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ARTE: Ángel Orcajo

Bitácora



Angel Orcajo Jueves, 6 de Enero 2011

Como creador plástico que soy, vulgarmente llamado, artista. Siempre consideré mi trabajo pictórico como una herramienta expresiva, una forma de volcar mis sentimientos y pensamientos, creando imágenes que dijeran algo entendible al espectador.

La forma unívoca de entendimiento, y por lo tanto alejada de todo camino de confusión es la transmisión hasta el siglo XIX, siempre fue el arte figurativo, un arte que poseyera profundidad a través del talento y dominio formal del autor, y que al utilizar figuras de la realidad, donde esta determine la temática y lógicamente la automática comunicación sin equívocos.

Pero es el complejo trabajo de los grandes artistas de la imagen de tantas épocas de la historia, al referirse por ejemplo a temáticas religiosas, y estimular la creencia, la imaginación de los artistas fue dimensionada al máximo y esta creó escenas y tratamientos visuales que contribuyeron a hacer creíble lo increíble, visible lo invisible, y digo yo: ¿esta no es una manera de crear una forma de estrategia?

Por ejemplo El Greco deformó alargando intencionadamente algunas figuras de sus obras en la parte visual superior, que se refería al espacio celeste, dándoles un carácter más espiritual, a través de esa transformación de la forma ¿No estaba creando en el espectador una sensación de espiritualidad con ese alargamiento irreal, inventado en definitiva?

Cuantas veces en las obras artísticas religiosas no aparecían volando con toda naturalidad las figuras, véase como ejemplo el derroche de todo esto en los frescos de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, y no solo en este autor, la irrealidad se había convertido en realidad creíble.

La Religión Cristiana, producto de occidente y ligada estrechamente a su cultura evolutiva, utilizó y potenció un campo infinito de expresión visual, este trabajo podemos verlo perfectamente como una estrategia configurada y perceptible, a través de sus variadas formas artísticas, construidas a través de la experimentación formal, forma-color y donde los fieles creyentes se sentían altamente estimulados para desarrollar su sentimiento religioso y creencia.

Nueva estrategia de comunicación

Todo lo anteriormente expuesto viene a colación para reflexionar sobre la construcción de una nueva estrategia de comunicación.

El lenguaje visual, de alguna forma comunicador se vio puesto en proceso de anulación al cuestionarlo en aras de la modernidad en el siglo XX, ya que en la creación de expresiones abstractas, fueron alejándose intencionadamente de lo comunicativo, haciendo esta cada vez más expresión en sí misma y referida al campo exclusivamente estético, donde el impacto en el espectador fuera cada vez más de asombro y desconcierto.

La estrategia fue convirtiéndose cada vez más en un elemento de desarrollo artístico, que fue dando la espalda cada vez más a una intención que le parecía que traicionaba su poder expresivo, de arte por el arte y para el arte, esta conquista de libertad, de superación de la servidumbre a la representación de lo real dio paso a un sinfín de estilos y obras, apareciendo un factor nuevo como el desarrollo de la creatividad, y olvidando cada vez más la expresiión de lo profundo.

En este panorama el arte fue dando la espalda cada vez más a la mayoría que es en definitiva la sociedad, y fue entrando en un callejón cada vez más minoritario y de difícil comprensión, lo cual fue convirtiéndose en un fenómeno autónomo pero aislado, se originaba un divorcio claro entre arte y sociedad.

En los últimos tiempos sigue apareciendo una producción artística, tanto a través de las nuevas tecnologías como instalaciones objetuales de poca fuerza expresiva, y obras en las que la comunicación por ser el ejemplo de expresiones literales de la realidad, y su mensaje primario y corto de vuelo no deja de aparecer un síntoma indudable de banalidad y crisis creativa.

Desde este estado de la cuestión, algunos creadores nos sentimos estimulados como controversia, a la búsqueda de lenguajes expresivos más complejos y de nuevas formas de comunicación, para expresar el mundo en el que vivimos y asistimos a veces atónitos y desconcertados a su devenir.

Para configurar las imágenes que expresen la realidad cambiante y el impacto dentro de nosotros, unas veces con emoción alegre y otras profundamente triste y desalentadora, de ese progreso a veces enloquecido en busca del bienestar pero con la pérdida de valores, yo busco formas visuales en síntesis, entre las formas figurativas tradicionales y todo el bagaje de la modernidad hasta hoy heredado.

Mi búsqueda e investigación formal, tiene como objetivo encontrar una manera nueva de comunicación, sin perder el poder polisémico de lectura, puedo llamar a esto, la búsqueda de una nueva estrategia que de ese fruto. Para crear algo hay que tener valentía y olvidarse de métodos codificados y académicos, donde todo está excesivamente controlado por los saberes y se destierra con cierto terror el fracaso, e iniciar una andadura llena de incertidumbre, ¿pero porqué considerar ésta, como algo negativo que afecta a nuestra actitud?

