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BRANDING. Andy Stalman

Blog de Tendencias21 sobre el mundo del Branding en la Era Digital

Bitácora


"La política es quizá la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación". Robert Louis Stevenson


Donald Trump, signo de los tiempos.
En la tercera temporada de la serie Madam Secretary el presidente Dalton le dice a su Secretaria de Estado que en política no se está para participar se está para ganar. Curiosamente el parecido entre el personaje de Madam Secretary y Hillary Clinton dio para muchos comentarios. Lo irónico es que la candidata demócrata no hizo lo que su oponente sí: jugó sólo a ganar.

La gente ha cambiado. La sociedad ha evolucionado. Pero el hombre sigue igual de desconcertado ante el mundo que le ha tocado vivir. La incertidumbre provoca miedo y el futuro ha dejado de ser previsible. Lo que ha sucedido en las últimas semanas desde el Brexit, pasando por el “No” en Colombia y hasta Trump, es una clara manifestación del cambio. Ya estamos inmersos en la era de la incertidumbre. Donde ni las encuestas aciertan.

El ciudadano está mas maduro, informado, preparado pero a la vez da la impresión que está igual de manipulable que siempre. Ya no es posible volver atrás. El mundo que pasó, pasó. Ya no es posible que una sola persona resuelva los problemas de un país o del mundo. Ya no hay salvadores ni estadistas.

Y es curioso porque vivimos en una era signada por la comunicación. Nunca antes la posibilidad de conectarnos y compartir información en tiempo real estuvo tan al alcance de tanta gente. En el ruido del siglo XXI la lucha por la atención de la gente ha abierto la puerta al “vale todo”. Miente, engaña, manipula, provoca, no importa que sea verdad o no, lo que importan son los titulares en los medios. Lo que interesa no es la verdad sino estar todos los días en los medios. Donald Trump ha sido el ejemplo más reciente de esto porque llevo esta premisa al siguiente nivel: no generaba la noticia, él era la noticia.

A su favor podemos agregar que se ha tenido una fe ciega. Que ha tenido una constancia en su campaña y una consistencia en su mensaje inquebrantables. Que ha sabido conectar con las personas que no eran escuchadas y que ha usado a los medios como pocos en la historia. Contra casi todo y contra casi todos nunca tiro la toalla. Tenía un objetivo muy claro y aunque el fin nunca justificará los medios, allí está él: 45º Presidente de los Estados Unidos.

Lo que queda de manifiesto es el poder cada vez más extendido de los “relatos”, imaginarios aterrizados en discursos que dicen lo que la gente quiere o necesita escuchar. No importa que luego no se haga, primero ganemos, luego nos preocuparemos de ello. Y esto, que no es nuevo, es más fácil de explicar que de entender. La gente quiere cambio. Punto. Lo que cuesta comprender es que la gran mayoría no quiere lo que tiene, pero no sabe lo que quiere. Y al final, ni lo viejo muere, ni lo nuevo nace. Incluso muchos embajadores o paladines del cambio terminan siendo iguales o sumamente parecidos a sus antecesores.


Donald Trump, signo de los tiempos.
Zbigniew Brzezinski ante el aluvión tecnológico dijo algo parecido a esto: "Principalmente, en tiempos anteriores, era más fácil controlar a un millón de personas, literalmente, que físicamente matar a un millón de personas. Hoy en día, es infinitamente más fácil matar a un millón de personas que controlarlas.” Mientras, más de cincuenta y ocho millones de personas votaron por un candidato que fue acusado de machista, xenófobo, misógino, populista y una larga lista de etcéteras. Trump fue la voz de un cambio que encontró en la insatisfacción del americano su caldo de cultivo.

Tuve la sensación que a partir del acceso a la información que por primera vez en la Historia de la humanidad los países encontrarían cada vez más una clase política más preparada, honesta, más acorde a los nuevos tiempos. Pero repasando el liderazgo de los principales países de la Tierra veo que la ilusión es una gran compañera de penas. Aunque a veces, la historia nos recuerda que aunque en apariencia cambia todo, no todo cambia en apariencia. Es releer a Marco Aurelio Almazán y recordar que "la política es el arte de impedir que la gente se meta en lo que sí le importa".

Pensaba que la capacidad de los demagogos para imponer el control sobre la ciudadanía “despierta” estaba en su nivel histórico mas bajo, pero me equivoqué. Trump, Putin, Ortega, Farage, Johnson, … Y quizás la gente si está despierta, lo que sucede viendo algunos resultados que el estar despierto no es garantía de nada. ¿O sí?

