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En esta segunda parte se describen los sucesivos concursos convocados para el acondicionamiento, climatización y modernización del Museo del Prado, con el fin de conseguir una mejor conservación de las obras de arte en él expuestas.


Siendo director del Museo Federico Sopeña Ibáñez, se realiza la convocatoria del primer concurso. En 1976 es nombrado subdirector Manuel Jorge Aragoneses, (Madrid, 1927-1998), quien dirigirá los primeros trabajos de acondicionamiento, climatización y modernización del Museo, incluso con el siguiente director, Alfonso E. Pérez Sánchez.
Posteriormente, y siendo José Manuel Pita Andrade (La Coruña, 1922-Granada, 2009), director del Museo del Prado, se desarrolló sustancialmente el Plan de Obras de Climatización y Reforma de Servicios e Iluminación del Museo.
En aquella época, eran las grandes empresas instaladoras las que definían el sector y su mercado, por lo que la administración no contrató previamente la redacción de un proyecto de diseño, ni menos aún un proyecto de ejecución. Se sacó a concurso la ejecución de la instalación, en base a unas someras especificaciones técnicas. Se trataba que el ofertante resolviese los graves problemas ambientales y de contaminación que se expresaban en esas especificaciones.
Por tanto, al concurso se presentaba tanto un presupuesto económico, como el propio proyecto que proponía la empresa instaladora concursante. La convocatoria había sido muy polémica, pero parecía que la resolución del concurso podría serlo aún más, dada la dificultad de establecer baremos comparativos.
Un ingeniero de la empresa alemana Linde en España, situada entonces en Barcelona, me vino a ver a mi despacho y me habló del concurso convocado, me comento que iban a iniciar la climatización del Palacio de la Zarzuela, y que deseaban que actuase como director de obra, ya que su oficina de Madrid era reducida, y no disponían del especialista adecuado, a lo cual accedí profesionalmente satisfecho.
A continuación me indico que estaba también autorizado, para proponerme la realización del proyecto de climatización del Museo del Prado, para incluirlo en su propuesta. Lógicamente me encontré desbordado ante aquella oferta de una gran empresa alemana, especialista en frio y climatización. Hablamos de los términos y condiciones en los que se podría realizar ese trabajo, llegando a un primer acuerdo de intenciones, a expensas de redactar un contrato.
Llegamos a un acuerdo final, con muy poco tiempo disponible para la redacción del trabajo. Desde el principio, exigí disponer de presupuesto para conocer personalmente lo realizado en museos equiparable del mundo. Quitando el Museo del Hermitage, pues en aquel momento podrían plantearse retrasos con el visado, visité la mayoría de las pinacotecas de Europa y América, buscando referencias y modelos de actuación para definir el proyecto solicitado. Fue realmente una etapa sugestiva y de aprendizaje, pero no existían instalaciones de referencia que pudieran entenderse como modélicas. La situación de los principales museos era semejante a la del Prado, y las recientes instalaciones realizadas en Londres o Paris no respondían a las mismas exigencias, especialmente por el clima y la aparente despreocupación por la contaminación. Realmente el concurso suponía un reto mundial en el ámbito de la climatización.
A lo largo del transcurso del tiempo de ejecución, advertí que la empresa contratista delegaba en mi criterio en cuanto al diseño del sistema y en la búsqueda de soluciones. Quise comentar el tema con algún especialista, como mi profesor el catedrático Francisco Vighi, pero este, me comentó que era miembro del jurado, y que lógicamente, no podían tener ningún contacto en relación con el concurso, al menos hasta después de la entrega de la propuesta.
Con todo ello, trabajamos duramente en el diseño y el presupuesto, y el día antes del plazo previsto, los ingenieros de Linde disponían ya de su proyecto y su presupuesto, realizado todo íntegramente en nuestro despacho de ingeniería. Linde presento en fecha su oferta.
Se presentaron muchas empresas instaladoras: Autoelectricidad, Burner; Linde, Sulzer, Airesa, Acoysa, etc…Siendo adjudicada la obra a esta última. Fuimos informados que nuestro proyecto no había sido formalmente aceptado, pues había sido administrativamente rechazado: La empresa instaladora alemana no se había registrado como Contratista del Estado Español. Parece ser que la oficina de Patrimonio, que era quien había contratado la ejecución de la instalación del Palacio de la Zarzuela, no exigía ese requisito para contratar.
La adjudicación de las obras se publicó en el Boletín Oficial del Estado en enero de 1976, año en que dieron comienzo las mismas, con un presupuesto inicial de 337 millones de pesetas. La primera fase de la climatización del palacio de Villanueva se estimaba que finalizaría en 1978, pero se concluyó la sala de máquinas en 1979, y se abrieron al público, en febrero de 1980 diez nuevas salas climatizadas, cerradas desde hacía años, y en octubre de 1980, comenzaron las obras de la segunda fase, que comprendía el arreglo de quince salas más, y el acondicionamiento de nuevos ámbitos destinados al taller de restauración, depósito de cuadros, espacio para embalaje y nuevos vestuarios y aseos del personal del Museo, (Moleón Gavilanes, Pedro, Proyectos y obras para el Museo del Prado. Fuentes documentales para su historia, Madrid, Museo del Prado, 1996).
En el presupuesto de 1986, todavía se incluyeron 500 millones de pesetas para estas obras de climatización. El hecho es que posteriormente poco se habló en los medios de esa instalación, lo que indica que funcionó satisfactoriamente durante los últimos casi, cuarenta años.
Acoysa había concebido una central térmica y un climatizador central para tratamiento del aire exterior, manteniendo en sobrepresión el edificio, para que no se produjesen filtraciones de aire exterior. Este climatizador alimentaba a otros cinco de área, estos a su vez, alimentaban a nuevos climatizadores zonales, con un total de 28 unidades zonales.
Posteriormente, y en la actuación correspondiente a la 3ª fase del Plan Director, ala de Goya-Velázquez, el arquitecto Francisco Rodriguez Partearroyo realizó un nuevo proyecto, para una superficie de 15.000 m2, y 50 salas. También la reforma de la zona de oficinas en los encañonados, y de las torres de enfriamiento del sistema de climatización, realizándose su traslado a la zona posterior del edificio. Como parte del proyecto se diseñó una nueva solución para la difusión de aire, en sustitución del existente, en esas zonas.
Con el paso del tiempo, y un adecuado mantenimiento, la instalación original mantenía sus prestaciones, pero requería de un profundo análisis y de ciertas mejoras, por lo que el despacho de ingeniería de Juan Travesí, ha sido contratado para realizar un Plan estratégico de modificación de las instalaciones de climatización del edificio histórico, en tres fases, con el objetivo de actualizar las instalaciones existentes de climatización, reducir el consumo de energía y mejorar la regulación del sistema. En la actualidad está ya definida y proyectada la primera fase de actuación.
En el proyecto, y posterior obra, de la ampliación, llevada a cabo por el arquitecto Rafael Moneo, las instalaciones de climatización fueron diseñadas por Úrculo Ingenieros. La central frigorífica y térmica existente fue reformada y ampliada en potencia, con el fin de dar servicio a los nuevos espacios de la ampliación (se sustituyeron los 4 grupos frigoríficos de condensación por agua por otros 4 de mayor potencia, se instalaron 4 nuevas torres de enfriamiento  y, por último, se sustituyeron las 2 calderas existentes por otras dos nuevas de gasóleo de mayor potencia). Las nuevas torres de enfriamiento se ubicaron en el pabellón junto al acceso de Velázquez, integrándose en el mismo de forma ingeniosa.
Por otro lado, en el nuevo edificio de la ampliación se diseñaron sistemas de climatización por aire, con climatizadores exclusivos para cada zona (salas de exposiciones, salas de restauración, almacenes, salón de actos, vestíbulo, etc.). Por ejemplo, para el Claustro, que dispone de una superficie de 524 m2, se concibe un sistema específico de climatización para la conservación de bienes culturales.
Se aplicaron en el diseño, criterios estrictos para mantener condiciones en el aire interior de elevada pureza, y un control riguroso tanto de temperatura, como de la humedad relativa (condiciones establecidas por el departamento de restauración), lo que exigía un sistema de gestión centralizado de última generación. Este fue, quizás, uno de las mejoras más relevantes que se implementaron en el Museo, un sistema de control moderno y potente que permitiese captar información en tiempo real, con el fin de monitorizar la totalidad de los equipos del sistema de climatización con la fiabilidad y la rapidez exigidas. Realizó la instalación la empresa ATIL.
 