En el arte, todo caminar debe ser incierto, jalonado de dudas apasionantes, como dijo nuestro gran poeta Antonio Machado: “Caminante no hay camino, ESTE se hace al andar”, solo al final del camino veremos si hemos conseguido algo, pero el exceso de seguridad restará aventura, emoción, a veces nos desesperará la sensación de que trabajamos inútilmente, que no lo vemos claro, nos hemos metido en un túnel que no se vislumbra la salida, pero ese es posiblemente el túnel necesario, lo empezamos a notar a medida que avanzamos por el. Como hemos dicho de la mano de Machado, que de forma sencilla y rotunda era definida la andadura humana, se refería a la vida.

Ahora debo decir que el trabajo en el arte, no es confiarlo todo al azar, y que cualquier cosa que aparezca es válida como hallazgo, los que como yo creemos, que el arte debe comunicar al otro y no servirnos solamente a nosotros, en su subjetividad en crecimiento desmesurado, y que entonces lo conseguido queda solo para alimentar la vanidad del ejecutante.

Comunicar al otro

En el trabajo de búsqueda, que es investigación si se realiza con responsabilidad profesional, al sentirnos parte de esa colectividad que puede beneficiarse de ese trabajo debe sumergirse en el espacio del azar atravesar un relativo caos, navegar o chapotear cual nadador en peligro, siempre en el proceso alerta de que aparezcan caminos que nos lleven a soluciones impensables, yo este trabajo lo realizo con una mentalidad de artista figurativo, ya que la figuración es el vehículo que procura la comunicación, pero sumergido en un espacio de abstracciones de la realidad, con el peligro de perderse veces incluso ese espacio está compuesto de mezclas totalmente aleatorias de materia a color que uno manipula caprichosamente, en ese recorrido y no perdiendo de vista nuestra intención constructiva que siempre será “Una nueva imagen figurativa”, habremos conseguido, o no, un hecho de “Comunicación nueva”, a partir de una estructura- estrategia que aparecerá luminosa.

En el arte como en la vida, la síntesis de contradicciones habrá construido un hecho nuevo, ¿Cuál es la verdad, que es la verdad?, que derecho tenemos a imponer nuestra verdad, y no será más pobre que la síntesis de contrarios, porqué no se puede conseguir un espacio de equilibrio y de paz, de respeto absoluto al otro, deberíamos conseguir entre todos ese espacio emocionante que se alza de la suma de contrarios, y no como siempre de la victoria de unas opiniones sobre otras, ese espacio construido con estrategia que lo faciliten palpitará en su amplitud de concepción, en esa sensación sublime del concepto de lo auténticamente humano, que crece y se desarrolla con emoción en los participantes, que han conseguido superar su egoísta y empobrecedor ego.

Construyamos entre todos un verdadero humanismo hoy tan olvidado y perdido, y se nos iluminará la vida, no se por cuánto tiempo pero valdrá la pena experimentar esa sensación colectiva llena de belleza, y alejada de la destrucción que siempre late paradójicamente como posibilidad, del fuerte, del inteligente, ¿porqué no hacemos un gran esfuerzo en entender lo no entendible? Y convivir de tú a tú, sin categorías, disfrutando de esta estrategia conquistada, todos somos de alguna manera válidos, la controversia no anuladora puede ser un motor necesario, reconozcamos esto entre todos en ese espacio nuevo conquistado, esa es la meta, un humanismo nuevo; pleno, profundo.

El arte no debe ser un territorio de manifestaciones infinitas de creatividad consumista, debe según mi opinión, contribuir a enriquecer el interior sensible de todo ser humano, y ayudarle a desarrollar su capacidad constructora positiva de la vida, todo esto manifestado y fraguado en el espacio de la belleza conquistada.



Editado por
Angel Orcajo
Eduardo Martínez de la Fe
Nacido en Madrid en 1934, Ángel Orcajo estudia dibujo y grabado en La Escuela Nacional de Artes Gráficas (Madrid) y pintura en la Escuela Central de Bellas Artes de San Fernando (Madrid). Participa en el Pabellón de España de la XXX Bienal de Venecia de 1970. Ha expuesto en importantes salas españolas (Juan Gris, Museo Español de Arte Contemporáneo, etc.) de Nueva York (Universidad de Columbia, etc.) pasando por Sao Paulo (Bienal de 1969) y Lisboa y Oporto (Sala da Praça). Hay obra suya en algunos de los principales museos españoles e internacionales.

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