Tendencias 21. Ciencia, tecnología, sociedad y cultura



Tendencias 21. Ciencia, tecnología, sociedad y cultura




Rodríguez-Fraile: "Podemos ofrecer una comprensión racional de la espiritualidad"

La Fundación para el Desarrollo de la Consciencia divulga los conocimientos disponibles sobre cómo incrementar los niveles de consciencia humanos


De los “Upanishad” a la neurología, la Fundación para el Desarrollo de la Consciencia, fundada por Gonzalo Rodríguez-Fraile, tiene como propósito reunir y divulgar todos los conocimientos disponibles sobre cómo incrementar los niveles de consciencia humanos. Lo hace, nos cuenta Rodríguez-Fraile en la siguiente entrevista, a través de la Cátedra Consciencia y Desarrollo de la Universidad de Granada (creada por la UGR y la propia Fundación) y del Máster Consciencia y Ser, cuya próxima edición empieza en octubre en Barcelona.




Gonzalo Rodríguez-Fraile. Fuente: Fundación para el Desarrollo de la Consciencia.
Gonzalo Rodríguez-Fraile. Fuente: Fundación para el Desarrollo de la Consciencia.
Gonzalo Rodríguez-Fraile posee un Máster en Administración de Empresas (MBA) por Harvard Business School y es Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra. En el año de su graduación, fue premio extraordinario de la Universidad y premio nacional al mejor expediente académico en Derecho en toda España. Desde entonces, ha desarrollado una brillante carrera profesional en el ámbito de los negocios.

A pesar de todos estos logros, declara en la siguiente entrevista, en un momento dado sintió que su vida no era del todo plena, y decidió cambiar de rumbo. Se convirtió así en el Fundador de la Fundación para el Desarrollo de la Consciencia, hoy vinculada a la Universidad de Granada a través de la Cátedra Consciencia y Desarrollo.

El propósito de esta Fundación es, nos cuenta Rodríguez-Fraile, aumentar los niveles de consciencia de las personas, a través de la divulgación de toda la información sobre la consciencia disponible hoy día (tradicional y científica). En octubre, la Fundación organiza en Barcelona el Máster Consciencia y Ser.
 
¿Qué tipo de espiritualidad podría encajar hoy día en la visión occidental del mundo, tan aparentemente empapada del materialismo reduccionista?

Tienes toda la razón, ese materialismo reduccionista es aparente. Existe un anhelo en el interior de cada ser humano que va más allá del lugar de nacimiento, de nuestra condición o nuestro contexto. 

La búsqueda espiritual no conoce fronteras o limitaciones y emerge como una necesidad evolutiva en el propio ser humano. Occidente tradicionalmente es la cuna del pensamiento dualista y puede parecer más ajeno a lo trascendente, pero si miramos con atención vemos la estela de tantos y tantos maestros espirituales y místicos que han marcado un camino fácilmente reconocible.

Cuanto más avanza la ciencia y la tecnología con mayor fuerza emerge esa necesidad de respuestas. Sin duda hablamos de una espiritualidad transcultural, que no está ceñida exclusivamente a un credo o a una religión concreta. Sin embargo, no estamos hablando de un subproducto de menor calidad, más bien al contrario, pues, como decía el místico Teilhard de Chardin: “Todo lo que asciende converge". 

Actualmente, se pueden comprender las realidades espirituales mejor que antes debido al progreso del conocimiento moderno. Creo que podemos ofrecer una comprensión mas racional de la espiritualidad.

¿Qué nos dice la ciencia de la espiritualidad humana? ¿Nos aporta claves sobre esta característica que, según algunos neurólogos, emerge de la conformación misma de nuestro cerebro?

Efectivamente, según las investigaciones de algunos neurocientíficos como Mario Beauregard, Vincent Paquette, etc. el propio cerebro parece estar diseñado para experimentar la experiencia mística y para tener, por tanto, una experiencia espiritual.

En estas experiencias místicas, estudiadas científicamente con la más avanzada tecnología, se observa cómo interactúan un gran número de diferentes áreas cerebrales, algunas tan profundas como los núcleos caudados. Estas investigaciones aportan un contexto científico a experiencias que ya han sido descritas en otro lenguaje por los místicos a lo largo de la historia. 

Hablamos de un lenguaje metafórico, como la poesía en el caso de San Juan de la Cruz o de la composición musical en el caso de Hildegarda de Bingen, por poner algunos ejemplos. Ahora es la neurociencia la que aporta con su lenguaje una nueva descripción de un fenómeno que ha existido siempre.

En su libro “¿Un nuevo paradigma de la realidad?” (publicado por Fundación para el Desarrollo de la Consciencia) usted plantea que la felicidad está dentro de cada uno y depende del nivel de consciencia individual. ¿Qué se entiende en esta obra por “felicidad”?

