Recomendar este blog Notificar al moderador
CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Escribe Antonio Piñero

Pregunta:


Mi pregunta es, en relación al film “El Discípulo”, ¿cree usted que Jesús, en algún momento de su vida hizo el voto de nazireato? ¿Cuál es su opinión?



RESPUESTA:


Su pregunta no se puede responder de modo directo, porque no hay datos así, directos, en el Nuevo Testamento, que es nuestra única fuente semi fiable al respecto. Pero sí se pueden obtener deducciones de los datos respecto a Nazaret, como lugar de nacimiento / patria de Jesús, y a las denominaciones de Jesús como “Nazarenos” y “Nazoraios”, y a partir de ahí responder si Jesús hizo o no voto de nazireato.

La cuestión es mucho más esencial de lo que parece, pues afecta a la denominación popular de Jesús entre las gentes de Galilea: ¿se le llamaba Jesús de Nazaret o Jesús el Nazoreo/Nazireo? Y la cuestión se plantea porque es absolutamente insólito entre los “rabinos” o maestros de la Ley llamarles así. La denominación normal de Jesús debería haber sido “Jesús en Josef”. Jesús de Nazaret es una denominación griega, no judía.

Veamos los datos:

• Que Jesús procede de Nazaret o que ha nacido en Nazaret, manifestado de modo directo o indirecto aparece en Mt 21,11 (que es dudosa, ya que Mateo afirma expresamente que Jesús nación en Belén; no valen 2,23 y 4,13); Jn 1,45.46, Hch 10,30. En total solo 3.
Las menciones de Mc 1,9 y Lc 1,26; 2,4.39.51 y 4,16 no son tampoco probatorias (Lucas afirma que Jesús nace en Belén, al igual que Mateo)

• Jesús es denominado Nazarenós en Mc 1,24; 10,47; 14,67 y 16,6 y de los demás evangelistas solo en Lucas 4,34 y 24,19 (6 veces en total). Esta lectura tiene una variante en los manuscritos que es Nazorenós. Los evangelistas y los copistas consideraron que estas tres formas eran intercambiables

La dificultad radica en que en lengua griega, un individuo proveniente de Nazaret sería un Nazarethanós (el griego usa en esta época para estos denominativos un sufijo latino sobre la base de una palabra griega o extranjera como en christianós). O bien Nazarethenós o Nazarethaîos. Pero nunca Nazarenós o Nazorenós.

Hay una variante de Nazareth (con caída de /t/ o /th/ que es Nazara. PERO de ahí tampoco puede derivarse Nazoraîos o Nazarenós o Nazorenós.

Además, aunque la presunta /z/ de Nazara y Nazaret // y la /z/ de Nazarenós- Nazorenós + Nazoraîos se transcriben siempre en el Nuevo Testamento como dseta = ζ, en hebreo y arameo proceden de fonemas distintos, a saber,

A) la /z/ de Nazara y Nazaret(h): la /z/ de Nazara y Nazaret transcribe el fonema hebreo /z/ = tsadé (ץ) que el griego transcribe siempre como sigma = σ (menos aquí naturalmente).

B) La /z/ griega de Nazarenós- Nazorenós + Nazoraîos no viene de una tsadé (ץ) hebreo, sino de una záyin (ז). Por tanto se confunden en griego, pero no en el lenguaje semítico original.

Esta es una razón poderosa para argumentar los dos grupos que forman las cinco palabras (2 + 3) no vienen de la misma raíz.


• Jesús es denominado Nazoraîos en Mt 2,23; 26,71 Lc 18,37; Jn 18,5.7; 19,19; Hch 2,22; 3,6, 4,10; 6,14; 22,8; 24,5; 26,9 (en total 14 veces). La etimología hebrea de Nazoraîos es incierta: puede provenir de nazir (“el que ha hecho voto de nazireato) o de nétzer (“retoño”, “vástago”, se sobrentiende que de David cuando se habla del mesías).

