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CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Llegamos al final: textos de Gregorio de Nisa. Antología de textos básicos para el tema “Reencarnación y cristianismo primitivo” (700. 19-10-2016)Artículo n°2155
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero


Sobre el alma y la resurrección 5,1-2


Los que defienden que nuestra alma, después de haberse separado del cuerpo, nuevamente entra en otros cuerpos, no discrepan ciertamente de la resurrección que esperamos, pues dice nuestra Escritura que nuestro cuerpo consta de los elementos del mundo y que de los mismos elementos ha de constar para constituirse posteriormente. Es el mismo parecer de los filósofos ajenos a nosotros (...). La diferencia y controversia consiste en que nosotros decimos que el mismo cuerpo se constituye en torno a la misma alma y que estará constituido por los mismos elementos. Los otros, en cambio, sostienen que el alma retorna y pasa a algunos otros cuerpos, ya dotados de razón, ya desprovistos de razón y de sentido.


(2) Decir que una misma alma, ahora dotada de razón, de inteligencia y de la facultad de pensar, cubierta por el ropaje del cuerpo, luego habite con los reptiles en las cavernas o se reúna con los pájaros o soporte cargas o coma carnes crudas o se sumerja o degenere en una naturaleza carente de sentido o eche raíces o llegue a ser árbol y produzca ramas y se convierta en flor o en espina o en algo dotado de facultad nutritiva o se haga y llegue a ser perjudicial, no es otra cosa sino estimar que todo es lo mismo y que sea una misma la naturaleza de todo, mezcladas unas cosas con otras en una confusa comunión, indistinta e indivisa, sin que lo uno se distinga de lo otro por alguna propiedad.


Sobre el alma y la resurrección 6, 6,148


La resurrección es la restitución de nuestra naturaleza a su antiguo estado. En la primera vida, de la que Dios mismo fue autor, no había vejez ni infancia, como es lógico, ni sufrimientos debidas a todo tipo de enfermedades ni ninguna otra miseria corporal, pues no era verosímil que Dios creara tales cosas, sino que la naturaleza humana era una cosa divina antes que el género humano adquiriera el impulso hacia el mal.


Sobre la formación del hombre 28, 229b-233b


Algunos de los que nos han precedido, autores del tratado De los principios, han enseñado que las almas preexisten y forman, por así decir, un pueblo en una ciudad aparte, donde estarían situados los modelos de vicio y de virtud, y que mientras que el alma permanece en el bien, no conoce la experiencia de unión corporal, pero si se aparta de la participación que tenía con el bien, se desliza hacia la vida de aquí abajo y se introduce en un cuerpo. Otra categoría de autores se muestran partidarios del orden seguido por Moisés en su relato de la formación del hombre y afirman que en el tiempo el alma ha sido creada después del cuerpo: Dios, en efecto, en primer lugar tomó polvo del suelo para formar al hombre y a continuación lo animó con su soplo. De acuerdo con esta manera de hablar, establecen que la carne vale más que el alma, pues ésta última es introducida en una carne formada anteriormente.


Afirman que el alma existe a causa del cuerpo, a fin de que el cuerpo así modelado no quede sin hálito y sin movimiento. Pero un objeto que existe a causa de otro tiene menos valor que aquél por cuya causa existe (...). Una y otra hipótesis merecen crítica, la que imagina que las almas han tenido una existencia anterior en alguna ciudad particular y la que sostiene que las almas se han formado después del cuerpo. (...). Los adeptos de la primera opinión, que sostienen que la ciudad formada por las almas es más antigua que su existencia en la carne, me parece que no han sido purificados de esas doctrinas imaginadas por los griegos sobre la metempsicosis (...) que el mismo ser que es hombre, se reviste de un cuerpo de mujer, vuela entre los pájaros, se convierte en arbusto y termina por vivir en las aguas (...). La causa de este absurdo es la creencia en la preexistencia de las almas (...). El retorno a un estado mejor es necesariamente imposible para el hombre. Pero ellos la hacen retornar del arbusto al estado humano, sin ver que de esta suerte inducen a pensar que la vida en el arbusto es de mayor valor que el estado de vida incorpóreo (...) si la caída en el vicio ha comenzado en ese estado superior y si desde el estado inferior comienza a retornar hacia la virtud.


