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CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Las dificultades de la traducción de la Biblia. Soluciones del análisis semántico (497)
Hoy escribe Antonio Piñero


Somos pocos en España y países de lengua hispana los que, desde un punto de vista puramente universitario (esperemos que no sectario ni militante), sin estar adscritos a una orden religiosa o al presbiterado de una diócesis, nos dedicamos al estudio del Nuevo Testamento y del cristianismo primitivo. Por ello me parece interesante cualquier publicación de este estilo. Hace ya unas semanas (nº 481) reseñamos el primero de los dos volúmenes dedicados al Profesor, ahora jubilado, Dr. Jesús Peláez del Rosal, titulado Griegos, judíos y cristianos. Estudios filológicos y religiosos, en honor de… El Almendro, Córdoba, 2013. Ahora le toca el turno al segundo.

Se titula Liber amicorum (“Libro de los amigos”) en honor del profesor Jesús Peláez del Rosal. Editado por Lautaro Roig Lanzillota e Israel Muñoz Gallarte. El Almendro, Córdoba 2013, 253 pp. ISBN: 978-84-8005-213-9. Según creo, hay copia electrónica del libro en la editorial.

Contiene una docena de estudios breves sobre diversos campos de interés, casi todos relacionados con el Nuevo Testamento. Transcribo títulos y autores:

• “El campo semántico de la educación el Nuevo Testamento, paideúo y didaskalía según el DGENT” = Diccionario griego-español del Nuevo Testamento (desde el punto de vista de los estudios semánticos), obra monumental en la que trabaja un buen número de personas y que está siendo publicado fascículo a fascículo por el Grupo de Análisis Semántic de Córdoba (GASCO) dirigido por el Prof. Peláez. Autores M. Merino e I. Muñoz.

• D. Romero, “Phílos (amigo) en el Nuevo Testamento, según el DGENT”.

• J. Barreto – C. R. Jorge Hernández – M. M García Díaz, “Aproximación al estudio del campo semántico de los Hechos de movimiento en el griego del Nuevo Testamento”

• L. García Ureña, “El rigor del método (de análisis semántico propuesto por el DGENT). Una ayuda para el exegeta y traductor”

• L. Roig Lanzillota: “Jesús de Nazaret y la cuestión del polimorfismo divino. De los apócrifos neotestamentarios a Nag Hammadi”.

• R. M. Aguilar: “ Las mujeres en el Pratum spirituale de Juan Mosco”.

• J. Solana: Nuevos incunables de bibliotecas de Córdoba”.

• M. Rodríguez- Pantoja: “Paráfrasis de la anunciación a María según san Lucas en el ‘Poema mariano’ de José de Anchieta.

• A. Alba Cecilia: “Byenaventurado ojo que vido. Un piyyut hispano-hebreo en el Mahzor de Ferrara”

• A. Sáenz-Badillos: “Textos sobre el anticristo en las glosas bíblicas de Moisés Arragel (siglo XV).

• R. Bonilla-A. Luján: “La Rani-ratiguerra (1970) de José March y Borrás. Estudio y edición”.

• G. Laguna: “Eres mi padre y mi madre”. Tradición literaria de un tópico amatorio atribuido a Jesús en el Evangelio”.

De estos artículos, pienso que el que más interés tiene para los lectores es el de Lourdes García Ureña, “El rigor del método (de análisis semántico propuesto por el DGENT). Una ayuda para el exegeta y traductor”. De esta investigadora hemos comentado ya su libro sobre el estudio literario del Apocalipsis (476 A y B). El tema presente es también interesante porque muchos lectores que han indagado y me han preguntado sobre cuál es la mejor traducción de la Biblia para el Antiguo y Nuevo Testamento, lo que indica que les preocupa la fidelidad absoluta de la traducción.

Hago un breve resumen de su contenido:

El significado de un “lexema” (un vocablo o parte de él, por ejemplo, la raíz, que contiene un significado) no es claro ni evidente ni siquiera dentro de un contexto. Un ejemplo es Apocalipsis 12,1.

“Y se vio una gran señal en el cielo: una mujer vestida de / revestida de / envuelta en sol (en griego peribebleméne helíoi), la luna a sus pies y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

Como se ve hay varias posibilidades de traducción, que no significan lo mismo. Ya desde el siglo XIII las versiones desde el griego mantienen una cierta ambigüedad:

• “cubierta de sol” = manuscrito E6, del Escorial, anterior a la General Estoria de Alfonso X el Sabio; vestida del Sol = Biblia del Oso.

