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CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Búsqueda de un principio básico que dé sentido a la moral de Jesús (28-6-2018) (III)
Hoy escribe Antonio Piñero
 
Foto: Emmanuel Kant (retrato de la época)

 
Sigo con el libro de R. Armengol “La moral, el mal y la conciencia. El poder de las ideologías en la formación de la conciencia moral”. Ediciones Carena 2018, y me pregunto si la moral o ética de Jesús tiene algún principio básico en el que se sostenga. Y aquí me encuentro con que la tesis positiva (sí hay un principio) al respecto de Armengol intenta precisar la tesis negativa de Lucas conocido experto en el Jesús histórico, John P. Meier, Un judío marginal, de Editorial Verbo Divino, 2010, vol IV, pp. 651ss.
 
 
Cito primero a Armengol (p. 358):
 
 
«Es sabida la importancia que, con razón, atribuyó Kant al deber (en lo que respecta a la moral/ética human). Sin embargo, pienso que la sencillez de los principios de Sócrates y de Jesús al proponer recomendaciones y deberes para el bien de todos tiene más consistencia que la propuesta de los deberes de Kant que proviene de un enorme y complejo aparato filosófico que en parte entiendo como incorrecto al excluir la consideración del dolor y del daño de los semejantes. Por supuesto que estoy pensando en los deberes asociados a los preceptos de amor tratados en detalle en el capítulo sexto, donde se habla del amor y del amor al enemigo como los prescribió Jesús. Puestos en comparación los principios que adoptan Aristóteles o Kant, entre otros, y los que adoptan Sócrates y Jesús, los de éstos últimos brillan por su sencillez y gran alcance.
 
 
»Al hablar de principios el reputado experto sobre el Jesús histórico John P. Meier, sacerdote católico, escribe: «En la halaká [palabra hebrea que significa caminoconducta o proceder. En ocasiones por halaká se entendió la ley judía en general fijada por la Torá y la tradición oral] de Jesús (hasta donde podemos conocer) no se distingue ningún “sistema” moral ni legal dotado de algún principio o centro organizador que dé sentido al conjunto.» [IV, p. 651]. Entiendo que Meier no identifica este “principio” o “centro organizador” porque al no saber encontrarlo entre lo que examina tiende a concluir que el origen de la propuesta ética de Jesús procede de su autoridad carismática como profeta. No tengo la pretensión de negar en redondo esta propuesta de Meier, pero voy a exponer lo que pienso sobre el principio buscado».
 
 
 
Y luego precisa (pp. 385-386):
 
«Como ya he dicho en diferentes páginas de este libro, Jesús, hasta donde yo sé, es de entre todos los filósofos y teólogos, quien ha prestado mayor atención al dolor, al sufrimiento de los humanos con los que convivía. Entonces, según mi propuesta, el dolor de los congéneres es el principio o centro organizador de la ética de Jesús. Como buen judío propone los preceptos bíblicos sobre el amor, pero los modifica con suma autoridad y a diferencia de otros profetas de Israel establece el dolor de los semejantes como guía o centro de su mensaje. «Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber […] estaba enfermo y me visitasteis, en la cárcel y acudisteis a mí» [Mt 25, 35-36]. Para evitar alguna crítica precipitada añado lo siguiente: el centro del mensaje de Jesús es el dolor y el daño de los semejantes que va a desaparecer para siempre con la pronta venida del Reino de Dios y el triunfo definitivo sobre Satanás.
 
 
»Entiendo que la ética de Jesús reposa sobre el dolor y el daño y es la ética más consistente que conozco. Este principio, el dolor y su remedio o consuelo, otorga una consistencia argumental muy grande de lo que pende o surge de tal principio».
 
 
Y cito a J. P. Meier con mayor amplitud en la p. 651:
 
 
«En la halaká de Jesús (hasta donde podemos conocer) no se distingue ningún “sistema” moral ni legal dotado de algún principio o centro organizador que dé sentido al conjunto. Quizás alguien objete que el doble mandamiento del amor funciona de hecho como una especie de principio, centro o base para la enseñanza moral de Jesús. Pero creer esto equivale a caer en la trampa de leer a Marcos
Con la óptica de Mateo. Es Mateo, y no Marcos, quien vincula más estrechamente el primero y segundo mandamientos (el segundo es “como” el primero) y declara (que Jesús dijo que ) “de estos dos mandamientos penden –en ellos se resume– la Ley y los Profetas” (Mt 22,39-40)».
 
