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COMPLEJIDAD Y MODELO PEDAGÓGICO
COMPLEJIDAD Y MODELO PEDAGÓGICO

"Necesitamos escuelas de complejidad porque el rechazo de la complejidad es el principio de toda tiranía". José García Calvo

Al ser autónomo lo define su capacidad para tomar la iniciativa, su espontaneidad para asumir la responsabilidad y su claridad interna para optar entre los estímulos que provienen de su entorno: le mueven valores, practica la iniciativa y asume la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan y que funcionen. Por Alicia Montesdeoca


Seguir el camino que he trazado es el proyecto,
persistir en el empeño el objetivo
construirme como fortaleza el medio.

Proyecto, empeño y medio, la identidad,
el caminar, la voluntad de ser
el camino, la promesa de lo real

En sus veredas materializo las intuiciones
las creaciones son la compañía,
reflejo de lo que soy,
cauce para la añoranza que me acompaña,
sueño que me lleva al despertar

En mí está lo que busco,
las respuestas a mis preguntas,
las verdades que me sirven

En mí está la paz que anhelo
la protección ante el desamparo
la esperanza ante el porvenir

En mí están los otros,
los que están cerca y los que no sé en dónde habitan
los que buscan y los que encontraron
los perdidos y los ausentes.


“Yo soy” (abril de 2004)



Cualesquiera que sean las condiciones...
Cualesquiera que sean las condiciones...
La imprescindible autonomía


Frente a la capacidad inercial y ciega de las masas (creadora o destructora, aparentemente), surge la cualidad inteligente y amorosa de la autonomía que contiene, como requisitos, la voluntad, la capacidad de elección, la orientación de la acción y la tenacidad en la consecución de los objetivos. Por ello, el desarrollo consciente de la autonomía lleva aparejado el conocimiento de sí mismo.

Al ser autónomo lo define su capacidad para tomar la iniciativa, su espontaneidad para asumir la responsabilidad y su claridad interna para optar entre los estímulos que provienen de su entorno: le mueven valores, practica la iniciativa y asume la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan y que funcionen. La personalidad del autónomo es independiente, optimista, espontánea. Un ser humano así confía en sí mismo, no siente pereza ante los retos y le produce placer lo que hace.


La autonomía se conquista

La personalidad autónoma está cimentada sobre la autoconciencia, no se victimiza ni cae en determinismo alguno a causa de herencias o de condicionamientos ambientales. El ser humano autónomo observa su participación en los hechos que vive, tanto si tienden a limitarle como si le facilitan su desarrollo.

La persona autónoma se nutre de su poder interior, de su sentimiento de libertad, del amor a sí mismo y de su capacidad de creador. También, de su capacidad de imaginar el mundo en el que quiere vivir, predisponiendo, con resolución, sus cualidades y sus recursos externos hasta materializar todos aquellos detalles que pueden posibilitar el mundo imaginado.


Bases para una educación autónoma

Es fundamental que todas las instituciones, educativas o no, asuman los verdaderos mecanismos que movilizan las potencialidades de la vida, y que propician la generación de más vida. Dejarse balancear por los ritmos vitales es dar pie a la maduración de las capacidades humanas y ganar con ello en autonomía renovadora.

El primer saber que nos viene de la vida es la necesidad de acumular experiencia, obteniendo con ella el conocimiento que necesitamos para resolver los retos del presente y para garantizar la construcción del futuro. Esa experiencia se adquiere a través de lo que nos sucede; a partir de las iniciativas que somos capaces de poner en marcha; con la acumulación de errores; con el abrazo a lo desconocido; con la asunción del riesgo, y con la aceptación de la incertidumbre. Todos esos factores propiciaron la evolución de todas las manifestaciones de la vida, tal como hoy las conocemos, y posibilitarán nuevas formas de vida, imposibles de imaginar actualmente.

El segundo saber proviene del reconocimiento de que cada ser humano encierra en sí mismo un creador único, capaz de crear un mundo único. Este poder lo recibe directamente de la Vida, generosa dadora que hace partícipe de su propio poder a todas sus criaturas; misteriosa fuerza que, con absoluta resolución, expande e impone su capacidad creadora a través de silenciosos movimientos y de incomprensibles y muchas veces traumáticas mutaciones; generadora absoluta de infinitas manifestaciones que ninguna humanidad podrá nunca inventariar.

Por último, el tercer saber contiene la voluntad de la vida de no renunciar nunca a su naturaleza creadora, la cual se pone de manifiesto en su tenacidad para permanecer, para adaptarse y para transformarse. Este impulso se reconoce en los humanos resilientes con capacidad para asumir cualquier circunstancia extraordinaria, por difícil que sea, reconociendo en ella las oportunidades que propicia, aceptando las nuevas realidades que se ponen de manifiesto y respondiendo a ellas con tenacidad amorosa y con innovadoras iniciativas.


Conclusiones fundamentales

La educación para la autonomía ha de propiciar la flexibilidad en la personalidad. Flexibilidad como capacidad de protagonismo y de adaptación a cualquier circunstancia, y como posibilidad para el aprendizaje permanente.

La educación autónoma ha de contar con todas las circunstancias en las que se mueven los individuos, no para negarlas sino para asumirlas y a partir de ellas generar capacidades de creación y de transformación. Toda iniciativa u opción que adopte el ser humano ha de ser reconocida, respetada y valorada. De lo que se trata, pues, es de acompañar a ese actor humano hasta la maduración que la misma le permita.

Todo ser humano ha de lograr reconocerse como creador, capaz de materializar creaciones a lo largo de su vida y de darle a las mismas la autonomía necesaria para que adquieran las formas y los contenidos que le son propios. Asimismo, todo creador ha de saber desprenderse de sus creaciones y permitir que su espíritu quede en libertad y con capacidad para seguir actuando en otras direcciones.

La renuncia traumática a la conciencia y al reconocimiento de la capacidad creadora que encierra cada individuo, es la manifestación más evidente del fracaso de las instituciones educativas que lo propician. Este hecho va contra la vida de cada creador frustrado y contra la sociedad en su conjunto, a la cual se le niega el derecho fundamental al desarrollo espiritual colectivo, al que debe estar abocada por su propia naturaleza, dependiente de cada uno de los seres que la integran.

Las nuevas generaciones deben saber y reconocer que sus procesos vitales están anclados en las propias leyes de la vida y que éstas han de seguir siendo sus inspiradoras, hasta alcanzar la consciencia de creadores de más vida.


PORTIA Asociación para la Transdisciplinariedad


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Sábado, 8 de Enero 2011


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PORTIA Asociación para la Transdisciplinariedad
Portia, Asociación para la Transdisciplinariedad” es una institución heredera de un conocimiento que quiere transmitir: la cultura transdisciplinaria. La perspectiva transdisciplinaria es la que organiza y da sentido y finalidad a nuestra Asociación, a su estructura, a sus objetivos, a sus acciones, a sus metas y a sus valores. Como consecuencia de esa perspectiva, la Asociación se constituye como una estructura flexible, abierta, sabiéndose enriquecida y enriquecedora del contexto en el que nace y en el que se desarrolla, con capacidad pendular para transformar y transformarse en el juego entre sus creaciones, sus vivencias y sus reflexiones.

Con la colaboración del Comité de Educación para una Sociedad Compleja





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