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Entre la noche y el día
 
Me identifico con el día
en el momento del amanecer
que me habla de esperanza
aunque las noches de luna llena
me hagan vibrar con su magia
que se mezcla con mis sueños.
 
 
Entre el mar y la tierra
 
Me identifico con la tierra
ella me conecta con mis entrañas
donde anida mi potencia maternal
aunque el mar me sugiere
lo ilimitado de mi espíritu.
 
 
Entre la primavera y el verano
 
Me identifico con el verano
por ser la época de la madurez del fruto
aunque la primavera me grita
sus colores, sus formas, sus movimientos,
en el aleteo de las mariposas
 
 
Entre el otoño y el invierno
 
Me identifico con el otoño
de nuevo, tiempo de preparación tras la siega
aunque la necesidad de calor que exige el invierno
actualice el deseo del calor
de aquel hogar que tanto añoro.
 
 
 


15.


 
Decadencia:
 
Veneración, respeto, reconocimiento
aceptación, amor, alabanza
lejanía, temor, miedo
rechazo, desprecio, olvido
 
Vuelta a empezar:
 
Mirarse, descubrirse, conocerse
encontrarse, desplegarse, vincularse
conciencia de sí, conciencia de ser, conciencia de uno
empequeñecerse, elevarse, despertar
 
Celebrar, conmemorar, festejar
reconocer, agradecer, compartir
honrar, trascender, diluirse
amar, respetar, venerar
 


 


Alicia Montesdeoca Rivero

Lunes, 10 de Febrero 2020

wikipedia.org
wikipedia.org


En un bosque muy cerca de la casa de Daniel vivían unos seres diminutos, de ropas rojas, verdes, amarillas y azules que protegían sus cabecitas con un gorro de colorines que parecía un cucurucho de helado.
 
Daniel no sabía que aquellos seres tan pequeños vivían y trabajaban en el bosque, pero ellos y ellas sí lo miraban y le sonreían cuando lo veían pasar jugando a ser un pirata y con su coche preferido en las manos.
 
La abuela de aquella familia de enanitos le decía a sus nietos: “algún día Daniel nos descubrirá y vendrá, con su papá y su mamá, a nuestra casa, el bosque, a jugar, a reír y a cantar con todos nosotros”.
 
A Daniel nunca le habían contado que aquellos habitantes de los bosques existían, por eso, la abuela Alicia decidió hablarles de ellos y contarle que mientras los niños humanos juegan, duermen, comen, van al colegio y sus mamás y papás  los cuidan, ellos se encargan de cuidar la naturaleza vegetal que alimenta a los humanos.
 
Verás Daniel, dice la abuela Alicia, los enanitos del bosque son los responsables de cuidar de las semillas que hacen que nazcan los árboles. Ellos tienen un castillo llenos de semillas de pinos, alcornoques, cedros, palmeras, brezos, perales, manzanos, robles, encinas, castaños… y de muchos más que ahora no me acuerdo.
 
También, las abuelas de esos habitantes del bosque, que tienen mucha experiencia en cuidar plantas, coleccionan semillas de flores: de rosas rojas y amarillas, de lilas moradas, de azucenas y lirios blancos, de gladiolos rosados, de claveles azules y de geranios de todos los colores.
 
En este trabajo tan importante, los enanitos del bosque cuentan con la inestimable ayuda de los pájaros, las mariposas, las abejas, los gusanitos, las mariquitas y las hormigas, que también se comen algunas semillas cuando tienen hambre.
 
¿Y para que guardan las semillas los enanitos del bosque?,  pregunta Daniel a la abuela, -Daniel como todos sabemos, siempre está preguntando el porqué de las cosas-.
 
La abuela poniéndose muy seria ante una pregunta tan importante le contesta a Daniel que, ellos, los seres del bosque, son los que se encargan de que nunca, nunca, falten en nuestra Tierra árboles y plantas, para que los niños y las niñas del mundo se sientan felices y tengan ganas de crecer.
 
De esta manera, cuando los niños y las niñas crecen y aprenden mucho, algunos van al bosque a colaborar con el trabajo que hacen los enanitos, tal como hace el tío Yeray que desde pequeño decidió que cuando fuese mayor plantaría árboles, y, como ya creció, lo está haciendo. Este año plantará 10.000 árboles en un lugar de las Islas Canarias que se llama La Orotava, con la ayuda de un pájaro que se llama Mirlo.
 
Los enanitos que trabajan allí están muy contentos por tan importante ayuda; de esta manera, podrán dormir tranquilos por la noche y levantarse cantando, como los pájaros, por la mañana, pues los seres humanos les están ayudando en su ardua tarea.
 
 
 
 
 
Fin
 
 


Alicia Montesdeoca Rivero

Miércoles, 5 de Febrero 2020

14.



Silencio, serenidad, nada
reposo, calma, confianza
 
Eterna proyección y recogimiento
ir y volver
ser y florecer
aparentemente desaparecer
 
Recuperar el silencio del no ser
permanecer en la quietud del ser
entrar en la serenidad confiada
saberse ser siendo nada
 
Percibir la ley interna
comprender lo que no se interpreta
aceptar lo que no se cambia
permanecer en la eternidad.
 
 

 


Alicia Montesdeoca Rivero

Miércoles, 5 de Febrero 2020

 
Voz que no se oye
esfuerzo continuo de expresión
que no encuentra eco alguno
 
¿Quién está ahí?
¿Hay alguien?
No hay respuesta, sólo vacío
 
No se encuentran las palabras
no se da con el decir.
Silencio
dolor y soledad
 
¿Qué eres mujer?
¿Cuál es tu lengua?
 
Ella si tiene una
intenta que se oiga,
pero no hay oídos para su melodía
 
Vuelve a intentarlo,
lo intenta una y otra vez
nadie la entiende
 
No posee los signos para ser reconocida
sus palabras no poseen los sonidos
no tiene suficiente voz
y no hay ojos para sus señales
 
Sigue intentándolo mujer
Grita, grita, a ver si el cielo te escucha
Grita, grita para que la tierra se abra
Grita, grita y vuelve a tu fuente
 
Grita, grita
hasta que se desgarren los velos
se rompan las murallas
se diluyan las fronteras
 
Todo antes
que el aislamiento mate tu presencia
que la soledad te transforme en resentimiento
que la marginación te ahogue
que la supervivencia mute lo que eres
 
Buscar, buscar, buscar
salir de sí
sentirse
amar
seguir viva                                                                                     
 


Alicia Montesdeoca Rivero

Lunes, 3 de Febrero 2020

Editado por
Alicia Montesdeoca Rivero
Eduardo Martínez de la Fe
Licenciada en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, Alicia Montesdeoca Rivero es consultora e investigadora, así como periodista científico. Coeditora de Tendencias21, es responsable asimismo de la sección "La Razón Sensible" de Tendencias21. Este blog está dedicado a sus creaciones literarias.



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