En la actualidad se está desarrollando el proyecto de ejecución de la nueva ampliación del museo, que comprende el edificio del Salón de Reinos, que anteriormente ocupaba el Museo del Ejército.
Esta nueva actuación es el resultado de un concurso internacional, adjudicado a los estudios de arquitectura de Norman Foster y Carlos Rubio en 2016, con los que Urculo Ingenieros está también colaborando, en el desarrollo de las instalaciones del nuevo edificio.
El proyecto fortalece y consolida la identidad del campus del Museo del Prado, mejorando la potenciación peatonal del eje Parque del Retiro – Paseo del Prado, a través de la calle Felipe IV.
El Salón de Reinos, fue parte integrante del desaparecido Palacio Real de Buen Retiro y como ya hemos comentado, antigua sede del Museo del Ejército. Actualmente está adscrito formalmente al Museo Nacional del Prado desde octubre de 2015.
Aunque estaba previsto que las obras se iniciasen en 2018, por problemas presupuestarios, su ejecución ha sido retrasada.

Gabriel Barceló
24/11/2019


Noticias de Ingeniería



En el día de hoy, 19 de noviembre, se cumple el bicentenario de la creación del Museo del Prado, por lo que, en breve crónica, recordaremos los sistemas aplicados en estos doscientos años, para la protección de las obras de arte, mediante el tratamiento ambiental interior de sus recintos, que contienen un patrimonio cultural incuestionable.


Sistemas de tratamiento ambiental
Habiendo sido nombrado José Gabriel Silva-Bazán y Waldstein, X marqués de Santa Cruz, de Villasor y del Viso (1772-Madrid, 1839), director de la Galería Real de Pinturas (1817 a 1820), se produce la inauguración del Museo Real de Pinturas, posiblemente a instancia de la Reina, Isabel de Braganza. El Sr. Silva-Bazán padre, había tenído el mérito de haber conseguido convencer a Carlos IV para que depositara los «cuadros deshonestos» de las colecciones reales, en una sala reservada, en lugar de cumplir la voluntad de Carlos III, de quemarlos. (Beroqui, Pedro, «Apuntes para la historia del Museo del Prado», Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, año xxxviii, Madrid, 1930, pp. 33-48, 112-127, 189-203 y 252-266; año xxxix, 1931, pp. 20-34, 94-108, 190-204 y 261-274; año xl, 1932, pp. 7-21, 85-97 y 213-220, y  Gaya Nuño, Juan Antonio, Historia del Museo del Prado (1819-1969), León, Everest, 1969).
Inicialmente, en 1819, fueron incorporadas al Real Museo de Pinturas 311 obras propiedad del Rey, posteriormente la colección fue incrementándose, hasta disponer hoy de 38.344, constituyéndose, desde 1868 en parte del Patrimonio Nacional.
 