 
No sé si estarán Ustedes de acuerdo en la corrección a Meier, por parte de Armengol. El próximo día expondré mi pensamiento al respecto.
 
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html  
 Pronto saldrá la segunda edición con nueva cubierta.
Jueves, 28 de Junio 2018
Ética de Jesús: "Poner la otra mejilla" (26-6-2018) (II) (1007)

 Hoy escribe Antonio Piñero
 
Transcribía el día pasado algunos comentarios a la ética de Jesús realizados por Roger Armengol en su libro “La moral, el mal y la conciencia. El poder de las ideologías en la formación de la conciencia moral”. Ediciones Carena 2018, del que escribí que me parecen oportunos e interesantes. Ahora añado la nota final:
 
»Sobre el asunto de poner la otra mejilla cuando uno recibe una bofetada un destacado experto en los evangelios sinópticos, John S. Kloppenborg, escribe: “Q 6, 29a (“A quien te golpee en la mejilla derecha, preséntale la otra”) no habla de un caso de violencia esporádica y ocasional, sino de un insulto deliberado donde se ve amenazado el honor de uno. […] Lo que estos dichos tienen en común no es el consejo de sufrir en silencio, sino más bien el de evitar los tribunales a toda costa” (pp. 248-249).
 
»Pero, además, tenemos lo dicho por el autor del Cuarto Evangelio. A diferencia de Mateo y de Lucas, Juan no habla de poner la otra mejilla. Ante un Sumo Sacerdote, un guardián le da una bofetada a Jesús, pero aquí el Nazareno no ofrece la otra mejilla, sino que reprende al agresor, el guardián que exigía mayor respeto por el Sumo Sacerdote Anás: «Si he hablado mal, di lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas? [18, 23]. Además, el episodio que relatan Mateo y Lucas es contradictorio con lo que cuenta el propio Lucas cuando Jesús ordena comprar una espada para defenderse a quien no tenga bolsa; «que venda su manto y se compre una espada. […] Ellos dijeron: “Señor, aquí hay dos espadas”. Respondió él: “Basta”.» (22, 36. 38). Es decir, aquí Jesús al menos postula el derecho a la autodefensa».
 
A este respecto comento:
 
No puede mantenerse que Jesús no instituyera violencia alguna, poniendo como ejemplo el caso paradigmático de Pedro al que obligó que renunciara a atacar a los que iban prenderlo en Getsemaní, cuando el discípulo estaba con la espada en la mano y había heroido a una persona. Según Mateo 26,52, Jesús dijo: “Le dice entonces Jesús: «Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que empuñen espada, a espada perecerán”, texto que la mayoría de los comentaristas independientes consideran sumamente dudoso desde el punto de vista histórico. Y, desde luego, la no violencia es incompatible, por ejemplo, con el episodio de la “purificación del Templo” (Mc 11,15-17), un hecho sin duda violento (Jn 2,15).
Además:
 
· Jesús jamás condenó la violencia;
 
· Jesús mismo fue muy violento contra los enemigos de su proclamación del reino de Dios Véase Lc 10,13: condena de Corazín, Betsaida y Cafarnaún; Mt 23: diatribas contra los fariseos; Mt. 10,34 “No he venido a traer paz sobre la tierra; No he venido a traer paz, sino espada.”; Lc 12,49: “«He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido!”;
 
· Algunos discípulos de Jesús llevaban armas ocultas (Lc. 22,38. 49); 
 
· Los discípulos íntimos de Jesús eran violentos (Mc 3,17; 9,38; Lc 9,51-56);
 
· El propósito de Jesús era restaurar el reino de Israel, lo cual es una pretensión política, no meramente religiosa: Lc 24, 21 y Hch 1,6;
 
· La promesa de Jesús a sus doce discípulos de que se sentarían en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel implicaba la desaparición de los romanos como potencia extranjera ocupante (Mt 19,28);
 
· El seguimiento de Jesús significaba no solo conflictos, sino también el peligro de muerte (Mt. 10.34-39; Lc 12,4; 14,25-27);
 
· Pedro (Mc 14,29.31; Lc 22,31-33) y los hijos de Zebedeo (Mc 10.38-39) supusieron que quizás tuvieran que morir con Jesús por seguirlo;
 
· El dicho de "cargar con la cruz " (Mc 8.34-35) debe interpretarse como un signo de grave hostilidad entre Jesús y el Imperio, impropia de un pacifista;
 