• “vestida/envuelta de sol” en traducciones modernas: Biblia de las Américas; Cantera-Iglesias; Conferencia Episcopal Española y en varias Biblias italianas, francesas e inglesas.

• “Envuelta en el sol” (Nueva Biblia Española; Dios habla hoy; Biblia de Jerusalén).

García Ureña argumenta que “vestida de sol / envuelta en el sol”, versiones que parecen muy similares, no lo son en realidad. La primera es una metáfora y puede significar incluso “vestida con una vestimenta de color amarillo”. La segunda no es una metáfora para el visionario (Juan de Patmos), sino una realidad contemplada en sus visiones: la mujer está realmente envuelta por el sol (físico).

La primera versión es literaria y fácilmente inteligible. Pero tiene sus dificultades:

a) el autor afirma que la mujer tiene la luna a sus pies y doce estrellas en su cabeza. Luego parece que lo entiende físicamente.

b) El sol en el Apocalipsis, aunque tenga grandes dimensiones es accesible para los ángeles. De hecho una apoyará su pie sobre él (Ap 19,17) y otro arrojará en él su copa (Ap 19,17).

c) En el lenguaje bíblico –que usa el autor del Apocalipsis-- si se emplea “sol” en sentido metafórico se suele decir “como el sol”.

La segunda versión tiene la dificultad que un lector moderno piensa de ella que es una expresión infantil: nadie puede estar envuelto en el sol.

¿Cómo, pues, lo entendía el autor del Apocalipsis? Para la autora la respuesta está en analizar el verbo griego peribállo (cuyo participio perfecto femenino es peribebleméne) y su uso en el Nuevo Testamento donde aparece 23 veces y cuyo significado general es o “vestirse” / “envolverse”.

• 6 veces aparece sin complemento alguno “envuelto” o “vestido” (sin especificar con qué). Por ejemplo, Mt 6,29; 6,31; 25,36 + Lc 12,27 + Mt 25,28.43

• 15 veces con un complemento de indumentaria
- 10 veces con un complemento que significa “vestimenta/ vestido”. Por ejemplo, Mc 14,51; 16,5; Lc 23,11; Jn 19,11; Hch 12,8; Ap 3,5.18; 4,4; 7,9; 19,13
- 3 veces con un complemento que tiene un significado traslaticio, pero también referido a la indumentaria. Por ejemplo, “vestido/envuelto en” púrpura y escarlata: Ap 17,4; “vestido/envuelto en” lino, púrpura y escarlata y Ap 11,3 y 18, 16.

• 2 veces con complementos del campo semántico de los elementos celestes.
Por ejemplo, Ap 10,1: “vestido/envuelto en” una nube; Ap 12,1 “vestida/envuelta en” sol (nuestro caso).

El análisis observa que el verbo griego peribállo siempre se dice de personas, pero que los complementos pueden ser muy diferentes. Por tanto se deduce que su significado exacto solo puede darse por el contexto en el que aparece (como dijimos, con o sin diversos complementos). El mismo análisis lleva a definir que el sentido general de “envolverse” o “vestirse” al ser usado para personas tiene dos significados esenciales:

1. “cubrir el cuerpo desnudo” = “vestir, poner, ponerse” cuando se habla de la indumentaria. Por ejemplo, los 21 primeros aducidos anteriormente sin complemento de indumentaria o con ella.
Por tanto, todos menos los dos ejemplos en los que el complemento no se refiere a la vestimenta, sino a los cuerpos celestes. Ello da lugar al significado 2

2. “Cubrir una persona parcial o totalmente ciñéndolo con una cosa” = “envolver”, “rodear”.

La conclusión es que en el caso de Ap 12,1, nuestro ejemplo, no vale el significado 1, sino el 2, porque el contexto nos fuerza a pensar que la finalidad del verbo no es cubrir la desnudez, como sí lo es en los primeros 21 casos, también según el contexto.

Por tanto, es preferible traducir la mujer “está envuelta en / rodeada con el sol”.

Es posible que un traductor pueda acertar espontáneamente con este significado, pero el análisis semántico de todos los casos dice taxativamente que hay que traducirlo por “envuelta en / rodeada con el sol” y no vestida con sol o vestido de color amarillo. Cuando el DGENT está concluido, resultará de gran utilidad para la traducción y la exégesis o interpretación. En este caso el visionario Juan estaba convencido de que en su visión había visto una mujer rodeada por el sol.


NOTA: No es posible de momento, por problemas técnicos, ofrecer la foto de la cubierta del libro. La pondré cuando se pueda

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
UCM
www.antoniopinero.com

Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Miércoles, 30 de Abril 2014


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.







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