Inauguración
El día de la inauguración, el 19 de noviembre de 1819, no hubo ceremonias oficiales. Incluso el rey Fernando VII no acudió al acto (Rumeu de Armas, Antonio, Origen y fundación del Museo del Prado, Madrid, Instituto de España, 1980 y Alcolea i Blanch, Santiago, Museo del Prado, Barcelona, Ediciones Polígrafa, 1991). No obstante, con ocasión de la inauguración, se ha escrito:
El piso del Museo era, en algunas salas, de losas de piedra, en otras, de baldosas de ladrillo y aún había determinados lugares en los que el suelo era simplemente de tierra batida. La calefacción consistía en tres braseros, uno en cada salón, que se encendían únicamente los días de visita pública. Para combustible, se disponía de 20 arrobas (algo más de 200 kg) de carbón al mes; si sobraba, se quemaba los demás días en beneficio de los sufridos copistas y estudiosos. (Fundación de amigos del Museo del Pardo:
https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/silva-bazan-y-waldstein-jose-gabriel-x-marques-de/8c8dacee-89bf-4434-af23-561a6c261df6?searchid=a51635b7-886b-afbe-ebf1-7b31d5ba196b).
Durante muchos años, el riesgo de incendio del edificio, con techumbre de madera, determinó la no realización de obras para la calefacción de la pinacoteca (Alcolea i Blanch, Santiago, Museo del Prado, Barcelona, Ediciones Polígrafa, 1991). Por ejemplo, antes de final de siglo, siendo de 1894 a 1896, director Vicente Palmaroli y González, (Zarzalejo, Madrid, 1834-Madrid, 1896): …la instalación de calefacción queda suspendida y en estudio, mientras no se produzca la sustitución de las cubiertas de madera por otras metálicas. Por su parte, para evitar incendios, Palmaroli propone la ampliación de los pabellones laterales de Jareño para trasladar allí las viviendas de empleados (Fundación de amigos del Museo del Pardo).
 
Calefacción
Por ello, tenemos registros de que, más de ochenta años después de su inauguración, siendo director del museo de 1901 a 1918, José Villegas y Cordero, (Sevilla, 1844-Madrid, 1921), es cuando se mejoran realmente las instalaciones del Museo del Prado: Otros capítulos, como la instalación en el edificio de una adecuada calefacción o una moderna dotación contra el fuego, también serán objeto de su preferente atención (Fundación de amigos del Museo del Pardo:
https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/villegas-y-cordero-jose/0169f7c9-53b5-4aff-aadc-36f101a6b5fa?searchid=dbb11f77-077f-4b26-b27a-a8af4c363eb8 ).
Se realiza en ese momento un sistema de calefacción convencional por agua caliente y radiadores, con combustión de carbón, que indudablemente suponía un grave riesgo para el edificio y para las obras de arte.
Posteriormente, y siendo desde 1952 José María Muguruza (Murcia, 1899-Madrid, 1984), el arquitecto conservador del Museo, se fueron sustituyendo sistemáticamente los materiales combustibles del edificio, y realizándose nuevas instalaciones contra incendios, calefacción y aire acondicionado, (Moleón Gavilanes, Pedro, Proyectos y obras para el Museo del Prado. Fuentes documentales para su historia, Madrid, Museo del Prado, 1996).
En cualquier caso, la pinacoteca era una constante preocupación en todos los niveles de la administración. Ya en los años setenta, la contaminación del Paseo de Recoletos, no solo debido a la circulación de vehículos, pero especialmente a las calefacciones, era una preocupación para los conservadores del museo.
En una visita técnica, personalmente pude comprobar que las ventanas de la parte superior quedaban siempre abiertas, entrando por ellas la contaminación. Pero al analizar los ribetes de hollín en los bordes de las ventanas y paredes próximas, era fácil deducir que ese hollín procedía del exterior, pero preferentemente, de las propias chimeneas de calefacción del museo, dada la ubicación de las mismas.
 
Climatización
Esa preocupación por la correcta conservación de la obra pictórica del museo, suscito la necesidad de afrontar el grave problema existente. Pero no con soluciones sencillas y económicas. Se estimó que era necesario un estudio de climatización y protección ambiental de la pinacoteca con un estudio integral. Fue acordado convocar un concurso público. Pudiera proponerse que aquel concurso de climatización del Museo del Prado, fue una referencia paradigmática para el sector.

 

Gabriel Barceló
19/11/2019


En nuestro anterior artículo hemos informado de que ha quedado desierto el concurso convocado para proponer una ANTITESIS a la TID, pero que, no obstante, el tema no ha sido olvidado, y anunciábamos los últimos estudios sobe la Teoría de Interacciones Dinámicas que está realizando Arturo Rodriguez.