En otros libros del Nuevo Testamento no se nombra a Nazaret ni Nazarenós o Nazoraîos

• Hay numerosos textos en los evangelios en los que Nazarenós o Nazoraîos no pueden ser interpretados como “procedente de Nazaret”, o adquieren una mejor interpretación pensando que “nazareno” es un título” que significa otra cosa.

Así Mc 1,24 “¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios”, comparado con Mc 5,7: “y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes». Aquí se ve que “de Nazaret” tiene poco sentido, y 1que se trata de un exorcismo, mientras que un título semi mágico o poderoso contra los demonios como “Hijo de Dios” sí lo tiene.

• Jn 18,4-6: “Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, se adelanta y les pregunta: «¿A quién buscáis?» Le contestaron: «A Jesús el Nazareno.» Le dijo: «Yo soy.» Judas, el que le entregaba, estaba también con ellos. Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron en tierra.” . Su nombre, es apunta a su esencia los aterroriza y caen a tierra. El testimonio tardío de Juan, que sabe que Jesús viene de Nazaret, recuerda sin embargo, que su nombre es mágico y tiene poder en sí mismo.

Textos de los que se pueden obtener consecuencias similares son Mc 16,6; Lc 24,19; Hch 2,22; 22,8.

Y hay otros textos en los que claramente se vincula el nombre de Nazareno/Nazoreo a un acto taumatúrgico, prodigioso, a un milagro: Hch 3,6 y 4,10: “Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazoreo, ponte a andar.»”; “Sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros”. Puede aducirse Hch 26,9: Pablo confiesa que obré en contra del “nombre de Jesús el Nazoreo”.

Se ve aquí que Nazareno/Nazoreo representan un nombre apropiado para Jesús que manifiesta una cualidad especial. Se puede suponer con Ch. Guignebert (Jesus, p. 83) que el nombre primitivo pudo ser Nazoraîos y que cundo no se entendió qué significaba se interpretó como Nazarenos, es decir, procedente de un pueblo galileo muy pequeño (potencia del Espíritu santo que utiliza lo pequeño = Pablo)


Dando por supuesto que los evangelistas Mateo y Lucas creían que Nazoraîos y Nazarenós eran equivalentes a “procedente de Nazaret”, y aunque para nosotros es muy dudoso que fuera así, ante esta duda –propongo-- podría formularse la hipótesis razonable de que “de Nazaret” es más bien la forma tardía, griega que se empleó cuando ya no se entendió bien que Jesús era un nazoreo o nozrí o nazir.

Y si esto fuera así, ¿qué significaría la aparición de nazoraîos, nazireo, etc. en los evangelios? Pues serían los restos tradicionales de este cambio primitivo o de esa confusión primitiva ya en lengua griega, pasados muchos años desde la muerte de Jesús.

Podría ser:

• Que Jesús pertenecía a la secta precristiana de los nazoreos (como afirma Epifanio de Salamina, en su obra el Panarion ); hoy día los mandeos, no cristianos se llaman “nazoreos”.

• Que Jesús era un nétzer, un vástago de David, lleva tsadé en hebreo (ץ).

• Que Jesús era un nozrí /nosrí: lleva záyin = (ז) en hebreo, un “observante” (¿de la Ley”).

• Que Jesús era un nazir, un nazireo, Obligado (hebreo nazar: “ligar”) por un voto. Se entendía también como “consagrado, santo o incluso coronado (nézer es “corona”). Se transcribe en griego como nazir, nazeiraios, naziraios, nazaraios (con dseta: ζ ). El equivalenet griego es hágios: “santo”, lo que conviene bien a Jesús porque se lo llaman los demonios (Mc 5,7 + Mc 1,24-25 + Jn 6,69: “Tú eres el Cristo/ ungido/ santo del Dios vivo”.


El nombre de santo hágios aparece también unido a siervo de Yahvé en Hch 4,27: habla Pedro: “verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has ungido”.

Esta última expresión nazir / nazireo como “santo de Dios” conviene a la significación profunda de muchos textos evangélicos.