· Tanto Mc 14,2 como Jn 11,47-50 apuntan que las actividades de Jesús podían provocar una insurrección popular y la intervención de los romanos con graves consecuencias;
 
· Para prender a un sujeto totalmente pacífico no se envía una partida fuertemente armada y de noche (Mc 14,43.48; Mt 24,47.52);
 
· Los cuatro evangelios (Mc 14,47; Mt 26,51; Lc 22,38. 49-50; Jn 18,10-11) afirman que hubo resistencia armada  por parte de los discípulos en Getsemaní;
 
· Según Hch 5,35-39, Gamaliel comparó a Jesús y sus seguidores con movimientos auténticamente  revolucionarios como el de Teudas  y Judas el Galileo;
 
A la luz de estos pasajes, lo mínimo que se puede decir es que no puede darse una interpretación universal al pasaje del Sermón de la montaña 5,39: “Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra”.
 
Seguiremos.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
 
http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html 
 
--------------
He aquí el enlace de mi primera conferencia  en las I Jornadas sobre el Jesús histórico:
 
https://www.mindaliatelevision.com/apertura-i-jornada-de-historia-sobre-jesus-de-nazaret-y-el-cristianismo-primitivo/
 
Martes, 26 de Junio 2018
Los fragmentos de la ética de Jesús y los evangelistas (20-6-2018) (1006) (I)
Foto: Sócrates
 
Hoy escribe Antonio Piñero
 
Escribo hoy de nuevo sobre el libro de Roger Armengol, “La moral, el mal y la conciencia. El poder de las ideologías en la formación de la conciencia moral”, editado por Carena, Barcelona, 2018, y del que me he hecho eco en otras ocasiones.
 
Resumo en primer lugar, brevemente el último capítulo, titulado “Los fragmentos de la ética de Jesús y los evangelistas. Sócrates y Platón. ¿Ética y moral es lo mismo?” que contiene a mi parecer ideas dignas de ser tenidas en cuenta.
 
Comienza con una serie de principios:
 
1. Como es sabido Jesús y Sócrates no dejaron nada escrito, por consiguiente, podemos pensar que una pequeña parte o mucho de lo atribuido a ambos puede no ser histórico. Las fuentes que podemos leer sobre la ética de ambos benefactores en ocasiones no coinciden y, además, en ocasiones la fuente consultada presenta contradicciones. En tal caso, no siempre se podría tener la certeza de que lo transmitido procede realmente de ellos.
 
2 Al no poder utilizar más que un material fragmentario pienso que es fundamental desestimar aquello que de aceptarse comporta la construcción de un personaje o un pensamiento incoherente o contradictorio. Sócrates y Jesús fueron personas inteligentes, sabios los dos y, por tanto, sería imposible que adoptaran pensamientos o conductas contradictorias o incoherentes.
 
Añado: lo mismo puede decirse de Pablo de Tarso. Los que proclaman que es totalmente incoherente, respecto a cómo hay que entender la ley de Moisés o la naturaleza de Jesús como mesías no tienen en cuenta su éxito tremendo. Nadie sigue a alguien que hoy dice una cosa y mañana otra totalmente diferente, como se atribuye a Pablo. ¿No será que no lo hemos entendido correctamente?
 
3. Aunque no podamos conseguir certezas para todo, entiendo que del estudio de los fragmentos nos podemos forjar una idea general, pienso que en tanto que general suficientemente certera, substancial y útil acerca de lo que pensaron y propusieron.
 
4. En el caso de Jesús hay que andarse con cuidado con la lectura de los evangelios porque son relatos religiosos que también nos transmiten un Jesús ideal, no real. Los evangelistas fueron teólogos, hombres religiosos que construyen un personaje legendario y en muchas ocasiones seguramente exageran o radicalizan lo expuesto por Jesús.
 
5. Los cuatro evangelistas están interesados en construir y transmitir un personaje ( que al ser una construcción mítica, mitad historia, mitad teológica) resulta ser legendario, muy cercano a la divinidad o ya divinizado según Juan. Jesús según Juan es mucho más que el Mesías esperado por los judíos del siglo I, ahora es Hijo de Dios o Dios, «salí del Padre y he venido al mundo» (16, 28) y el evangelista escribe con rotundidad que el Maestro dijo: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (14, 9). Juan narra que el Bautista dijo: «El que viene del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído» (3, 31-32).
 
