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CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Escribe Antonio Piñero


Pregunta:

¿La escatología presente del Cuarto Evangelio nace tras la destrucción del Templo del 70 ?


RESPUESTA:


La escatología presente (es decir, la resurrección y el Juicio se están viviendo ya en el mundo presente, tras creer o no a Jesús como Revelador, sin necesidad esperar a ese Juicio Final, tiene su máximo exponente ciertamente en el Cuarto Evangelio, y su texto más significativo es 5,24: “En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida”. Aunque en el Evangelio, tal como está ahora, después de pasar por mucho trabajo de edición por diversas manos, también presenta la opinión normal, a saber, que el Juicio será al final del mundo y no en esta vida presente.

Y como creemos que el Evangelio de Juan se compuso entre el 95-105, y eso está detrás de la destrucción del Templo en el 70, debemos concluir al menos la formulación clara de esta escatología solo aparece después de esa fecha en los Evangelios.

Ahora bien, tenemos pruebas claras por la carta 1 Corintios, escrita por Pablo en el 56-58 probablemente que los “espirituales” de Corinto cuyas doctrinas un tanto exaltadas trata de precisar y contener Pablo, tenían ya esa doctrina.

Por favor, consulte si le es posible, ni obra “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino. Trotta, Madrid, 2015. He procurado ahí explicar, en la “Aclaración” dedicada a la escatología paulina y al reino de Dios en Pablo todas estas ideas.

Pregunta:

Entendiendo que considerar y dogmatizar al Espíritu Santo como Deidad y parte de la Trinidad fue un asunto del cristianismo dominante y los Concilios, ¿cómo el pueblo hebreo entendía la figura del Espíritu Santo o Espíritu de Dios en el AT, y luego en el Judaísmo del Segundo Templo, por ejemplo, en la Apócrifa y Pseudoepígrafa?

¿Algunos libros de referencia?



RESPUESTA:


Su pregunta es vastísima. ¿Cómo cree usted que puedo resumirle en unas líneas todo lo que pregunta Usted cuando se han escrito libros enteros solo para responder a una parte de ella?

Sólo le diré en breves pinceladas, que habría que distinguir épocas y épocas en el judaísmo. En el tiempo primitivo la concepción del Espíritu era probablemente un fluido que salía de Dios… y se materializaba para ser accesible al hombre: el inspirador de los profetas, por ejemplo. Ese fluido podía pasar desde Elías a Eliseo = 2 Re 2,9, o desde Moisés a los ancianos; vea el libro de los Números 11,17). Pero con la llegada del pensamiento griego a Israel, en plena potencia ideológica desde el siglo III a.C. la concepción del Espíritu se fue refinando. Era Dios pero como actuante hacia fuera de él mismo, es decir, simplemente Dios, pero como aire divino y sutil hacia fuera… Dios como si tuviera una mano derecha especializada para controlar el universo cuando le interesaba, Esa exteriorización podía ser su Palabra o su Sabiduría o su mera Presencia. Un tanto tautológicamente lo podríamos “definir” del modo siguiente: Dios… como Espíritu/viento silencioso, actuante y animante.

Le ruego que consulte grandes diccionarios de la Biblia y de los Apócrifos en alguna buena Biblioteca de Teología y allí encontrará libors sobre el tema en gran abundancia. Puede usted consultar la revista “Old Testament Abstracts” y el “Elenchus Bibliographicus Biblicus”, publicado anualmente por la revista “Biblica”. Si lee bien inglés, como supongo, busque la versión inglesa del Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament”, maravilloso, que siempre he usado en alemán y el artículo Heiliger Geist de la “Theologische Realenzyklopädie”. Busque también en la Jewish Encyclopedia. Sobre bibliografía específica acerca del tema “Espíritu” quiero indicarlo una publicación que a mí personalmente me impactó : de mis tiempos de estudiante recuerdo que leí un libro muy bueno, de Peter Volz, Der heilige Geist im Altem Testament”, pero no recuerdo más sobre la editorial. El libro era de 1929, pero totalmente completo y magnífico. Siento que esté en alemán y no sé si le será accesible. Y luego me permito insistirle que sobre estas preguntas tan generales no tiene más que consultar otro buen diccionario de teología en español y tendrá bibliografía para inundar su biblioteca.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Jueves, 21 de Abril 2016


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.







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