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero


NOTA: como hemos indicado ya varias veces, esta postal es parte del capítulo del libro editado por Alberto Bernabé, Madayo Kahle y Marco Antonio Santamaría (eds.), con el título “Reencarnación. La transmigración de las almas entre Oriente y Occidente”, Abada Editores, Madrid, 2011.
Miércoles, 19 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero



Homilías sobre el Hexaemeron (“Los seis días de la creación) 8,2


¿Por qué la tierra produce un alma viviente? Para que aprendas la diferencia entre un alma de animal y una de hombre. En breve sabrás cómo se constituyó el alma del hombre. Pero ahora escucha acerca del alma de los irracionales. Según las escrituras, el alma de todo animal es su sangre pero la sangre, cuando se espesa, se convierte naturalmente en carne, y la carne, cuando se corrompe, se disuelve en la tierra. El alma de los animales es verdaderamente algo terrenal (...). Encontrarás que el alma de los animales no es sino tierra. No pienses que sea anterior a la sustancia del cuerpo ni que permanezca después de su disolución.

Huye de las habladurías de los solemnes filósofos que no se avergüenzan al exponer que sus almas y las de los perros se asemejan, y que dicen que en alguna ocasión han sido mujeres, arbustos y peces del mar. Si ellos alguna vez fueron peces, yo no lo podría decir, pero puedo sostener firmemente que cuando escribieron estas cosas eran más irracionales que los peces.


Homilías sobre el Hexaemeron, 8,8



Quienes no creéis en la transformación de la resurrección, según Pablo ¿qué decís al ver que los insectos del aire cambian tanto de forma?


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero

Martes, 18 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero

Estamos ya concluyendo nuestra breve antología

Sobre el alma, 22-45

Conozco otro relato, que yo nunca aceptaré,
pues no puedo creer en un alma común, por todas partes repartida,
y que vaga por el aire. Sería semejante
para todos, inspirada y espirada. Entonces en todos
estarían todos cuantos viven, al intercambiarse la respiración.
Y es que la naturaleza del aire es la de fluir de uno a otro en diferentes momentos,
y si [el alma] permanece ¿qué tuvo, qué había en las entrañas de mi madre,
vivo ya, si ella me introdujo cuando estaba fuera?
Y si supusieras una madre de más hijos,
les darías como recompensa aún más almas en proceso de destrucción.
Así es el relato, vanos juegos de libros increíbles,
que también confieren muchos cuerpos semejantes a sus vidas anteriores,
buenas y malas al alma, que cambian constantemente,
ya como premio a su virtud ya como un castigo por sus faltas,
como si con ropas vistieran o desvistieran sin orden a un mortal,
afanándose en vano, llevando una rueda
propia del réprobo Ixión, los dispusieron
como fiera, planta, mortal, ave, sierpe, perro, pez.
A menudo dos veces cada uno cuando el ciclo lo requiere
¿hasta qué punto? De una fiera sabia nunca oí el discurso
ni a un matorral que hable. La corneja siempre grazna
y el pez siempre nada mudo por el piélago ondeante.
Y si hay un castigo final para el alma, como aquéllos cuentan,
es inútil este rodeo de las almas.


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero
Lunes, 17 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero

Himno I 550-570

Es cierto que ahora llevo la sombría mancha de la materia y me embargan los deseos, ataduras corporales. Mas tú eres el redentor, tú eres el purificador: libérame de los males, libérame de las enfermedades, libérame de mis grilletes. Tu semilla llevo, chispa de una inteligencia noble postrada en el abismo de la materia. Pues tú en el universo depositaste el alma y a través del alma sembraste la inteligencia en el cuerpo.

Himno III 40-55, 61-67

Que mi alma, sin soportar la huella de las penas, lleve una vida sosegada, fecunda, con sus dos pupilas fijas en tu resplandor, para que, limpio de materia, me apresure yo por senderos sin retorno, fugitivo de los pesares de la tierra, a unirme a la fuente del alma. Una vida tal, inmaculada, facilítamela a mí, tu citarista, cuando, al dirigirte yo mi canto, glorifique tu raíz, altísima gloria del Padre, y también a ese Soplo, sentado a tu vera, en medio de la raíz y del brote, y que, al cantar el poder del Padre, con estos himnos a ti dedicados, culmine el insigne alumbramiento del alma (...).