A diferencia de Juan para los evangelistas sinópticos, Marcos, Mateo y Lucas, Jesús fue y volvería a ser después de resucitado el Mesías, el Ungido, el Rey, el khristós dicho en griego, pero no así para Juan que expone que el reino de Jesús no es de este mundo cuando Pilato le pregunta si es el rey de los judíos (18, 33-37). Para Juan el Hijo unigénito de Dios ya no es el rey davídico que representa a Dios y reinará sobre toda la tierra en el fin de los tiempos tal como aparece en los evangelistas sinópticos.
 
6. Tomando en consideración lo anterior, ¿cabe aceptar como cierto sin más que Jesús dijera que «al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra» como escriben Mateo y Lucas, dos de los cuatro evangelistas (5, 39; 6, 29)? ¿Es posible que Mateo y Lucas tomaran lo dicho de una fuente anterior a ellos y que dicha fuente hubiera exagerado y extremado lo dicho por Jesús? Pienso que es posible porque no es coherente con otros dichos evangélicos. Quizá lo que dijo Jesús fue que no se debía estar muy pendiente de las ofensas y ofender cuando se es ofendido y que era preferible evitar que alguien te abofeteara. Me parece más coherente esto último. Pienso que Jesús fue un hombre inteligente, sabio y, por consiguiente, supongo que quizá recomendó no acercarse demasiado a los raros o escasos violentos, pendencieros o paranoicos dispuestos a soltarle a cualquiera una bofetada o un puñetazo.
 
Aquí hay materia para pensar. Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero
 
Http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html  
Pronto saldrá la segunda edición que, espero, cambiará de cubierta y portada.
 
Miércoles, 20 de Junio 2018
Para los interesados en la historia del cristianismo primitivo.  Jornada de historia sobre “Jesús de Nazaret y el cristianismo primitivo” en Madrid (14-06-2018) (1006)
 Jornada de historia sobre “Jesús de Nazaret y el cristianismo primitivo” en Madrid 
 
Fecha: Sábado 16 de junio de 2018

Lugar: Casa Regional de León (Calle del Pez 6 – 28004 Madrid).
 
Horario: 10:00h.: Presentación de la I Jornada de Historia sobre Jesús de Nazaret y el Cristianismo Primitivo, con Antonio Piñero.
 
10:15h.: «Debate actual sobre la existencia histórica de Jesús», con Antonio Piñero.
12:00h.: «El mensaje nuclear de Jesús de Nazaret», con Eugenio Gómez Segura.
 
14:00h.: Descanso.
 
16.30h.: «La resurrección de Jesús», con Javier Alonso López
18:30h.: «De Jesús a Pablo. Los primeros pasos del cristianismo», con Antonio Piñero.
 
En esta Jornada se tratará de exponer sobre los argumentos más actuales del debate sobre la existencia histórica de Jesús; el mensaje nuclear de Jesús de Nazaret; la cuestión esencial de la resurrección de Jesús, y finalmente los primeros pasos del cristianismo desde Jesús de Nazaret a Pablo de Tarso.
 
Todos los ponentes han escrito sobre esos temas y pueden consultarse sus datos en Internet. Las jornadas no son gratis, porque hay que pagar el local y algo a los ponentes y a la organización; pero a un precio muy moderado: desde 20 €.
 
Para mayor información, el organizador, Javier Redondo, ha montado la página siguiente:
 
http://www.jornadasjesusdenazaret.com
 
que puede consultar cualquier interesado.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Jueves, 14 de Junio 2018

Notas

6votos
Artículo n°2491
Nuevo libro: “En directo desde el siglo I”, de Antonio Piñero (13-06-2018) (1005)
 
Hoy escribe Antonio Piñero
 
Los meses que han transcurrido desde diciembre del 2017 (fecha en la que apareció “El Jesús que yo conozco”, de Adaliz Ediciones, Sevilla, y presumiblemente el 20 de septiembre de 2018, momento en el que saldrá en la editorial Trotta, Madrid, un nuevo libro “Aproximación al Jesús histórico” (está en segundas galeradas y estoy confeccionando los índices) ha sido para mí muy sorprendente.
 
Y la sorpresa consiste en que tres personas, por su cuenta y riesgo, por iniciativa propia, han tomado material mío y, como digo, por su propia cuenta han confeccionado un libro. Una vez hecho, me lo han enviado y yo simplemente lo he remodelado, ampliado, reestructurado y cosas por el estilo, pero manteniendo el formato tal cual había sido concebido por cada uno de compiladores.
 
