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CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Escribe Antonio Piñero


Pregunta:



Desde hace algún tiempo trato de conseguir un libro de Barbara Thiering titulado Jesús el hombre.
Parece casi misión imposible. Parece que hizo una interpretación de los rollos del mar muerto, quizás muy particular, no sé si conoce algo sobre esta autora y que opinión tiene sobre sus teorías.

Reconozco que cambié parte de mis prejuicios o condicionamientos tras leer su libro ciudadano Jesús.
Desde entonces trato de seguir conociendo otros puntos de vista.
Sin embargo con esta autora Barbara Thiering no estoy teniendo mucha suerte, y quería saber si de conocerla, sabe de alguna librería o lugar donde pudieran tenerlo.

Quería agradecerle su gran labor de investigación y divulgación y ya de paso quería saber si tiene previsto en dar alguna charla o conferencia en Barcelona.



RESPUESTA:

1: Le transcribo lo que publiqué en mi Blog (número de postal 167-07; por favor utilice el buscador) sobre B. Thiering y otros:


Crítica básica a las ideas de Allegro, Dupont- Sommer, Bárbara Thiering y otros como Baigent-Leigh o Székely:


Estos personajes plantean la cuestión básica siguiente que ya habíamos transcrito: ¿Tenemos que modificar toda nuestra concepción de la historia del cristianismo primitivo después de la publicación de los manuscritos del Mar Muerto? Como prometí en la nota del día anterior he aquí mi crítica añeja, acomodada un tanto al día de hoy:

“Parece hoy ya definitivamente probado que los textos de Qumrán no contienen ni pueden contener ningún dato concreto sobre Jesús, Juan Bautista o los cristianos, ni siquie¬ra mención o alusión ninguna a ellos, por la sencilla razón de que son la inmensa mayoría de ellos anteriores en el tiempo a estos personajes y al movimiento provocado por la predicación del Nazareno”.

Por tanto, si tuviéra¬mos que reescribir la historia del cristianismo a partir de los textos de Qumrán sería tan sólo una obligación indirecta. Los concienzudos estudios paleográficos y los análisis espectométri¬cos a base del Carbono 14 –que hemos expuesto en postales anteriores en sus líneas básicas- muestran que ninguno de los textos de Qumrán es coetáneo con el nacimiento del cristianismo como fenómeno de divergencia ideológica dentro del seno del judaísmo de la época. Lo notable de la teología cristiana primitiva que se desarrolla entre el 30-60 d.C., sobre todo por los grupos de Pablo y de inspiración paulina ni se roza en Qumrán, como planteamientos teológicos estrictos

Una segunda anotación previa es imprescindible respecto a las relaciones entre Qumrán y el Nuevo Testamento: desde un punto de vista científico, o simplemente serio, no puede prestarse la menor atención a la obras modernas mencionadas en la postal anterior como si fuera necesario estudiar un complejo código secreto de interpretación que habría sido descubiertos por esos “especialista” nombrados— para interpretarlos.

Thiering en concreto es sumamente fantasiosa con hipótesis inverosímiles. No le haga caso.


2: Siento no tener ni la menor idea donde conseguir alguna obra de esta profesora australiana, salvo si se busca en Google Books y encuentre allí algo.

3: Por ahora no tengo nada previsto en Barcelona. Es una pena porque para mí es la ciudad ideal. Pero la crisis financiera de los sistemas universitarios (la Universidad de Barcelona está, como la Complutense, muy endeudada) ha hecho que se restrinjan gastos en invitaciones a profesores de fuera. Espero que sea esta la única razón.




Pregunta:


Saludos, estimado profesor. Quería decirle que estoy encantado con su Guía para entender a Pablo. Aun y así, tengo un par de dudas. No quiero decir que usted no se exprese con claridad, sino que yo personalmente no he entendido del todo bien algunos puntos de su Guía. Le dejo aquí las preguntas con la esperanza de que me las responda cuando tenga tiempo y ánimo. Reciba de mí, un cordial saludo.


1) Usted menciona Levítico 17:11 como ejemplo de un valor expiatorio de la sangre que podría llegar a ser semilla de concepciones mixtas entre los judíos de la diáspora en cuanto a si la sangre perdona los pecados o si expía por ellos. No me queda clara la distinción entre la expiación y el perdón. ¿Sería el siguiente un posible esquema? Pecados inadvertidos y advertidos. Mácula (¿Suciedad?) generada por ellos.→Arrepentimiento lleva al perdón de los advertidos pero no limpia la mácula. → Sacrificio por los advertidos. Mácula limpia por ellos limpia. → Día de la Expiación. Entrega a Azazel y a Yavé del cabrito. Mácula por los inadvertidos limpia. Si el esquema está mal, me gustaría que me lo aclarase. Y si es posible explicar qué es exactamente la mácula y a qué afecta realmente le estaría muy agradecido. ¿La mácula de Adán afectaría a la creación entera?