Ciertamente, hablamos de una especie de “ecuación matemática” que podríamos verbalizar como: a más nivel de consciencia, más felicidad. Es interesante hacer una aproximación al término “felicidad”.

Posiblemente la felicidad sea el producto resultante de un fenómeno superior a ésta, que no es otra cosa que la paz interior. Nuestro nivel de consciencia - que no deja de ser nuestra visión del mundo y nuestro propósito predominante - nos da el contexto para vivir nuestra experiencia vital de una manera o de otra.

Un mayor nivel de consciencia supone una mayor comprensión de lo que acontece en mi vida, una mayor aceptación de las situaciones que vivo (es necesario aclarar que no resignación). Me permite valorar y agradecer cada evento de mi vida, sea considerado este positivo o negativo por nosotros, pues cada evento me sirve para extraer valiosas enseñanzas, respetar las experiencias ajenas, adaptarme a los cambios, etc.

Todo ello da como resultado que mis niveles de sufrimiento sean más bajos y que, por tanto, mi paz interior sea más duradera. Sólo desde ese estado de paz interior emerge esto que hemos venido a denominar “felicidad” que incluye la ausencia de sufrimiento, resistencia o reactividad.

Posiblemente la felicidad sea un estado en el que, a través de dicha paz interior, me permito vivir cada evento con neutralidad y amor incondicional. Todo esto es un entrenamiento, y todos perdemos la paz en algún momento… es inevitable, pero poder observarse desde fuera como testigo en esos momentos nos permite evaluar y modificar nuestro comportamiento a futuro.

¿Cómo podrían incrementarse los niveles de consciencia de las personas, a nivel individual y, especialmente, a nivel colectivo?

Lo colectivo no deja de ser un conjunto de individualidades. Por supuesto que debemos fomentar la convivencia y buscar medios para que las sociedades avancen hacia modelos más armoniosos, eso está claro.

Sin embargo, el trabajo fundamental siempre es de dentro a fuera. ¿Cómo puedo exigir sociedades menos violentas si yo mismo tengo comportamientos violentos, cómo puedo reprochar actitudes delictivas si yo no tengo rectitud, cómo voy a cambiar el mundo si no trabajo en mi interior? Hay cuestiones que están fuera de mi alcance, y que son inmensas, pero siempre hay una actividad que está a mi alcance y es trabajar en mi interior, en mi esencia.

Aumentar mi propio nivel de consciencia es la mejor manera de promover cambios que, sorprendentemente, van más allá de mi propia individualidad. Para ello hace falta tener la información correcta, ponerla en práctica  observando los resultados obtenidos y aprendiendo a gestionar bien nuestra energia vital. Esto es lo que promovemos a través de distintas acciones desde la Fundación en todos nuestros proyectos formativos como la Cátedra “Consciencia y Desarrollo de la Universidad de Granada o el Máster Consciencia y Ser.

¿Cree que, de alguna manera, la ingente cantidad de información que recibimos y manejamos actualmente afecta a nuestra consciencia?

Según afirma la ciencia, todo es energía + información; incluso algunos científicos como Vlatko Vedral van más allá y afirman que absolutamente todo en nuestro universo que, en última instancia, es reducible a “información cuántica”.

Son ideas muy avanzadas, sin duda, pero parece que la parte de la física denominada Teoría de la Información cuántica así lo afirma. Decir que todo es información es como decir que todo es “consciencia” o que estamos inmersos en un mar infinito de consciencia.

Los antiguos Upanishads también afirmaban que todo era consciencia o información (traducido a lenguaje moderno), lo denominaban Akasha. No es casual que sea en este momento (en que la tecnología permite un tráfico de información mayor que en cualquier momento anterior de nuestra historia) cuando se está produciendo un importante despertar y una nueva búsqueda hacia otras formas de entender y asumir la propia existencia.

¿Qué lugar ocupa la empatía en ese modelo de “nuevo paradigma de la realidad” que promulga el título de su libro?

Realmente poder conocer los niveles de consciencia, las líneas de desarrollo, los estudios sobre el ego, las leyes que rigen la manifestación, etc. nos permite tener una mejor visión de nuestros semejantes y de nosotros mismos.

De hecho, nos permite incluso ver nuestro propio reflejo en el otro. No podemos ser de servicio a aquello que nos desagrada, pero sí podemos ver a cada individuo en el contexto de su propio nivel de consciencia. Podemos así entender las motivaciones internas que puede tener, sus limitaciones y sus potencialidades. No se trata tanto de “sufrir con el otro” como de entender el sufrimiento ajeno y aportar las herramientas e información necesarias para paliar ese sufrimiento.