PERO debe hacer frente a dos dificultades:

a) El nazireato nunca es un voto duradero, de por vida, sino temporal.

b) Jesús no era un asceta, sino un “comilón y bebedor”, en boca de algunos (Mt 11,39/ Lc 7,34) .

Estas dificultades no se pueden resolver fácilmente, salvo que se piense que Jesús hizo una o varias veces el voto de nazireato en su vida aunque sus biografías griegas no hayan recogido la noticia. Y segundo, que en muchas ocasiones podía significar en sentido amplio hombre de Dios o consagrado o santo en general.

Es una mera hipótesis. Y una hipótesis no es una certeza.

Es quizás seguro que nazareno, nazireo, nazoreo no significó al principio hombre de Nazaret, sino Jesús el nazir, el santo, el hijo de Dios el siervo de Dios. Y que posteriormente en ámbito griego. Como este nombre iba unido al de “siervo” de Yahvé y pronto en ambiente griego helenístico se le denominó Kýrios, Señor, se perdió pronto la asociación “nazir / siervo / santo” que fue sustituida por “Señor”.

Es posible por ello que los cristianos de lengua semítica, en Palestina, y en Siria, se llamaran primero los nazareos/nazarenos, y que los de lengua griega se autodenominaran los “santos” (así en Pablo: por ejemplo, Rm 1,7; 1 Cor 1,2): Pero pronto, y por gente de fura, en Antioquía de Siria esta designación fuera sustituida pronto por christianós, mesianistas. Jesús el nazireo o el nazoreo no fue pronto bien entendido por los griegos y su nombre se completó a la manera griega de Nazaret, Dios un lugar perdiéndose el nombre de Jesús hijo de José, o Jesús el santo/ siervo/nazir (designaciones todas bien semíticas. Es posible que en ese momento, en el que se superponían los dos nombres (Jesús nazir, nazireo, nazaraîos + Jesús de Nazaret se inventara la designación nazareno en vez de nazaretano como debería ser), que es modo normal griego de llamar a la gentes: el nombre + el lugar de procedencia.


Y en resumidas cuentas: es plausible, aunque no seguro, mera hipótesis ( y una hipótesis no es una certeza), que Jesús hubiera hecho algún voto de nazireato en su vida, o quizás incluso varias veces.


Y segundo: que durante a su vida pública, los galileos no llamaban a Jesús por el nombre normal, Jesús ben Josef, sino Jesús el nazir o nazoreo, porque era conocida su piedad judía y habría hecho el voto de nazireato alguna vez, desde luego más de una. O bien que nazir significara simplemente, por extensión “hombre santo”, “hombre de Dios”. Luego, en terreno griego, cuando se componen los Evangelios, no se entiende bien eso de Jesús el nazareo y se sustituye por Jesús de Nazaret, sitio probable, y también tradicional (aquí se plantea en verdad qué sabemos de Nazaret. Pero esa es otra cuestión a tratar otro día). Es denominación griega es la que se impuso con el tiempo.


Saludos cordiales de Antonio Piñero

Universidad Complutense de Madrid

www.antoniopinero.com
Viernes, 4 de Marzo 2016

Notas

3votos
Hoy solo noticias:

Una: ha salido la quinta edición de la “Guía para entender el Nuevo Testamento” de la Editorial Trotta, Madrid, cuya primer edición vio la luz en el 2006. Pero esta edición es “Bajo demanda”. El producto está preparado, se imprime en cuestión de horas, se encuaderna a toda velocidad y se envía por correo. Ni creo que tarde en total más de una semana. Se puede edir al librero habiual o a la Editorial misma, que tiene página web.

Otra: Hch salido también una reseña, más bien larga, de la “Guía para entender a Pablo”, igualmente de la Editorial Trotta, en “Revista de Libros”, que ahora se publica electrónicamente y también en papel (artículos selectos). He aquí el vínculo:

http://www.revistadelibros.com/resenas/guia-para-entender-a-pablo-de-tarso?&utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=nl20160224


Me ha parecido una reseña seria, ponderada y crítica. En general estoy de acuerdo con ella, menos en un punto básico que comentaré en otra ocasión: “Pablo y la ley de Moisés”. Creo que es el núcleo del libro y si en este punto se está en desacuerdo, o no se entiende bien, el libro sufriría grave quebranto.