Como saben, el primero, “El Jesús que yo conozco”, es una entrevista personal con muchas y muy buenas preguntas en torno a Jesús y el cristianismo primitivo que un académico mexicano, Javier Ruiz de la Presa, me hizo por correo electrónico durante aproximadamente dos años y medio. Las mencionadas preguntas y la orientación del libro es todo suyo, incluida la parte final con cuestiones de tipo personal-científico, que a mí me parecen que son de interés. De este libro pronto saldrá la segunda edición corregida de errores.
 
El tercero (dejo el segundo para el final), “Aproximación al Jesús histórico”, es una respuesta a las preguntas que me han ido planteado sobre la existencia de Jesús a lo largo de mucho tiempo, con aportaciones de última hora, y a continuación una exposición clara –espero– y convincente de cómo se procede en la ciencia histórica hoy para interpretar los textos del Nuevo Testamento a propósito de Jesús. Se hace naturalmente un especial hincapié sobre todo los Evangelios, y se presentan muchos textos más algunos ejemplos amplios, muy ilustrativos, creo, sobre cómo hay que actuar y cuáles son los resultados esperables de la investigación si se aplican los métodos a nuestra disposición. Al final del libro hay un amplio resumen sobre mis principios y métodos y mi visión del Jesús histórico.
 
El segundo libro es el que me ocupa hoy lleva el título de “En directo desde el siglo I”. El editor, Antón López, es el que ha recopilado las cinco conferencias que componen este pequeño volumen y las ha transcrito. Ha buscado los audios en Internet junto con las intervenciones del público y mis respuestas. En mi opinión ha hecho un trabajo excelente. Se trata, por tanto, de un libro de divulgación que expone, también con el mismo intento de orden y claridad, varios temas sobre los que la gente me ha preguntado en ocasiones y que he decidido tratar en conferencias. En un par de casos se trata de alguna charla por encargo sobre un tema concreto.
 
Estos temas son los siguientes: 1ª “Extraterrestres en vuelo rasante sobre el Néguev, o cómo se escribió el Antiguo Testamento”; 2ª “Afluentes y efluentes: los orígenes del cristianismo”; 3ª “La gnosis cristiana (doctrina secreta) o el ouroboros (la serpiente que se muerde la cola) espiritual”; 4ª “Propaganda taumatúrgica. Los milagros de Jesús”; 5ª El juicio final y el mundo futuro según el cristianismo primitivo”.  El libro tiene una brevísima introducción (en realidad es la respuesta a una pregunta) y concluye con un breve apartado de algunas notas suplementarias y bibliografía.
 
El editor escribe lo siguiente en la contracubierta a propósito de las cuestiones importantes que se plantean las conferencias: “Los temas planteados son esenciales para entender Occidente, pues tanto creyentes como los que no lo son están inmersos en una herencia cultural judeocristiana y sus rasgos se reflejan en cada ámbito de su comportamiento humano. El autor ha estudiado este big bang de la cultura occidental desde principios de los años sesenta, y lleva –como dice él mismo– «viviendo en el siglo I» todo ese tiempo. Y, desde esa completa inmersión, el autor expone la visión histórica, científica y racionalista que el sentir medio de la investigación actual se ha ido formando acerca de esos interrogantes y sobre Lucas personaje Jesús. El autor es un buen orador, y esta selección de conferencias capturadas en vivo y transcritas casi literalmente son una buena muestra de su capacidad didáctica, que aprovecha esta edición para incluir notas, citas y referencias que profundizan y extienden ampliamente el texto original”.
 
Y esto es todo. La ficha del libro es: Editorial Lacónica, 14x21 cms.; rústica; 268 pp. ISBN: 978-84-09-00784-4. No sé el precio. Supongo que además de en las librerías, este libro puede conseguirse por Amazon o a través de La Casa del Libro o métodos similares.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Nuevo libro: “En directo desde el siglo I”, de Antonio Piñero (13-06-2018) (1005)
 
Hoy escribe Antonio Piñero
 
Los meses que han transcurrido desde diciembre del 2017 (fecha en la que apareció “El Jesús que yo conozco”, de Adaliz Ediciones, Sevilla, y presumiblemente el 20 de septiembre de 2018, momento en el que saldrá en la editorial Trotta, Madrid, un nuevo libro “Aproximación al Jesús histórico” (está en segundas galeradas y estoy confeccionando los índices) ha sido para mí muy sorprendente.
 