Terminábamos el texto del artículo con este párrafo de Arturo Rodriguez:
En definitiva, en mi opinión la TID es la teoría correcta, frente a la teoría de Euler hoy aceptada. Sólo le falta rematar la jugada incluyendo el régimen transitorio.
En un correo del 27 de octubre pasado, me expresaba:
El acoplamiento entre la velocidad inicial y la velocidad de cada partícula debida al movimiento de precesión, que describes el epígrafe 9.4 de “Un mundo en Rotación”, no es en mi opinión una descripción adecuada de la realidad física del sólido rígido en movimiento rotatorio debido a que dicho acoplamiento exigiría un principio de superposición de cantidades de movimiento, en vez de un principio de superposición de fuerzas que es el admitido en Mecánica Clásica, derivado del hecho contrastado de que la dinámica de los cuerpos sólidos se modeliza mediante una ecuación de segundo grado en la posición que se iguala a la suma de fuerza a las que está sometido el cuerpo:
∑F = m(dx/dt)2
Sin embargo, introducir el principio de superposición para momentos (cantidades de movimiento) sería incompatible con este esquema ya que sería equivalente a suponer que las partículas son entes activos y no pasivos ya que serían capaces de reaccionar con leyes diferentes ante dos causas de movimiento. Es decir, sería como decir que las partículas son entes con cierta inteligencia ya que responden internamente como si dispusieran de un programa informático en du interior que controlara dicha reacción.
Debido a que el principio de superposición de fuerzas está contrastado para aceleraciones lineales y además se deduce de un principio fundamental como es el Principio de Hamilton o de mínima acción, mientras que para justificar un acoplamiento de velocidades no disponemos de un principio fundamental.
Pero es que hay otra razón todavía más profunda basada en la mecánica cuántica: Las fuerzas de la naturaleza precisan de una partícula intermediaria (el fotón en el caso del Electromagnetismo) que lleve a cabo el intercambio de cantidad de movimiento entre partículas de materia. ¿Cuál es esa partícula en el caso que nos ocupa?
Esta crítica o refutación también aplicaría a la superposición de momentos angulares de la mecánica clásica, o sea, a las ecuaciones de Euler que tanto denostamos y por lo tanto habría que buscar una tercera vía para resolver el problema.
 
No obstante, y como le expuse a Arturo en un correo de respuesta, posterior, no coincido con su criterio sobre acoplamiento de velocidades de traslación de los cuerpos en movimiento:
Es muy interesante lo que describes acerca del Principio de Superposición de componentes velocidad.
Ya en el texto del libro Nuevo paradigma en Física, en su tomo I, exponía:
 
2.1- Fundamentos y conceptos.
Los principios fundamentales de la mecánica son principios globales; ellos pueden requerir integrabilidad local de ciertos campos, pero no diferenciabilidad local. Por lo tanto, únicamente podemos generar formas locales de estas leyes si dotamos a todo campo físico de magnitudes con un posible grado innatural de variabilidad. Tras este supuesto, deberemos descartar todo rastro de fuentes puntuales, de discontinuidades, y de sus derivados, y nos limitamos a una imagen poco realista del universo.
Si bien todos los campos con variabilidad conducen a formas variacionales significativas, lo contrario no es cierto: existen fenómenos físicos que pueden ser adecuadamente modelados matemáticamente sólo con un ajuste variacional, (Oden, J.T. y Reddy, J.N.: Variational methods in theoretical mechanics. Página 1, Collaege. Universidad de Beijing. 1998).
Asumimos los axiomas y los principios de la Mecánica Clásica del punto, sin objeciones o condiciones. Paul Appell expresaba en su Traité de Mécanique Rationnelle: La Mecánica Clásica reposa sobre un pequeño número de principios que son imposibles de verificar directamente y a los que hemos sido conducidos por una larga relación de inducciones: las consecuencias que deducimos son verificadas por la observación, (Appell, Pablo: Traité de Mécanique Rationnelle. París, 1941).
Por otro lado, partimos de unos postulados, a partir de los cuales se deduce el conjunto de conocimientos de la disciplina: Un axioma es una proposición, la verdad, que debe ser admitida tan pronto como los términos en que se expresa son claramente entendidos. (Thomson & Tait: Treatise on Natural Philosophy. Section 243, Oxford University Press, 1867).
No obstante, sí merece un comentario un axioma en concreto: La superposición de movimientos. Se ha venido admitiendo en la física, desde Galileo, que si distintas fuerzas actúan sobre un cuerpo, el comportamiento de éste corresponderá a la suma vectorial o resultante de las fuerzas aplicadas. Se acepta, no obstante, que las fuerzas actúan independientemente unas de otras, es decir, que existe liberalidad en la relación causa-efecto.
Gerald Holton lo llama Principio de la superposición de componentes de velocidad. Según Holton: Este es un postulado confirmado por la experiencia, que en lenguaje formal nos dice: La velocidad instantánea de un proyectil y su dirección de movimiento en un instante cualquiera se pueden obtener componiendo, según la regla del paralelogramo, las dos componentes independientes Vx y Vy, y la resultante V viene dada, en dirección, sentido y magnitud por la diagonal del paralelogramo, (Holton, Gerald: Introduction to the concepts and theories of Physics. Harvard University, (Addison-Wesley series in physics) 1952, and Ed. Reverte, 1993, página 143).
Por lo tanto, este supuesto axioma nos permite llevar a cabo la composición de los diferentes movimientos que pueden provocar las acciones externas sobre un cuerpo. Sin embargo, G. Holton menciona más adelante: …Este principio de la superposición de las componentes de la velocidad es tan simple cómo evidente, pero resulta engañoso. La única justificación para postular las ecuaciones es que se trata de descubrimientos esencialmente confirmados por la experiencia, (Holton, Gerald: Introduction to the concepts and theories of Physics. Harvard University, (Addison-Wesley series in physics) 1952, and Ed. Reverte 1993 Página 144).
 
