura global hasta 5ºC por encima de los niveles preindustriales


Las concentraciones de metano en la atmósfera han aumentado rápidamente desde 2007, descubre el primer balance mundial de las emisiones de metano. El 60 por ciento de estas emisiones se debe a las actividades humanas y agravan las previsiones del calentamiento global, llevando una elevación de las temperaturas hasta 5ºC por encima de los niveles preindustriales en el peor de los escenarios.





Las concentraciones de metano en la atmósfera están aumentando rápidamente desde 2007, ha descubierto el primer balance mundial de las emisiones de metano realizado por investigadores franceses, del que informa el CNRS en un comunicado.

El metano es el segundo gas de efecto invernadero más importante después del CO2, pero 28 veces más potente, y contribuye con un 20% al calentamiento global. Sin embargo, es más difícil de detectar que el CO2 porque está más difuso.

Aunque las emisiones de metano son medidas desde 2003 por un satélite especializado, hasta ahora no se había realizado un balance mundial de su actividad, tal como se ha hecho con el dióxido de carbono.

Lo que establece este primer balance mundial es que el 60 por ciento de las emisiones de metano que se envían a la atmósfera procede de las actividades humanas y que el 40 por ciento restante se emite por causas naturales.

En total, 558 millones de toneladas se envían a la atmósfera cada año. De ellas, 515 millones de toneladas se transforman por reacciones químicas que ocurren en la atmósfera y 33 millones de toneladas son absorbidas por los suelos. En consecuencia, 10 millones de toneladas se suman cada año a las concentraciones de metano presentes en la atmósfera.

Las emisiones de metano de origen humano se producen por la extracción, distribución y consumo del gas natural, debido a que los escapes de metano son muy frecuentes. También por las actividades de las minas de carbón (grisú), los desechos agrícolas y del ganado y los incendios forestales.

Las emisiones de metano de origen natural se originan principalmente en los humedales (por fermentación de la materia orgánica), en los lagos, así como por el trabajo de las termitas y el derretimiento del permafrost (en parte por lo demás provocado por el calentamiento global de origen antrópico), que desprende metano al fundirse.

Emisiones de metano. Fuente: Global Carbon Project of Future Earth
Emisiones de metano. Fuente: Global Carbon Project of Future Earth
Duplicadas las concentraciones

Desde el inicio de la era industrial, las concentraciones de metano se han más que duplicado, ya que han pasado de 730 ppb que había en 1750, a 1835 ppb en 2015. PPB (partes por billón) es una unidad de medida con la que se mide la concentración. Se refiere a la cantidad de unidades de una determinada sustancia que hay por cada billón de unidades del conjunto. En este caso la palabra está referida al billion anglosajón, que equivale a mil millones.

Los científicos llaman la atención sobre un hecho relevante: las mediciones muestran una elevación en las concentraciones de metano que no se ha tenido en cuenta en los escenarios sobre posibles evoluciones del clima  elaborados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o Panel Intergubernamental del Cambio Climático, conocido por el acrónimo en inglés IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change).

La tendencia, según los investigadores franceses, conduce a una elevación de la temperatura global por encima de 5ºC en el peor escenario  y a un aumento de 3ºC por encima de los niveles preindustriales, en un escenario intermedio. Consideran que el IPCC deberá incluir estos datos en su próximo informe, previsto para 2021.

El estudio ha establecido también que las emisiones naturales de metano proceden principalmente de América del Sur, del sudeste asiático y de China, donde los humedales están más extendidos. Estas tres regiones aportan asimismo la mitad de las emisiones de metano derivadas de las actividades humanas.

Las emisiones de metano derivadas de la explotación de las energías fósiles proceden principalmente de China, Rusia, Eurasia central y Estados Unidos, si bien, según los investigadores no se puede ser muy categóricos al respecto: no está claro que la fuerte subida de la producción de gas y petróleo sea el responsable directo del aumento de las concentraciones de metano, ya que los datos obtenidos de Estados Unidos no muestran cambios significativos en los últimos diez años.

Acción inmediata

El estudio demanda sin embargo una actuación rápida para frenar las emisiones de metano. En un siglo, el metano tiene un poder de recalentamiento 28 veces más importante que el que ofrece el CO2, pero su duración en la atmósfera sólo es de 10 años.

Luchar contra estas emisiones tendría por tanto un efecto rápido sobre el clima, señalan los investigadores, para quienes las acciones principales deberían concentrarse en las emisiones de metano derivadas del sistema de distribución y comercialización del gas natural.

La otra medida sería la disminución de la ganadería, lo que implica un descenso en el consumo de carne. Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el número de cabezas de ganado pasó de 1.300 millones en 1994 a 1.500 millones 20 años más tarde.

Otra medida que solicitan los investigadores es que se publiquen datos globales sobre las concentraciones de metano cada dos años.

Referencias

The Global Methane Budget 2000-2012, Earth System Science Data, 8, 1-55, 12 diciembre 2016. DOI:10.5194/essd-8-697-2016.
 
The growing role of methane in anthropogenic climate change, Philippe Bousquet, Marielle Saunois. Environmental Research Letters, Volume 11, Number 12. DOI: http://dx.doi.org/10.1088/1748-9326/11/12/120207


Martes, 13 de Diciembre 2016
Redacción T21
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