Y dos entrevistas largas en sendos programas de radio:

Una, programa "Luces en la Oscuridad" desde Barcelona:

http://www.ivoox.com/destruccion-del-templo-jerusalen-el-audios-mp3_rf_10426812_1.html

Otra, de Radio Libertad en Miami con el Profe Morales:

http://www.ivoox.com/profe-morales-entrevista-al-dr-antonio-pinero-02-21-2016_rf_10514428_1.html


Saludos cordiales de Antonio Piñero

Jueves, 3 de Marzo 2016
Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

Tengo muchas preguntas, con ansia enorme de aprender

1. En una entrevista afirma que una influencia un tanto directa sobre los fundamentos del Cristianismo es de los misterios de Eleusis, donde da a entender que de alguna manera es Pablo quien reinventa a Jesús, con algunos conceptos como la salvación y la inmortalidad eterna del alma. Las preguntas son: Sin la figura de Pablo el cristianismo se hubiese perdido en el tiempo es decir hubiese muerto apenas naciendo? Y no es acaso que Pablo divulgó y propagó el mensaje de Jesús?

2. Esta es una pregunta un tanto personal, teniendo en cuenta una especie de paradigma donde un historiador debe estar libre de creencias preconcebidas, es decir un historiador debe estar por fuera de la religión para que sus argumentos sean objetivos. La pregunta es Doctor Piñero cree usted en Dios? Si la respuesta es afirmativa cual es la figura de Dios para usted? – me gustaría mucho saber en qué cree.

3. En el deporte ciencia, el ajedrez, hubo un historiador de ajedrez Ricardo Calvo que decía que el ajedrez estaba estrechamente ligado a la guerra actual y lo sabemos, pero que también estaba ligado a la Teología, donde los árabes numeraban de una forma especial las casillas del tablero de ajedrez y que de acuerdo al número al cual correspondían las letras del alfabeto hebreo relacionaban ciertas posiciones o sumatorias con el tetragramaton o nombre de Dios. Es de alguna forma cierto esto?

RESPUESTA:

Respondo:

1. Ciertamente Pablo reinterpreta y “reinventa” a Jesús. Pero no como le da la gana, sino siguiendo pautas estrictamente judías de cómo se entiende la figura del mesías, desde el punto de vista de que es –tras su muerte, o al menos, desde su asunción al cielo como Henoc— una figura celestial. Le ruego que pida a la Edit. Trotta (entre en su Página Web) la versión electrónica de mi obra “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino”, Madrid 2015. De que introdujo conceptos como la salvación y la inmortalidad del alma….¡en absoluto! Estaban inventados hacía siglos y difundidos ciertamente por la religión griega en el ámbito del Mediterráneo Oriental y por otras religiones, como la persa.

2. Soy escéptico, racionalista y agnóstico. Profundamente respetuosos con la religión, pero ante todo alguien que la considera como estudio de la ciencia histórica. Mi concepción de “dios” no es personal y se parece mucho a la de los estoicos, a saber “La Razón Universal” y a la de Baruc Spinoza, Deus, sive natura”.

3. No se crea eso. Parte del supuesto, totalmente erróneo desde el punto de vista de la mera historia de los textos denominados sagrados, de que la Biblia hebrea es la revelación de Yahvé y de que eso textos contienen ciertos recursos crípticos, que ofrecen la solución a enigmas personales o históricos. Son pura fantasía.


Pregunta:



Dispongo de buena literatura sobre la cristología de los primeros siglos y la formación de la doctrina cristiana. Sin embargo, carezco de libros que presenten, lejos de los desarrollos teológicos, el proceso de expansión del cristianismo entre las masas. Me interesa, sobre todo, conocer el sincretismo que se dio y que fue coloreando el cristianismo hasta lo que llegó a ser en el siglo V.