Pero, ha sido una constante en la física el suponer que la superposición se realizaba de forma discriminante: las reacciones resultantes de pares de fuerzas sólo se componían con otras resultantes de otros pares de fuerzas, mientras que las fuerzas que actuaban sobre el centro de gravedad de un cuerpo, se componían selectivamente de forma independiente, con las acciones resultantes de otras fuerzas análogas.
Joseph-Louis Lagrange (1736 -1813), en 1788, se refiere ya a la independencia entre los movimientos de traslación y de rotación de los cuerpos. Poinsot (1777-1859), propone que las fuerzas actuantes sobre un sólido son siempre reducibles a una fuerza y a un momento. Ahora bien, enuncia lo siguiente: Cada uno de estos elementos dinámicos producen sus esfuerzos aisladamente, la fuerza determina el movimiento de traslación del cuerpo mientras que el par genera la rotación alrededor de su centro de gravedad, sin que la fuerza tenga influencia. Y añade: El problema del movimiento del sólido libre queda así reducido a la teoría de la rotación alrededor de un punto fijo....La importancia de éste se ve notablemente incrementada, los movimientos de la peonza, de los proyectiles de guerra, el de precesión de los equinoccios se convierten en objetos de esta teoría, (Poinsot, L.: Problème de la rotation d’un corps solide autour d`un point solide, Annales de la société scientifique de Bruxelles, 1878, p. 258).
Es por tanto, a partir de Poinsot cuando se asienta en la Mecánica Clásica el dudoso criterio de asumir la separación de los efectos de los momentos y de las fuerzas, estableciéndose el método de cálculo discriminante de trayectorias que hoy utilizamos.
 
Pienso que con la transcripción de estos párrafos doy respuesta al comentario de Arturo sobre el acoplamiento de velocidades.
 
Para Arturo, otro tema que considera que no está suficientemente definido es la transmisión del movimiento en un cuerpo sólido, en su correo exponía:
Esta laguna es equivalente a postular una acción a distancia que actuaría de forma inmediata, algo completamente inaceptable en Física ya que ninguna señal puede transmitirse más rápido que la luz, aparte de que esto violaría el principio de causalidad. O dicho de otra manera, no hay una descripción de cómo las partículas del sólido transmiten el movimiento a sus vecinas. Se da por bueno que cuando se aplica un par al cuerpo, se produce instantáneamente un movimiento de rotación.
Este es un problema pendiente de resolución, que ya generó múltiples polémicas en mecánica clásica, siendo propuesto el concepto de Gravitón, como hipotética partícula elemental, que sería la transmisora de la interacción gravitatoria en la mayoría de los modelos de gravedad cuántica. El hecho es que a pesar de las pruebas experimentales realizadas, no han sido detectadas estas supuestas partículas.
 
También podemos recordar la frase de Arturo, que aparecía en nuestro anterior artículo: Considero como genial esta estrategia, cuando expresaba: …en mi opinión, el edificio de la Mecánica Clásica, en concreto las ecuaciones de Euler, se derrumba porque se analiza el problema considerando el sólido rígido como un todo, es decir, un objeto que queda caracterizado por su masa y momentos de inercia. Precisamente, una de las grandes aportaciones de la TID es analizarlo desde el punto de vista de una partícula que la compone, para estudiar primero su movimiento individual y generalizarlo finalmente al cuerpo como un todo.
Estoy planamente de acuerdo con Arturo, no obstante es necesario de nuevo aclarar que aunque es Newton quien inicia este análisis, en su estudio no tiene en cuenta la rotación del cuerpo, por lo que es indiferente el suponer toda la masa del cuerpo en su centro de masas. Es Euler quien no repara que al estudiar las rotaciones de los cuerpos, ya no puede mantener esa identificación del cuerpo, basada en un punto o centro de masa, pues olvida así el comportamiento rotacional del cuerpo.
 
Por ultimo, recordar que el libro referido, NUEVO PARADIGMA EN FÍSICA, se puede encontrar en español, en estas direcciones:
Versión papel:
https://www.amazon.es/dp/8461774965/ref=rdr_kindle_ext_tmb
https://www.amazon.es/dp/1980990395?ref_=pe_870760_150889320


Versión libro electrónico
https://www.amazon.es/dp/B06Y4B81T4/ref=rdr_kindle_ext_tmb
https://www.amazon.es/dp/B07CTJ4D9V/ref=rdr_kindle_ext_tmb


Existe un portal específico para la difusión del libro:
https://newparadigminphysics.com/es/inicio/


Y se han realizado cuatro videos sobre el tratado:
https://www.youtube.com/watch?v=MRq7EclUsbA
https://www.youtube.com/watch?v=tTLDvLUdgro
https://www.youtube.com/watch?v=xCDEIbo89Ps
https://www.youtube.com/watch?v=QYcT8OlqzEU


Es el objetivo del tratado: NUEVO PARADIGMA EN FÍSICA, informar sobre los sorprendentes resultados obtenidos en esta investigación científica, y atraer el interés en la exploración de esta nueva área del conocimiento, en dinámica rotacional, y de sus múltiples y notables aplicaciones científicas y tecnológicas.
 