Usted posee un Máster en Administración de Empresas (MBA) de la Harvard Business School, es Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y ha tenido una extensa trayectoria empresarial, en especial en el sector de la gestión financiera. Sin embargo, en un momento dado, decide dedicarse al estudio de la consciencia y a la divulgación de esos conocimientos, ¿por qué razón?

Bueno, esto me lo preguntan frecuentemente. Efectivamente había alcanzado en mi vida todo aquello que la cultura estimaba como necesario para ser feliz: tenía una familia, unos hijos que crecían sanos, una gran trayectoria profesional, recursos más que necesarios y, sin embargo, no alcanza a tener paz interior, no era completamente feliz, me faltaba algo…

En teoría no me faltaba nada, pero mis niveles de sufrimiento, de estrés no decían lo mismo. Fue entonces cuando decidí estudiar todos estos temas, desde distintas perspectivas, autores, disciplinas y de una manera natural también empezó a cambiar el propósito de mi vida. Fue una transición lógica, al menos desde esta nueva visión; ya no me interesaban tanto los negocios o los consejos de administración como el estudio de la filosofía perenne, la mística o la nueva ciencia.

A partir de este cambio de rumbo, crea usted la Fundación para el Desarrollo de la Consciencia. ¿Con qué objetivos?

En realidad, más que de objetivo me gusta hablar del término propósito. Cuando era un financiero sí que trabaja por objetivos, que son un lugar al que pretendes llegar, pero de una manera limitada, por un sólo camino. El propósito es más amplio, pues implica una flexibilidad mental que te permita explorar nuevos caminos. En ese sentido, nuestro propósito como fundación es humildemente ayudar a incrementar los niveles de consciencia de los seres humanos y contribuir, a través de distintas acciones formativas, a paliar - en la medida de lo posible - los niveles de sufrimiento en que vivimos.

¿Cree que la Fundación está alcanzando estos fines iniciales?

Cuando junto con Felicidad Cristóbal y otras personas creé la Fundación, no establecimos un objetivo, que tiene fin como ya hemos visto, sino un propósito, algo que no termina nunca.

Emprendimos entonces un camino y nuestro trabajo ha dado sus frutos como la Cátedra Consciencia y Desarrollo de la Universidad de Granada, dirigida por Juan González Blasco, donde más de mil alumnos han pasado por nuestros cursos, o el Máster Consciencia y Ser, dirigido por Julio Bogeat. También hemos comenzado un proyecto importante de investigación en estos temas con la Universidad de Emory en Atlanta USA.

Hemos realizado ciclos de conferencias en España, Luxemburgo, Ecuador, USA, México, etc., además varios congresos internacionales y formaciones a varias multinacionales.

¿Hay alguna novedad en las actividades de la Fundación para el Desarrollo de la Consciencia y a qué público irán dirigidas?

La última novedad es que empieza en octubre en Barcelona el Máster Consciencia y Ser, que ya se ha impartido en Madrid este curso académico. El Máster está dirigido a todo aquel que quiera profundizar en este camino a lo largo de todo un curso.



Jueves, 13 de Septiembre 2018
Redacción T21
Visitas de este artículo: 2889





Nota


Comente este artículo

1.Publicado por Beatriz Basenji el 18/09/2018 15:47
Desde que leímos un artículo acerca de su libro “¿Un nuevo paradigma de la realidad?” nos ha provocado muy grandes espectativas; no dudamos que Rodriguez-Fraile posee el Conocimiento necesario para que los Seres inicien con seguridad, la etapa más importante de sus Vidas. Nada es imposible. Es una cuestión de Voluntad el activar nuestra Consciencia, el aprender a estar alerta con respecto a nuestras acciones y reacciones. Lo fundamental es ser honestos con nosotros mismos, no auto-engañarnos. Pensemos que, como Seres, cada uno tenemos nuestra mochila que llevamos todo el tiempo. A medida que vamos subiendo los peldaños, es obvio que debemos quitar lastre, desembarazarnos de cuanto nos impide nuestra elevación Espiritual. Esa Tarea no solo es imprescindible para nosotros mismos, sino para nuestro entorno, porque aquello que nosotros superemos, llegará a otros seres ,dado que estamos todos incluidos en las sutiles tramas del Universo. Nada es casual. Y lo más importante de todo es mantenernos dentro de una vibración de Humildad y de Amor. (Uso la palabra vibración, porque tiene una acción similar a las ondas musicales que nacen de los instrumentos ) Tenemos que sentir la verdadera unión con nuestro prójimo ,deseándoles el Bien de Alma y Corazón. Ahí nos daremos cuenta que nuestra Consciencia está actuando !!

Nuevo comentario:
Twitter

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Tendencias21 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Tendencias21 no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Tendencias21 podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.

Otros artículos de esta misma sección
< >