2) El sistema de la salvación que he entendido de su Guía, me parece bastante coherente. Aunque no sé si lo he entendido del todo. Tampoco me ha quedado clara la relación exacta que tiene con el sistema sacrificial de levítico aunque sea con matices griegos, o con un filtro helenizado. Cristo expía los pecados de la humanidad (¿creación limpia de mácula?). Muerte vicaria. → Llamada a los elegidos desde la eternidad para vivir en el Reino. → Vida santificada de éstos. → Primera resurrección y juicio. → Reino del Mesías. → Jueces para los no creyentes. → Reino de Dios. Aquí se me plantean varias dudas.


La primera, todo esto considerando que el esquema está fundamentalmente bien entendido y expresado, es sobre si estos elegidos/escogidos habrían habitado en el cielo en la línea de 4 Esdras.


La segunda es si los “santos” que parecen venir con Jesús en la primera resurrección son ángeles. La tercera es si durante el juicio, los creyentes tienen la oportunidad de perder y de ser condenados. Esto último lo digo porque de la “prueba de fuego”, esa especie de purgatorio, del que habla Pablo en el día del juicio parece desprenderse que todo participante se salva, con pérdida o con recompensa pero se salva. En cambio en su Guía parece dar a entender que los “llamados” pueden perderse.


3) Mi última pregunta es si pasajes como aquellos en lo que Pablo dice que quiere estar con el Señor, pueden entenderse o no de forma poco semítica. Lo digo por la antropología paulina, tan semítica y tan helénica. ¿Pablo habla de que estará con el Señor nada más morir o dice que estará con él en la resurrección? ¿Dónde cree que estará mientras duerme hasta la resurrección? Muchas gracias por todo profesor. Espero con muchas ansias su respuesta, siempre tan rápida y tan precisa.



RESPUESTA:



Respecto a 1): Como ha visto en mi libro, afirmo que no sabemos bien cómo entendían exactamente los judíos del siglo I el perdón por parte de Dios y la expiación. Pero intentaré responderle: su esquema es en sí plausible. Pero no puedo asegurar que sea así con absoluta certeza, verdadero o falso. Creo que nunca estaremos del todo seguros.



1. El perdón de Dios es previo a las acciones en el Templo, y se logra por el arrepentimiento ante Dios en el corazón y la subsanación del daño a otros seres humanos, si este es subsanable. En la Biblia Dios está siempre dispuesto perdonar a sus elegidos, y basta la “vuelta” sincera a él para que de facto el pecado quede perdonado. Pero hacen falta símbolos externos de que es eso así… pero nunca se explica cómo funcionan exactamente, o al menos como nos gustaría saberlo.


2. La mácula producida por el pecado afectaba al santuario/templo propiamente, y de rechazo a los seres humanos. La del templo se elimina por el sacrificio; la de los seres humanos por las abluciones y otras prácticas similares.


3: La mácula no es el pecado de Adán. Digo claramente que los judíos no creían en el pecado original, sino solo que la naturaleza humana quedó degradada porque “genéticamente” Adán transmitía a sus sucesores una tendencia a potenciar la mala inclinación que está siempre en el corazón de los mortales.


Respecto a 2): de nuevo, debo decir que su esquema es plausible.


1: Sí. El pensamiento de Pablo es parecido al del autor de IV Esdras en estos ámbitos. Los elegidos estarán en el cielo. Pero los que se salvarán de hecho son muy pocos.


2. No está claro en absoluto. Pueden ser ángeles, como a veces se dice expresamente, y pueden ser “santos” de la historia de Israel que o bien están ya en el cielo, sin morir, como Henoc, Elías, o bien muertos y resucitados, como Moisés. Por tanto, las dos posibilidades.


3. Según el Pablo de 1 Tes, él no va a “dormir” (= morir) esperando la resurrección, sino que estará aún en vida, como otros fieles seguidores del mesías. Los que ya han “dormido” son los que resucitarán, así como los hebreos y paganos justos que vivieron antes de la venida del Mesías.


Y Pablo concibe que estará en el cielo junto con el Señor en alma y cuerpo (glorificado, haya muerto o no, todos serán mutados a una “corporeidad espiritual”). Pero no aclara más. Y si él no dice más, nosotros no podemos saberlo.



Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

Viernes, 19 de Febrero 2016


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.





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