Si usted puede proporcionarme algunos títulos en inglés, español o francés, sobre este tema, le estaré sumamente agradecido.



RESPUESTA:


Le confieso que no me he ocupado en exceso del tema de la expansión del cristianismo hasta los siglos V y VI en los que alcanza una suerte de meseta: está ya establecido bastante bien social e ideológicamente. Pero sí he traducido del inglés un libro que trata estupendamente el tema y en el que encontrará Usted amplia bibliografía. Y “tirando del hilo se llegará al ovillo”. Es el siguiente: Rodney Stark, The rise of Christianity, (en español “La expansión del cristianismo”, Editorial Trotta, Madrid, 2009, 224 páginas. ISBN: 978-84-9879-068-9. Personalmente fue un placer traducirlo y el libro en su conjunto me gustó mucho.


Pregunta:


Quisiera hacerme un tatuaje habia pensado en una cruz pequeñita pero me gustaria un emblema que me acerque mas a jesus ya que en sus libros el cristianismo se invento despues el pez creo fue tambien despues de su ,muerte hay algun escudo o algo similar con lo que se identificaran los seguidores de cristo que no tenga nada que ver con la iglesia ya que yo creo en jesus en los misioneros que van a ayudar a los pobres pero no en el papa ni nada de iglesias que pagando te curen los pecados que me recomienda como tatuaje pequeñito que me identifique mas con el Señor una frase de el motivadora he salido de un cancer tengo 48 años y quiero hacermelo si o si espero su respuesta ya que creo no hay nadien sepa mas que usted del tema y por ultimo abusando de su confianza me podria traducir esto en la lengua que hablaba jesus : si Dios conmigo quien contra mi? en arameo creo



RESPUESTA:


He reflexionado sobre su pregunta y opino que el mejor tatuaje que puede Usted hacerse en referencia al cristianismo primitivo es, sin duda alguna el pez, y tal –con gran sencillez de trazos– como lo dibujaban los cristiano primitivos. Pero debajo de la figura del pez escriba en mayúsculas griegas ichthýs (IXΘYS) que sirve de acrónimo al griego (transcrito) Iesús Christós Theoû Hyiós (“Jesús Cristo (mesías) de Dios Hijo”).


2: No hay traducción oficial al arameo, porque la frase que está Usted citando la escribió Pablo en griego en Romanos 8,31:

Se la paso en griego: εἰ ὁ Θεὸς ὑπὲρ ἡμῶν, τίς καθ᾿ ἡμῶν;

Probablemente Pablo está parafraseando un verso del Salmo 118,6, que se podría traducir como “Yahvé está por mí, no tengo miedo, ¿qué puede hacerme el hombre?”, que en hebreo es: יהוה לי לא אירא מה־יעשׂה לי אדם

Georg Friedrich Händel recoge esta frase en texto inglés de su oratorio el Mesías: “If God is for us, who is against us?”, que incluso se lo podría cantar de memoria, porque es un oratorio que me entusiasma.



Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com
Miércoles, 2 de Marzo 2016
Escribe Antonio Piñero

Pregunta:


Escribo pensando que me podría aclarar una duda. He leído y escuchado algunas cosas sobre los cultos mistéricos que me han hecho pensar. He sabido que, al parecer, existen muchas coincidencias entre la historia de Jesús y la de Dionisos, entre ellas, que Dionisos es Dios hecho carne, nació de una Virgen fecundada por un Dios, nace en una cueva o establo muy humilde ante la presencia de algunos pastores, permite que sus seguidores vuelvan a nacer gracias al rito del bautismo, convierte el agua en vino mientras estaba en una boda, entra triunfalmente a una ciudad montado en un pollino mientras la población agita palmas para recibirlo, muere entregándose en sacrificio por los pecados del mundo, desciende al infierno y al tercer día resucita, ascendiendo a los cielos, sus seguidores creen que va a regresar a juzgarnos al final de los tiempos, y esta muerte y resurrección se conmemoran en una comida ritual de pan y vino que serían su cuerpo y su sangre…