(61-67) Te saludo, oh potestad del Hijo; te saludo, oh belleza del Padre, y te saludo, Soplo inmaculado, centro del Hijo y del Padre: ojalá quieras enviármelo, de acuerdo con el Padre, para que riegue de vida las alas de mi alma y dé cumplimiento a los dones divinos.

Sobre los ensueños 7

El alma puede purificarse con el tiempo, con el trabajo y con otras vidas, y subir hacia lo alto. Dado que tiene una doble vida, el alma corre un doble estadio y alternativamente trata con lo peor y con lo mejor. El alma primera, cuando desciende, toma prestada de las esferas al alma pneumática, se embarca sobre ella como en una nave y se une al mundo material. Y emprende esta lucha ya para retornar a lo alto junto a ella o, al menos, para no quedarse abajo con ella. Es difícil pero posible que el alma abandone el pneuma (espíritu) que no la sigue. No es lícito dudar de esto si se conocen los ritos. Y el retorno a lo alto sería vergonzoso para el alma, si no se desprendiera de lo que le es ajeno y no dejara en la tierra lo que tomó prestado de arriba. Y esto puede ser concedido como don de dios y de la iniciación en una única y en una segunda pero es natural que el alma, una vez unida al pneuma, o se mueva de acuerdo con él o lo atraiga o sea atraída por él. De cualquier forma, el alma permanece unida a él hasta el momento de retornar allí de donde vino.

Sobre los ensueños 10

La sustancia corporal de acuerdo con la naturaleza no tiene otro recurso, cuando el alma asciende, que levantarse de su caída, elevarse con ella y armonizarse con las esferas, esto es, como revertirse a su propia naturaleza.

Sobre los ensueños 11

El ascenso del alma es el mejor fruto de un pneuma (espíritu) sano, una ganancia realmente sagrada.


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero

NOTA: como hemos indicado ya varias veces, esta postal es parte del capítulo del libro editado por Alberto Bernabé, Madayo Kahle y Marco Antonio Santamaría (eds.), con el título “Reencarnación. La transmigración de las almas entre Oriente y Occidente”, Abada Editores, Madrid, 2011.

Domingo, 16 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero


De principiis III 3,5-6

Me parece lógico investigar por qué el alma humana es movida tanto por lo bueno como por lo malo. Supongo que las causas son anteriores a nuestro nacimiento corporal (...). Hay que decir que ha habido ciertas causas antecedentes que, antes de que las almas nacieran en los cuerpos, les han hecho contraer alguna culpa en sus pensamientos o en sus movimientos, por los que fueron juzgadas por la divina providencia a sufrir esto de acuerdo con su merecimiento.

El alma, en efecto, posee siempre su libre arbitrio, esté en el cuerpo o fuera de él, y el libre arbitrio siempre es movido o hacia el bien o hacia el mal y jamás el sentido de la razón, esto es, la inteligencia y el alma, puede estar sin movimiento alguno sea bueno o malo. Es verosímil que estos movimientos sean causa de los merecimientos incluso antes de que actúen en este mundo. Así, según estas causas o merecimientos, desde el nacimiento o, mejor dicho, desde antes del nacimiento, ha sido regulado por la divina providencia el ser afectado por el bien o por el mal (...). Hay que pensar que a veces hay causas anteriores al nacimiento corporal.

De principiis IV 3,10

A cada una de las que desciende a la tierra se le concede, según su mérito o el lugar que allí ocupaba, nacer en este mundo en diferentes lugares o naciones, con diferentes géneros de vida o enfermedades, engendrados por padres religiosos o por los que son menos piadosos, de modo que alguna vez un israelita puede caer entre los escitas y es posible que un egipcio descienda en Judea.


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero
Viernes, 14 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero

Comentario al Evangelio de Juan VI 85-86

(85) Lo primero, entre otras cosas, hay que profundizar más y estudiar más cuidadosamente el discurso sobre la esencia del alma, el origen de su constitución, su entrada en el cuerpo terreno, los elementos de la vida de cada una y su salida de aquí y si es posible que entre por segunda vez en un cuerpo o no y si será en el mismo ciclo y de acuerdo con la misma regulación o no, en el mismo cuerpo o en otro, y, si es en el mismo, si en sustancia permanecerá idéntica a sí misma aunque cambie en cualidad, o si será la misma en sustancia y cualidad, y si se servirá siempre del mismo cuerpo o lo cambiará.