Más información sobre este proyecto de investigación se puede encontrar en:
http://advanceddynamics.net/
http://dinamicafundacion.com/
http://www.tendencias21.net/fisica/
 

Gabriel Barceló
15/11/2019


Hemos informado en estas páginas digitales de que el concurso convocado para proponer una ANTITESIS a la TID, había sido declarado desierto. No obstante, podemos anunciar que el tema no ha sido olvidado y siguen desarrollándose estudios sobe la Teoría de Interacciones Dinámicas.


Como ya ha sido anunciado, el Club Nuevo Mundo y Dinámica Fundación convocaron un concurso de talento en Física; el premio ANTÍTESIS a la TEORÍA DE INTERACCIONES DINÁMICAS. Era un galardón dotado con 3.000 euros a quien propusiese, de forma razonada, que esta teoría es errónea. No obstante, y a pesar del tiempo transcurrido, antes de la fecha prevista del 2 de noviembre de 2019, no fue recibida propuesta de ANTÍTESIS, que intentase demostrar que es errónea la TEORÍA DE INTERACCIONES DINÁMICAS, por lo que las entidades convocantes: Club Nuevo Mundo y Dinámica Fundación, acordaron considerar desierta esta convocatoria al premio ANTÍTESIS A LA TEORÍA DE INTERACCIONES DINÁMICAS. Ver noticia en:
https://club.tendencias21.net/mundo/HA-QUEDADO-DESIERTA-LA-CONVOCATORIA-AL-PREMIO-ANTITESIS-A-LA-TEORIA-DE-INTERACCIONES-DINAMICAS_a83.html
 
La falta de concursantes a esa convocatoria no significa, necesariamente, que la TEORÍA DE INTERACCIONES DINÁMICAS no pueda ser refutada, pero es un indicio de su idoneidad en física. Coincidiendo con estas fechas de la terminación de la convocatoria, recibí el 27 de octubre pasado, un correo de un amigo y antiguo colaborador, Arturo Rodriguez, en la que sugiere claves para confirmar la TID. En su correo afirmaba: Te quería comentar que en todo este tiempo he seguido interesándome, especialmente en este último año, por el tema de la “Teoría de Interacciones Dinámicas”, viendo los nuevos libros que se han publicado sobre el tema y hace poco observando en Internet el concurso que se ha publicitado sobre la posibilidad de refutar la TID.
 
Arturo Rodriguez sugiere realizar un análisis detallado del Régimen Transitorio: En el estudio del problema, en mecánica clásica, no se tiene en cuenta, y tampoco en la TID, dicho régimen. Es decir, no existe un modelo matemático que describa como un cuerpo rígido en reposo comienza a efectuar un movimiento rotatorio al aplicarle un par de fuerzas hasta adquirir una velocidad angular de rotación intrínseca "w". El estudio comienza dando por supuesto que ya existe dicho movimiento rotatorio. No hay nada sobre aceleraciones angulares, ya sea del cuerpo rígido como un todo (ecuaciones de Euler) o bien estudiando individualmente las partículas que lo componen como en la TID.
Es necesario aclara que en la TID si hemos abordado el análisis de ese Régimen Transitorio. Por ejemplo, en el epígrafe 9.5.3 del libro: Un Mundo en rotación, y también, a lo largo del texto de: Nuevo paradigma en fisica, nos hemos referido reiteradamente a ese momento temporal dinámico, y en especial en el epígrafe: 8.3.3. Cuantización. En este epígrafe sugerimos criterios de análisis del Régimen Transitorio, pero también es cierto que no queda resuelto ni definido completamente el fenómeno dinámico temporal, ni se propone un modelo matemático para ese régimen, por lo que Arturo tiene mucha razón en lo que expresa.
Arturo Rodriguez añadía, en un correo posterior: En cuanto a cómo se puede arreglar todo esto, la respuesta está en postular una teoría de campos al estilo del Electromagnetismo, que explique el régimen transitorio e impida la posibilidad de dicha acción a distancia, y al mismo tiempo describa el movimiento que se observa experimentalmente, incluyendo de alguna manera los efectos de la ecuación V = ᴪ.V0. Curiosamente, esta teoría es justamente lo que se pretendía obtener en el proyecto del año 2010.... Afortunadamente, hace aproximadamente un año, repasando el problema caí en donde estaba la solución definitiva, que te enviaré próximamente por correo. Te adelanto que el grupo de simetría que asociado a la Lagrangiana que describe el movimiento en esta teoría, es el SO(4)/Z2 que coincide con el grupo de simetría del problema de Kepler, lo cual es una interesante coincidencia.
 