Quería preguntarle, primero, si todas esas “coincidencias” son verdad, o sobra alguna o algunas…
También la he escuchado a la Sra. Ana María Vásquez Hoys, en algún programa de radio, decir que todo lo que conocemos de los cultos mistéricos se lo debemos a la novela “El Asno de Oro” de Apuleyo. De todas formas, debido a las asombrosas “coincidencias” entre Jesús y Dionisos, quería preguntarle en segundo lugar, si sabemos de la doctrina que enseñó Dionisos cuando se encarnó en este mundo; si existe algún texto en el que, a semejanza del Dios cristiano, Dionisos enseñe esa doctrina; si se cuentan historias en las que participa Dioniso… en fin, el asunto es poder comparar a los dos no sólo en esos hechos que cité más arriba, si no como Dioses en general, y pensé que podía venir a sentarme al teclado y preguntarle…
Desde ya, muchas gracias por su tiempo,



RESPUESTA:


Es la primera vez en mi vida que oigo hablar de tales coincidencias, tan exactas y tan seguidas. Quien habla de ello debe de ser un mentiroso audaz o un fabulador. Por favor, consulte cualquier Diccionario de Mitología Clásica, o bien lea algo sobre Dióniso = el Baco latino y se convencerá de que la historia de este dios es muy otra.


Lo que sí es cierto es que entre los denominados “misterios” de Dióniso, existe uno en el que una vez al año se reunían sus adoradoras, todas mujeres, dejaban libre en un monte un cabrito, luego lo perseguían y lo descuartizaban vivo e ingerían sus carnes. Se creía que el cabrito representaba simbólicamente al dios y que ingiriendo su carne se unían místicamente a esa divinidad. Y al unirse a ella –ya que Dióniso había muerto y luego había sido vuelto a la vida (vea el mito en Internet o en el Diccionario)– en su peripecia vital de muerte y resurrección se aseguraban la inmortalidad, que por otra parte poseían innatamente ya que el alma de por sí es inmortal.


Y también es cierto que tanto Justino Mártir, como Tertuliano, cayeron en la cuenta de algunas semejanzas entre el misterio cristiano y los misterios paganos. Y atribuyeron esa semejanza al Diablo, quien había coopiado del cristianismo e intentaba por medio de este engaño extraviar a los fieles.



He escrito en varios lugares que:



“La semejanza entre las religiones mistéricas y el cristianismo es un tema recurrente desde el siglo XIX a partir de los estudios comparativos de la “Escuela de la historia de las Religiones”, en la que se afirmaba, como norma general, que la religiosidad cristiana copiaba directamente de las religiones paganas contenidos e interpretaciones de ritos, y nociones tan importantes como la eucaristía, el bautismo o el cuerpo místico del Mesías. Hoy día se ha llegado a una posición más matizada: no es necesario postular una copia o influjo consciente y positivo, sino más bien un enfrentamiento directo entre dos religiosidades, en una atmósfera religiosa común, con la utilización de un mismo vocabulario elemental que estaba en el ambiente y con esquema mentales comunes. No es, pues, necesaria copia alguna, sino llegar a ver que se vivía una época con intereses religiosos comunes”



“La idea paulina del cuerpo místico del Mesías podría encajar más o menos bien en el judaísmo del Segundo Templo dentro de la noción de “personalidad corporativa de Israel”, concepto en el que el individuo se pierde un tanto en pro del sentimiento de grupo. Pero el sentido de una cena, con estas características de unión/participación con una entidad ya divina como Resucitado y Exaltado, y una comunión con el Espíritu del Mesías (indirectamente en 2 Corintios 13,13 y Filipenses 2,1) es ajeno a la mentalidad judía del Segundo Templo: ingerir místicamente el cuerpo del Mesías para hacerse uno con él es anómalo, sumamente extraño en el judaísmo.