(86) En estos asuntos también habrá que examinar qué es propiamente “reencarnación” (metensomatósis) y en qué difiere de “encarnación” (ensomatósis) y el que habla de “reencarnación” mantiene en consecuencia que el mundo es incorruptible. Respecto a esto será necesario exponer los razonamientos de quienes quieren, de acuerdo con las Escrituras, que el alma sea sembrada en el cuerpo y las consecuencias de ello.

Comentario al Evangelio de Mateo XIII 1

En esto a mi entender se debe decir “Elías” y no “el alma de Elías” para no caer en la doctrina de la reencarnación, ajena a la iglesia de Dios. (...) ¿En cuántos años piensas encontrar un alma totalmente purificada y que no necesite reencarnación? (...) No obtendrán el perdón de sus pecados por la reencarnación sino por el fuego (...). (2) Pienso que necesariamente hay que dedicar un tiempo al estudio del discurso sobre la reencarnación.


Tratado de sobre los primeros principios (De principiis) I 7,4

Si el alma hubiera sido formada al mismo tiempo que el cuerpo, ¿cómo Juan hubiera podido estar lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre y estremecerse cuando la voz de María golpeó la oreja de Isabel?


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero

Jueves, 13 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero


Contra Celso VII 32

No es cierto, como cree Celso, que nosotros hablamos de la resurrección por haber comprendido sesgadamente la reencarnación (metensomatósis), sino porque sabemos que el alma, que por su propia naturaleza es incorporal e invisible, necesita, cuando se encuentra en un lugar corporal cualquiera, un cuerpo de naturaleza apropiada a ese lugar. Lleva ese cuerpo después de haberse despojado de lo que antes era necesario pero superfluo en un segundo estado y después se reviste con lo que tenía antes porque necesitaba una vestimenta mejor para las regiones más puras, etéreas y celestes.

Contra Celso I 32

¿Era, en efecto, razonable que quien llevó a cabo tamaña hazaña en favor del género humano (...) no tuviera un nacimiento milagroso sino el más ilegítimo y vergonzoso de todos los nacimientos? Yo les pregunto a los griegos y en particular a Celso, que participe o no de sus ideas, en todo caso cita a Platón ¿acaso el que envía para abajo las almas a los cuerpos de los hombres iba a llevar al nacimiento más vergonzoso de todos, al no introducirlo mediante un matrimonio legítimo en la vida de los hombres, al que tantas cosas osó hacer, al que enseñó a tantos y que convirtió a tantos hombres desde la ciénaga de la maldad?

¿Acaso no es más razonable que cada alma introducida en un cuerpo por algunas misteriosas razones –y digo ahora esto de acuerdo con Pitágoras, Platón y Empédocles, a quienes Celso cita con frecuencia– lo sea de acuerdo con sus méritos y sus hábitos anteriores? Es lógico, pues, que esta alma, que al venir a la vida de los hombres ha sido más útil que la de muchos (...), necesite un cuerpo no sólo que sobresalga entre los cuerpos humanos sino el mejor de todos.

Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero

Miércoles, 12 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero

Sobre el Evangelio de Juan VI 73

Si por una parte no se ignoraba que Juan había nacido de Zacarías y por otra los judíos de Jerusalén enviaron una delegación para preguntar por medio de los levitas y sacerdotes “¿Eres tú Elías?” es evidente que decían esto porque pensaban que la doctrina de la reencarnación era verdadera en el sentido de que estaba de acuerdo con la tradición de sus padres y no era ajena a su enseñanza esotérica.

Comentario a la epístola a los romanos VI 8,8

Si se dice que el pecado ha revivido en el alma, ¿cómo es que a partir de las palabras del Apóstol, donde dice “una vez estuve vivo sin la ley”, cierta gente introduce la doctrina de la reencarnación (metensomátosis), que enseña que las almas de los hombres estuvieron previamente en bestias, aves o peces y después vinieron a los hombres?

Contra Celso III 75

Y si curamos también a los que han sufrido el sinsentido de las reencarnaciones (...) ¿no mejoraremos las almas de los que creen en nuestra doctrina?