En un correo posterior, del 6 de noviembre, añade Arturo Rodriguez: …en mi opinión, el edificio de la Mecánica Clásica, en concreto las ecuaciones de Euler, se derrumba porque se analiza el problema considerando el sólido rígido como un todo, es decir, un objeto que queda caracterizado por su masa y momentos de inercia. Precisamente, una de las grandes aportaciones de la TID es analizarlo desde el punto de vista de una partícula que la compone, para estudiar primero su movimiento individual y generalizarlo finalmente al cuerpo como un todo. Considero como genial esta estrategia, aun no estando claro del todo en qué consiste una partícula: ¿un átomo, una molécula o una microestructura cristalina? En mi opinión se debería hablar de una partícula de fluido, ya que un sólido se puede considerar, al fin y al cabo, como un fluido que presenta un altísimo valor de la viscosidad, lo que explica su aparente rigidez (y que además puede soportar esfuerzos cortantes, mientras que los líquidos y gases no los soportan). De esta manera, las ecuaciones obtenidas serían válidas para todo objeto, independientemente de que su estado de agregación sea sólido, líquido o gaseoso. La ventaja de esta aproximación es que permite estudiar el problema en el marco de una teoría de campos, de la misma manera que se hace en mecánica de fluidos con sus ecuaciones de Navier-Stokes, o en Teoría de la Elasticidad. En el primer caso, los campos de que se trata son campos de velocidades y campos de fuerza o presión. En Electromagnetismo se habla de campos eléctricos y campos magnéticos.
Pues bien, en el caso de objetos en rotación, los campos que habría que estudiar, a raíz del trabajo que he desarrollado últimamente, serían el campo de momentos cinéticos, el campo de velocidades angulares y el campo de aceleraciones de las partículas (multiplicado por el momento de inercia). De este último se deriva el campo de velocidades por integración, siendo compatible esta aproximación con el principio de superposición de fuerzas, que hemos comentado. Es decir, podríamos obtener por este método los mismos efectos predichos por la TID, pero dentro del marco aceptado por la mecánica clásica respecto a la superposición. Incluso podemos utilizar la aproximación de Lagrange, introduciendo en la función Lagrangiana nuevos términos que describan los efectos de la TID. Esto ya lo hice hace tiempo para simular el movimiento de Chandler que experimenta la tierra.
Pero lo más interesante es que, mediante esta aproximación, aparecen en las ecuaciones resultantes términos que son proporcionales a las derivadas en el tiempo de los campos mencionados. Es decir, a través de estas derivadas, obtenemos una descripción precisa del régimen transitorio del problema. Cuando despreciamos las derivadas en el tiempo nos quedaríamos con el régimen permanente. Por otra parte, estas ecuaciones utilizan operadores diferenciales en el espacio (el operador Nabla de la mecánica vectorial) para obtener la divergencia o el rotacional de un campo. Gracias a esto se resuelve el problema, mencionado en el anterior correo, acerca de la acción a distancia, ya que dicho operador describiría la transmisión del movimiento de una partícula a su vecina. En la teoría de Euler comúnmente aceptada no existe ninguna descripción de cómo pasa el cuerpo de estar en reposo a adquirir movimiento de rotación, como si aplicando un par en un punto cualquiera, diera lugar instantáneamente a una velocidad angular en otro punto distante del anterior a lo largo de la perpendicular al eje de rotación, y sin describir ningún mecanismo matemático que transmita dicho movimiento. Todo esto quedaría resuelto con la nueva aproximación.
En definitiva, en mi opinión la TID es la teoría correcta, frente a la teoría de Euler hoy aceptada. Sólo le falta rematar la jugada incluyendo el régimen transitorio.
 
Este proyecto que anuncia Arturo Rodriguez resulta de gran interés para la ciencia y en especial para la confirmación de la teoría que proponemos. Es muy sugerente su propuesta y puede ser muy cierto lo que propone, por lo que tu trabajo sería un gran avance para la TID, y para la dinámica en general.
 
Por supuesto, coincido plenamente con su párrafo final. Siempre he sostenido que Euler se equivocó al asimilar un algebra conmutativa a las magnitudes rotacionales, por lo que nunca he podido entender su aceptación en física, cuando, como es sabido, sus formulaciones no son resolubles y por tanto, las ecuaciones llamadas de Newton-Euler no nos dan una solución determinista. ¿Realmente podemos aceptar que la naturaleza pueda comportarse conforme a ecuaciones irresolubles? ¿Puede representarse el comportamiento dinámico de la materia con un modelo físico-matemático irresoluto?
 
Por ello, la propuesta de Arturo Rodriguez nos llena de esperanza, y deseamos que culmine su estudio con resultados favorables, y en especial, en relación con el régimen transitorio, que en muchos supuestos de la mecánica clásica no está resuelto, y menos en la dinámica de rotaciones no coaxiales. ¡Esperemos recibir pronto sus resultados!

Gabriel Barceló
09/11/2019


El 9 de octubre pasado hemos celebrado el CXXV aniversario del nacimiento del científico español Miguél Catalán, cuyo nombre es recordado en diversas instituciones españolas, y también con un grupo de cráteres en la Luna. Con este motivo, han sido convocados distintos actos y homenajes en su recuerdo.


Miguél Catalán fue uno de los protagonistas de La Edad de Plata de la Ciencia Española. Descubrió el método de los multipletes, convirtiendo la espectroscopia en el instrumento más avanzado para la investigación de la estructura de la materia. (https://www.tendencias21.net/fisica/CXXV-ANIVERSARIO-DE-MIGUEL-A-CATALAN_a76.html).
 
CONVOCATORIA DE ACTOS
En la pasada Bienal de la RSEF, celebrada en Zaragoza en Julio, en el Symposium S2, Didactics and History of Physics (GEDH) se celebró una mesa redonda y una ponencia, en la que recordé su aportación al desarrollo de un modelo de estructura de la materia, que sugerimos debería ser denominado como: Modelo Atómico: Böhr – Sommerfeld – Catalán.
(https://club.tendencias21.net/mundo/La-XXXVII-Reunion-Bienal-de-la-Real-Sociedad-Espanola-de-Fisica_a58.html)
Posteriormente, los IES Miguel Catalán de Zaragoza y de Coslada (Madrid), convocaron charlas en su memoria. El IES de Zaragoza ha iniciado el curso académico 2019/20, como: Año Miguel Catalán: Descifrando la luz.
 
La Universidad de Zaragoza tiene previsto inaugurar una exposición: Miguel Catalán, Investigador y Maestro, el 7 de noviembre, las 12:00 horas, en el Hall del edificio D (Química) de la Facultad de Ciencias de Zaragoza.
 