Entre los ríos de tinta que inundan la web, esta reflexión de J. Rueda, editora del blog Rebeldes Digitales trae mucha claridad a un momento de confusión e incertidumbre: "La tendencia global existente no es anti-sistema sino anticorrupción política. Los anti-sistema (que son políticos corruptos iguales que los otros) utilizan esta tendencia global anti corrupción y la disfrazan de anti-sistema que es algo muy diferente y extremadamente peligroso. Aquí lo único que hay que cuidar es el sistema democrático y no confundir los conceptos. La Democracia fue quien puso a Obama en la Casa Blanca y esa misma democracia puso ahora a Trump allí. Y el triunfo de Trump no es fruto de la tendencia anti-sistema, sino de la tendencia anti corrupción política que utilizando al sistema democrático correctamente ha elegido un nuevo presidente que le ha prometido un nuevo rumbo."

Escribí la semana pasada que es admirable que en el país más influyente del mundo uno de sus candidatos sea un “outsider” de la política como Trump. En Estados Unidos entre los 44 Presidentes pasados hubo actores, jugadores de fútbol americano, mineros, granjeros. A propósito del sueño americano y Trump, dije que “only in America” a lo que me respondió un buen amigo “not in America”. Bueno, parece que sigue siendo la tierra de las oportunidades. Ahora veremos si el show se transforma en algo serio que es dirigir a la mayor potencia económica y militar de la historia. Espero que haga como Dalton y elija un buen grupo de colaboradores, ya no sólo para que gane él, sino para que ganen los americanos.

Trump antepuso el objetivo de ganar por encima de todo. Ahora deberá sostener con hechos su palabras y sus promesas. Ganar a toda costa y por encima de todo y de todos es un arma de doble filo. El tiempo dirá si este Presidente, signo de los nuevos tiempos, lo cambia todo o por el contrario se lo carga todo. En América todo es posible. ¿O no?


Donald Trump, signo de los tiempos.

Andy Stalman

Miércoles, 9 de Noviembre 2016



Comentarios

1.Publicado por Leonel el 09/11/2016 17:59
Eso es lo que le vengo explicando a mis amigos. El discurso que a nosotros no parece terrible está dirigido al votante estadounidense.

Él les dijo lo que querían oír, "la culpa es de otro", "volvamos a lo de antes cuando estábamos mejor que ahora".

Si miras el mapa de los resultados por estado, en el centro todos votaron a Trump. Allí donde las empresas cerraron y se fueron a otro país, donde la calidad de vida de la clase media americana decayó. Y eso les dijo "Volvamos a ser grandes otra vez".... les vendió el por qué debían votarlos y era lo que querían escuchar.

Me hizo acordar mucho a "Quién se ha llevado mi queso" recolectando los votos de todos los Haw....

De todas formas sigo sosteniendo que lo que dijo no lo puede hacer, o la realidad en 4 años será oscura.

Como dijera Lisa Simpson al asumir la presidencia en medio de una crisis económica: “Como saben, heredamos un déficit en el presupuesto del presidente Trump”.....

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Andy Stalman
Andy Stalman
Andy Stalman es Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Belgrano y Licenciado en Periodismo por la Universidad Católica Argentina, ambas de Buenos Aires. Ha realizado estudios Avanzados de Comunicación en la Universidad de Saint Joseph, en Philadelphia, EE.UU y está especializado en Dirección de Marketing por la Universidad de Pompeu Fabra de Barcelona. Profesor y Premio a la Excelencia Académica del IE Business School. Doctor en la Universidad Piloto de Colombia de la Cátedra que lleva su nombre. Ha colaborado en España y en el exterior como profesor invitado en la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad Antonio de Nebrija y la Universidad de Alcalá de Henares, la Universidad de Piura y el CESA, entre otras.
De 1994 a 1997, se desempeñó como Director de Marketing para Lacoste con sede en Buenos Aires. De 1998 a 2002 fue Director de Marketing de Aeropuertos Argentina 2000 encargado del desarrollo del marketing y comercial de los 35 mayores aeropuertos del país. En octubre de 2002 comienza a trabajar como socio y Managing Director de Cato Partners España, en Barcelona y en 2006 asume la responsabilidad de Cato Partners Europe, con sede en Madrid, liderando proyectos en más de 15 países.
Miembro del Comité de Expertos de Creanavara y de la Junta Directiva de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). Ha escrito más de 150 artículos especializados en Branding, Comunicación, Diseño y Marketing para diferentes medios generalistas y especializados de varios países. Es conferenciante tanto en España y Europa como en Latinoamérica.
Autor del best seller "Brandoffon, el Branding del futuro", que lleva más de 90 semanas consecutivas como uno de los libros más vendidos de Amazon. En 2016 publicará su nuevo libro "Humanoffon".
Este blog ha sido premiado como el Mejor Blog de Marketing de España en 2015 en la categoría ‘Premio anual Top Blogs Marketing’; y lleva ya más de un millón de visitas.






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