Contra Celso V 49

Lo que importa es la diferente causa por la que los discípulos de Pitágoras se abstienen de comer seres vivos y por lo que lo hacen nuestros ascetas. Aquéllos se abstienen de lo animado en razón del mito de la reencarnación del alma:

Y alguien, gran insensato, a su hijo levantando,
lo inmolará entre preces sobre el ara (Empédocles. Fragmento 137 Diels)

Nosotros, en cambio, si algo de eso hacemos es porque abofeteamos nuestro cuerpo y lo reducimos a la servidumbre y queremos mortificar los miembros que están en la tierra (...) y todo en orden a matar las acciones del cuerpo (Rom 8,13).


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero

Martes, 11 de Octubre 2016

Notas

5votos
Queridos amigos lectores:

Me he olvidado añadir al final de la postal de hoy el siguiente vínculo que va en una nota del periodista Juanjo Sedeño, de Canarias. Ahí va:


Aquí le adjunto el programa suyo de Gnosis....

Muy agradecido con usted y muy conforme con el programa.

Espero sea de su agrado, muchas gracias.


Atmente:

Juanjo Sedeño Hdez.


https://www.ivoox.com/antonio-pinero-gnosis-cristianismo-primitivo-manuscritos-del-mar-audios-mp3_rf_13227936_1.html


Antonio Piñero-Gnosis. Cristianismo Primitivo y Manuscritos del Mar Muerto-2-10-2016 La Puerta Estelar.
www.ivoox.com

Escucha y descarga los episodios de Podcast La Puerta Estelar gratis. Programa: Podcast La Puerta Estelar. Canal: La Puerta Estelar. Tiempo: 01:00:19 Subido 08/10 a las 03:22:11 13227936

Saludos de nuevo,

Antonio Piñero
Lunes, 10 de Octubre 2016
Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero

Ireneo de Lyon, Contra las herejías I 25,4

Han llegado hasta tal grado de insania (los carpocracianos) que afirman ser capaces de cometer todo tipo de impiedades y sacrilegios irreligioso e impío. (...) y que por medio de las transmigraciones en cuerpos sucesivos conviene que las almas experimenten todo tipo de vida y acción, a no ser que alguien sumamente diligente realice de un golpe en una única venida todo aquello que no sólo no es lícito decir o escuchar, sino que ni tan siquiera viene a nuestra mente (...).

De forma que, según lo que dicen sus escritos, sus almas, experimentadas en toda práctica de vida, al salir no les debe faltar ya nada por hacer, pues de otro modo deben emplearse a fondo en ello, no sea que, faltando alguna cosa a su libertad, se vean constreñidas a transmigrar de nuevo a un cuerpo. Por eso, dicen, Jesús había dicho esta parábola parábola: “Cuando estés en camino con tu adversario, apresúrate a liberarte de él, no sea que te entregue al juez y éste al alguacil y te envíe a la cárcel. En verdad yo te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuadrante”.

El adversario es, según ellos, uno de los ángeles que están en el mundo, al que llaman diablo, creado especialmente para conducir las almas que perecieron desde el mundo al primer arconte, y afirman que éste es el primero de los hacedores del mundo y que entrega las almas a otro ángel que está a su servicio para que las encierre en otro cuerpo; pues el cuerpo, dicen, es una cárcel. Y la frase “no saldrás de allí hasta haber pagado el último cuadrante” la interpretan en el sentido de que nadie escapará del poder de los ángeles que crearon el mundo, antes bien, irá pasando sucesivamente de cuerpo en cuerpo, hasta que haya hecho todas las acciones que en este mundo se puedan hacer; y cuando ya no le falte nada, entonces el alma habrá alcanzado su libertad e irá hacia el Dios que está por encima de los ángeles creadores. De esta manera se salvarán todas las almas, ya sea por haber realizado todas las obras en una sola venida, ya porque, transmigrando de cuerpo en cuerpo e inmiscuidas en toda clase de vida, cumplen su deuda y quedan liberadas de tener que volver otra vez a un cuerpo.

Contra las herejías I 26,2

Los llamados “ebionitas” (...; es decir, judeocristianos) profesan las mismas doctrinas que Cerinto y Carpócrates.


Saludos cordiales de Mercedes López Salvá y Miguel Herrero,
y subsidiariamente de Antonio Piñero

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NOTA: como hemos indicado ya varias veces, esta postal es parte del capítulo del libro editado por Alberto Bernabé, Madayo Kahle y Marco Antonio Santamaría (eds.), con el título “Reencarnación. La transmigración de las almas entre Oriente y Occidente”, Abada Editores, Madrid, 2011.

Lunes, 10 de Octubre 2016
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Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.







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