“En verdad, el significado de la Cena del Señor, según Pablo, solo encuentra una analogía efectiva dentro del Mediterráneo oriental del siglo I, en las comidas sagradas presididas por un dios, por ejemplo Anubis (“las comidas de Anubis”), en las que el comensal se unía místicamente al dios, o bien en la ingestión del cabrito troceado vivo, sangrante, en la bacanales dionisíacas que significaba una cierta unión de la bacante/ménade con el dios Dióniso/Baco, o quizás también en la ingestión del ciceón –bebida a base agua, harina de cebada y poleo—en los misterios de Deméter y Perséfone, que suponía cuanto menos una cercanía extrema a la divinidad. Como esta ingestión era anterior al día de la iniciación propiamente tal, es posible que la bebida no contuviera tanto la idea de unión con la divinidad –que sí la tenía de todos modos––, cuanto de preparación y manifestación del paso del ámbito normal de la vida del creyente al de la diosa, generadora de los cereales, y de la participación en su peripecia vital de “muerte y resurrección” sui generis.


“No parece una casualidad que la explicación de la Última Cena se encuentre en la Primera carta a los corintios, habitantes de una ciudad en la que la religiosidad de los cultos de misterios, el contacto espiritual con la divinidad y una cierta atmósfera que podríamos denominar “protognóstica”, podría ser moneda corriente entre aquellos inclinados a tal tipo de espiritualidad. Pero de ningún modo esta afirmación significa que propongamos que la interpretación de la “Cena del Señor” ofrecida por Pablo a sus lectores de Corinto esté influida por, ni mucho menos conscientemente copiada de la “misteriosofía” de los cultos de misterio; nada nos permite afirmar que Pablo calcaba con todo propósito el sistema de tales cultos. Esta formulación estaría totalmente alejada de lo que en verdad sostenemos, y de lo que opinamos que era el pensamiento genuino de Pablo.



“Lo que afirmamos es que Pablo –consciente de la necesidad de atraerse conversos en los “caladeros” más fáciles, a saber de gentes con mentalidad afín a lo que él predicaba–– defendía como base de la espiritualidad de su unión con el Mesías, es decir, de su noción del cuerpo místico de Cristo, una participación en sus sufrimientos, una religiosidad que en puntos concretos era similar a la espiritualidad mistérica en general, a saber, que el ser humano debía participar de la peripecia vital del dios salvador para garantizarse la salvación. Y esto es lo que denominamos “misteriosofía”, o espiritualidad misteriosófica, que se respiraba por aquel tiempo como una “atmósfera” general entre gentes ansiosas de asegurarse la salvación. Y Pablo lo sabía como ciudadano de Tarso.


“Pero admitido esto, afirmaba que Pablo postulaba enérgicamente que la comunión mística del creyente con el Mesías era diferente e infinitamente superior a cualquier otro tipo de espiritualidad pagana. O mejor, que tal espiritualidad, tan ampliamente extendida, nada valía en comparación con la que él ofrecía. Era como el valor del sucedáneo respecto a lo auténtico. La única efectiva era la participación en la peripecia vital y la comunión con el Mesías redentor y salvador del mundo, no sólo de los judíos sino también de los gentiles, pues la otra, la ofrecida por los predicadores de Dióniso, Isis, o de Deméter en Eleusis, por ejemplo, no era más que la sombra inane de la verdadera iniciación y comunión con el Mesías. El creyente lograba entrar en unión mística, pero verdadera, con el Cristo gracias a la ingestión del pan y del vino que representaban simbólicamente –esto es lo máximo en lo que podía pensar un judío como Pablo–– el cuerpo celestial del agente divino ya exaltado junto a Dios. Este tipo de espiritualidad “en y con Cristo” podría satisfacer sin duda más a los aficionados a los cultos de misterio que a los temerosos de Dios, aunque a ellos tampoco les desagradaría.


Tomado de mi obra, “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino”, Edit. Trotta, Madrid, 2015, pp. 305-306.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

Martes, 1 de Marzo 2016
1 2 3


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.





Tendencias de las Religiones


RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile