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Un auténtico ballenero en mitad del teatro: “Moby Dick” llega a La Latina

El director Andrés Lima despliega en esta obra una magnífica dirección y un espectacular montaje, jalonados con la portentosa actuación de José María Pou


El pasado sábado se estrenó en Madrid la versión del clásico “Moby Dick” de Juan Cavestany. El director Andrés Lima despliega en esta obra una magnífica dirección y un espectacular montaje, jalonados con la portentosa actuación de José María Pou en el papel del capitán Ahab. Durante noventa minutos, la sala se convirtió en un auténtico ballenero, en el que brillaba un loco en pos de lo imposible. Por Ángel García Galiano.




El sábado nueve de febrero se estrenó en Madrid, tras su sonoro éxito en Barcelona, esta versión del famoso clásico de Melville, reducido a hora y media exacta de intensidad dramática.

Un público ardoroso saludaba en pie con largos aplausos la encomiable actuación de José María Pou en el papel estelar de capitán Ahab. Moby Dick es, sin duda, uno de esos veinte o treinta relatos épicos que conviene leer (junto a Gilgamesh, la Odisea, la Comedia, el Quijote, Crimen y castigo, Solenoide) antes de abandonar este gran teatro del mundo; pocas novelas como esta te arrastran hasta su abismo en una mezcla de hipnosis, desenfreno, intensidad dramática y costumbrismo totalizante.

Con una escenografía verdaderamente eficaz que ha trasformado el escenario en la proa del Pequod, el público asiste a la obsesión de un hombre persiguiendo su sueño, o pesadilla, en forma de una ballena blanca que, en otro tiempo, le arrancara su pierna izquierda que ahora luce de palo y que, con su ebúrnea y dolorosa presencia, simboliza toda la cólera insana que convoca la derrota del marinero de Nantucket.

Pou, que lleva un abrigo que nos recuerda el que calzara Gregory Peck en la versión de John Huston, es el dueño y señor de una escena y una trama en que le sirven de réplica a babor y estribor Dagoo, el negro salvaje que se limita a cumplir órdenes, a ser los brazos y las piernas del propio capitán, e Ismael, la mirada cuerda y el punto de vista “humano”, sano, que se ve una y otra vez derrotado y a la deriva por el desenfreno delirante de Ahab en su infatigable busca y captura del Leviatán corporeizado en ballena mítica.

La locura enloquecida

Hay un momento extraordinario en que Ismael, el narrador y superviviente, acusa a su capitán de loco, a lo que Ahab responde: “Yo no estoy loco, yo soy la locura enloquecida”.

En efecto, en el entramado mítico del marino obsesionado por capturar y dar muerte a la peor de sus pesadillas hay mucho de Ulises, pero no del Ulises de Homero, sino del de Dante, condenado a los infiernos en buena medida por estar poseído de esa extraña locura (sic) que lo llevó a abandonar de nuevo Ítaca y arrastrar a sus marineros en pos de un “folle viaggio” que acabó con su nave, al pie de la montaña del purgatorio, destrozada igual que el Pequod por un manotazo divino.

Creo que lo mejor de esta interesante versión del clásico, además de la portentosa actuación de Pou, es la puesta en escena. Con una aparente y difícil sencillez, se ha logrado convertir, durante noventa minutos, en un barco ballenero la sala toda del teatro. Recomiendo ver la obra desde las primeras filas de platea: la sensación de viaje es absoluta, merced a esa pantalla marina en movimiento de olas que abre, hacia el infinito, el telón de fondo. El recurso final, en el terrible desenlace, a la vela ensangrentada, a la vez ballena embistiendo la nave, es de una efectividad plástica extraordinaria.

En definitiva, una brillante versión teatral y una gran escenografía al servicio de un actor en plenitud de facultades que borda el personaje de este loco en pos de un imposible al que dedica todos sus afanes, arrastrando en su deriva a toda una tripulación que, como aquí en la obra, se pone por entero a su servicio.

Magnífica dirección de Andrés Lima, espectacular montaje y, dado el tenor de los aplausos y el lleno absoluto de La Latina en su estreno capitalino, éxito garantizado también en Madrid. Sin duda lo merece.

Referencia:

Obra: Moby Dick de Melville, versionada por Juan Cavestany
Dirección: Andrés Lima
Reparto: José María Pou, Jacob Torres, Oscar Kapoya.
Lugar de representación: Teatro La Latina de Madrid.
 


Lunes, 11 de Febrero 2019
Ángel García Galiano
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Dirección. Yaiza Martínez.
Narrativa: Pilar Fraile Amador, Jesús Ortega, Carmen Anisa, Ángel García Galiano.
Poesía: José Luis Gärtner, Javier Gil Martín, Carmen Anisa, Víktor Gómez Ferrer, Arturo Borra.
Teatro: Ángel García Galiano.
Ensayo: Víktor Gómez Ferrer, Arturo Borra.









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