Y la sorpresa consiste en que tres personas, por su cuenta y riesgo, por iniciativa propia, han tomado material mío y, como digo, por su propia cuenta han confeccionado un libro. Una vez hecho, me lo han enviado y yo simplemente lo he remodelado, ampliado, reestructurado y cosas por el estilo, pero manteniendo el formato tal cual había sido concebido por cada uno de compiladores.
 
Como saben, el primero, “El Jesús que yo conozco”, es una entrevista personal con muchas y muy buenas preguntas en torno a Jesús y el cristianismo primitivo que un académico mexicano, Javier Ruiz de la Presa, me hizo por correo electrónico durante aproximadamente dos años y medio. Las mencionadas preguntas y la orientación del libro es todo suyo, incluida la parte final con cuestiones de tipo personal-científico, que a mí me parecen que son de interés. De este libro pronto saldrá la segunda edición corregida de errores.
 
El tercero (dejo el segundo para el final), “Aproximación al Jesús histórico”, es una respuesta a las preguntas que me han ido planteado sobre la existencia de Jesús a lo largo de mucho tiempo, con aportaciones de última hora, y a continuación una exposición clara –espero– y convincente de cómo se procede en la ciencia histórica hoy para interpretar los textos del Nuevo Testamento a propósito de Jesús. Se hace naturalmente un especial hincapié sobre todo los Evangelios, y se presentan muchos textos más algunos ejemplos amplios, muy ilustrativos, creo, sobre cómo hay que actuar y cuáles son los resultados esperables de la investigación si se aplican los métodos a nuestra disposición. Al final del libro hay un amplio resumen sobre mis principios y métodos y mi visión del Jesús histórico.
 
El segundo libro es el que me ocupa hoy lleva el título de “En directo desde el siglo I”. El editor, Antón López, es el que ha recopilado las cinco conferencias que componen este pequeño volumen y las ha transcrito. Ha buscado los audios en Internet junto con las intervenciones del público y mis respuestas. En mi opinión ha hecho un trabajo excelente. Se trata, por tanto, de un libro de divulgación que expone, también con el mismo intento de orden y claridad, varios temas sobre los que la gente me ha preguntado en ocasiones y que he decidido tratar en conferencias. En un par de casos se trata de alguna charla por encargo sobre un tema concreto.
 
Estos temas son los siguientes: 1ª “Extraterrestres en vuelo rasante sobre el Néguev, o cómo se escribió el Antiguo Testamento”; 2ª “Afluentes y efluentes: los orígenes del cristianismo”; 3ª “La gnosis cristiana (doctrina secreta) o el ouroboros (la serpiente que se muerde la cola) espiritual”; 4ª “Propaganda taumatúrgica. Los milagros de Jesús”; 5ª El juicio final y el mundo futuro según el cristianismo primitivo”.  El libro tiene una brevísima introducción (en realidad es la respuesta a una pregunta) y concluye con un breve apartado de algunas notas suplementarias y bibliografía.
 
El editor escribe lo siguiente en la contracubierta a propósito de las cuestiones importantes que se plantean las conferencias: “Los temas planteados son esenciales para entender Occidente, pues tanto creyentes como los que no lo son están inmersos en una herencia cultural judeocristiana y sus rasgos se reflejan en cada ámbito de su comportamiento humano. El autor ha estudiado este big bang de la cultura occidental desde principios de los años sesenta, y lleva –como dice él mismo– «viviendo en el siglo I» todo ese tiempo. Y, desde esa completa inmersión, el autor expone la visión histórica, científica y racionalista que el sentir medio de la investigación actual se ha ido formando acerca de esos interrogantes y sobre Lucas personaje Jesús. El autor es un buen orador, y esta selección de conferencias capturadas en vivo y transcritas casi literalmente son una buena muestra de su capacidad didáctica, que aprovecha esta edición para incluir notas, citas y referencias que profundizan y extienden ampliamente el texto original”.
 
Y esto es todo. La ficha del libro es: Editorial Lacónica, 14x21 cms.; rústica; 268 pp. ISBN: 978-84-09-00784-4. No sé el precio. Supongo que además de en las librerías, este libro puede conseguirse por Amazon o a través de La Casa del Libro o métodos similares.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Miércoles, 13 de Junio 2018


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.







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