Recomendar este blog Notificar al moderador
FILOSOFIA: Javier del Arco
2votos

Bitácora


1. El riesgo del humanismo. El humanismo ateo devenido en antihumanismo

1.1. La advertencia de Lubac

El término «humanismo» tiene dos significados, podríamos decir, previos a cualquier otra distinción: humanismo entendido como teoría o concepción del hombre, y humanismo entendido como acción en favor del hombre, como defensa del hombre, como antropodicea, por usar un término correspondiente al clásico, aplicado a Dios, de teodicea.

Javier Del Arco
Jueves, 9 de Septiembre 2010
Facebook Twitter LinkedIn Google Meneame Viadeo Pinterest


1. La identidad de la persona y la teoría de las dos postmodernidades, la emergencia del personismo y el genealogismo, máximas expresiones de la miseria de la postmodernidad y de su consecuencia inmediata: el pésimo estado moral actual. La reacción positiva del postmodernismo resistente

1.1. La postmodernidad decadente o débil y la postmodernidad fuerte o resistente

De acuerdo con una opinión bastante generalizada, existen al menos dos tipos de concebir la postmodernidad: la que puede llamarse decadente o débil, y la que puede llamarse fuerte o resistente. A estas dos formas de concebir la postmodernidad corresponden igualmente dos modos distintos de interpretar el problema de la identidad persona.

Javier Del Arco
Jueves, 9 de Septiembre 2010
Facebook Twitter LinkedIn Google Meneame Viadeo Pinterest

4votos

Bitácora



1 El problema central de la Bioética.

1.1. Definición, origen, fundamentos y principios generales.

La BIOÉTICA es la rama de la ÉTICA, disciplina troncal de la FILOSOFÍA, que provee los principios de la conducta humana en Biología, Medicina, Ecología, Farmacología y el conjunto de las Ciencias y las Tecnologías que entienden de la vida o interaccionan con ella, estableciendo sus límites (Def. del autor).

La Bioética es una disciplina reciente, este año cumple los 40, cuyos padres fueron el bioquímico Van Renselaer Potter en sus aspectos ambientales y el obstetra André Hellegers en su vertiente médica y fundamentalmente con los problemas relacionados con la concepción del ser humano. Ambos aparecieron, casi simultáneamente, en 1970 en USA.

La Bioética aplica los principios de la ciencia ética a las ciencias Biomédicas, de modo que éstas respeten y promocionen la dignidad del ser humano como cima de los seres del universo. Hace que la ciencia Biológica y la Medicina tengan conciencia de la dignidad del ser humano y estén a su servicio. La Bioética se mueve, pues, en un plano superior a la Medicina y a la Biología, iluminándolas desde arriba, a modo de un conocimiento sapiencial que orienta su investigación básica y aplicación. La Bioética enseña la primacía de la ética sobre la técnica, de la persona sobre las cosas.

A la producción le corresponde la técnica, y a la acción la sabiduría. La habilidad técnica dispone al hombre a producir bien, a realizar productos que son perfectos para el fin que son hechos. La sabiduría dispone al hombre para actuar bien, para cumplir aquellas elecciones que son conformes al bien de la persona como persona. Esto es: el bien al que se ordena la sabiduría es el bien de la persona, y por tanto, su ejercicio la hace buena; la habilidad técnica la hace capaz de producir mejor, pero no de ser mejor.

El dominio del ser humano sobre el resto de los seres ha de estar medido por el bien de la persona. El respeto a la dignidad del hombre y de la mujer, y los límites que ese respeto exigen al disponer del cuerpo –propio o de los demás-, no permite que sea manipulado arbitrariamente.


Javier Del Arco
Jueves, 9 de Septiembre 2010
Facebook Twitter LinkedIn Google Meneame Viadeo Pinterest

¿Por qué Filosofía Política? Porque más rápidamente de lo esperado Europa, fuente tradicional de ideas, agoniza de nihilismo, materialismo consumista, el hedonismo cirenaico, relativismo, personismo, buenismo, cientificismo y tecnologismo… Todo ello inmerso, como si de tropezones se tratase, en la sopa purgante de la Postmodernidad que destila un sistema socio-político diluido. Esos, y no otros, son los males de nuestro tiempo. Impregnan a toda la sociedad y, como no podía ser menos, a las formas políticas que se gestan en esa sociedad desorientada y decadente. Con tales mimbres, no se puede construir una canasta común que sea el solar natural y vivificante de todas las naciones europeas. Tampoco será fácil, por carencia de elán vital de los ciudadanos, remontar la crisis económico-social que nos aqueja. Por eso hay que “meter el bisturí” al sustrato velado y difuso de ideas que conforman el panorama socio-político actual y sacarlas a la luz, analizarlas y someterlas a una crítica implacable. Porque más implacable será, sin duda, la consecuencia de nuestro estado actual de receptividad pasiva y supuesta corrección socio-política, ciertamente, limitativa de una muy necesaria reflexión, caiga quien caiga. Ese es mi propósito y mi programa.



En el artículo de hoy reflexionaremos sobre el cirenaísmo y su doble vertiente: el Hedonismo y el Relativismo. Nada hay nuevo bajo el sol. Pero en una sociedad dominada por el hipersector de la información, todo se magnifica y difunde mucho más rápidamente.

Javier Del Arco
Lunes, 1 de Febrero 2010
Facebook Twitter LinkedIn Google Meneame Viadeo Pinterest

1 2 3 4 5 » ... 17


Editado por
Javier Del Arco
Ardiel Martinez
Javier del Arco Carabias es Dr. en Filosofía y Licenciado en Ciencias Biológicas. Ha sido profesor extraordinario en la ETSIT de la UPM en los Masteres de Inteligencia Ambiental y también en el de Accesibilidad y diseño para todos. Ha publicado más de doscientos artículos en revistas especializadas sobre Filosofía de la Ciencia y la Tecnología con especial énfasis en la rama de la tecno-ética que estudia la relación entre las TIC y los Colectivos vulnerables.






RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile

Noticias de Filosofía