El Archivo Pedagógico María Goyri/Jimena Menéndez-Pidal y la Fundación Ramón Menéndez Pidal se incorporan también a estas conmemoraciones con un conjunto de actos que tendrán lugar en la sede de la Fundación, en la que fue la casa de Miguel desde 1925 hasta su muerte en 1957.
El 20 de noviembre, a las 19h se celebrará una mesa redonda: El mundo pedagógico de Miguel Catalán, con la participación de tres de sus antiguos alumnos: Milagro Laín, Nicolas Urgoiti y Gabriel Barceló.
A continuación, y en el mismo acto se celebrara la presentación de la nueva biografía de Catalán: MIGUEL A. CATALÁN: CXXV ANIVERSARIO, publicada por ADANAE, y con la participación de su presidente Guillermo Sáenz.
 
BIOGRAFIA:
ADANAE ha considerado relevante, en el ciento veinticinco aniversario del nacimiento de Miguel A. Catalán, publicar una nueva biografía. Fue un científico, reconocido internacionalmente, pero simultáneamente era un gran pedagogo, y profesor en la enseñanza de las ciencias, que incluso prefirió, seguir enseñando a alumnos de bachillerato, cuando ya era catedrático de universidad (https://www.tendencias21.net/libros/MIGUEL-A-CATALAN-CXXV-ANIVERSARIO_a706.html).
 
La ficha del libro es la siguiente:
 
AUTOR: Gabriel Barceló Rico-Avello
TÍTULO: MIGUEL A. CATALÁN: CXXV ANIVERSARIO
SUBTITULO:
PROFESOR, DESCUBRIDOR Y PEDAGOGO
FORMATO: 17 x 20 cm
NÚMERO DE PÁGINAS: 388
Editor: ADANAE, https://www.adanae.com/tienda/
 
Esta nueva biografía de Miguel Catalán, incluye numerosos testimonios de profesores y discípulos coetáneos. Se narran sus descubrimientos científicos, y se recuerda con énfasis, su apasionante perfil humano.
Catalán, en 1921 en los laboratorios del Imperial College de Londres, descubrió un nuevo procedimiento de investigación espectrográfica, aplicable a nuevos horizontes en la investigación de la estructura de la materia. Los distintos laboratorios del mundo iniciaron rápidamente la aplicación de su metodología, y llegaron a la conclusión de que ese era el mejor método de investigación en la frontera de la física de aquel momento. De esta forma, este aragonés inicio una etapa de auge internacional de la espectrografía, en la investigación de la estructura de la materia.
Su nueva biografía, también refiere su propuesta de una Tabla periódica de los elementos, íntimamente relacionada con la configuración electrónica de los átomos, y su aportación al desarrollo de un modelo concreto de estructura de la materia, que el autor sugiere debería ser denominado como: Modelo Atómico de Böhr – Sommerfeld – Catalán.
 
El historiador de la ciencia y editor, Jaime Tortella, ha escrito:
Fui alumno de Miguel Catalán en el Colegio Estudio, así como de otros dos profesores de Física y Química, discípulos suyos, que él propuso para complementar sus clases: Rafael Velasco y Carlos Rodríguez. Este trío de maestros fue el “responsable” de que yo decidiera estudiar Ciencias Físicas, con idea de convertirme en astrónomo, aunque la vida acabó llevándome por otros derroteros.
En aquellos tiempos de estudiante de bachillerato, fui escasamente consciente de la valía científica del “señor Catalán” y del dramático exilio interior que padeció bajo la represión del régimen franquista, No obstante, la tenacidad y acierto de Gabriel Barceló, en su empeño por recuperar la figura del maestro, me ha desvelado aquello que ignoré durante la adolescencia.
En efecto. En mi actividad como editor, la publicación del libro Miguel A. Catalán - Memoria Viva (2012), me permitió, no sólo tener el placer de colaborar con Barceló, compañero de estudios de primaria y de secundaria, sino enmendar aquel vacío de conocimiento y conciencia que tuve de joven acerca del profesor, así como valorar lo que no supe valorar en su momento. Todo ello me ha impulsado a volver a poner mi granito de arena en la edición de esta nueva biografía preparada por Barceló, con la que deseamos dar el más alto y brillante relieve al 125 aniversario del nacimiento del “señor Catalán”.
 
Miguel Catalán fue el máximo exponente de la Edad de Plata de la Ciencia Española, gracias a su laboriosidad, capacidad intelectual y tenacidad, por lo que es un ejemplo paradigmático. Tras sus descubrimientos científicos, consigue un rápido reconocimiento internacional difícilmente repetible, que le convierten en prescriptor científico a escala internacional.
La Unión Astronómica Internacional, años después de su muerte, bautizaría con su nombre a una familia de cráteres de la Luna. El CSIC, en el que trabajó como investigador los últimos siete años de su vida, en 1994 también decidió dedicar un centro de investigación a su memoria. El Centro de Física "Miguel Antonio Catalán" (CFMAC), situado en Madrid, Serrano 121, y que está integrado por los Institutos de Estructura de la Materia (IEM), Instituto de Óptica (IO) e Instituto de Matemáticas y Física Fundamental (IMAFF).
Pero todo lo por él conseguido con su trabajo y labor diaria, lo pierde tras la Guerra Civil, y lo que venía siendo una epopeya científica, se convirtió en una verdadera tragedia humana, como también le ocurrió a otros muchos españoles. Además de evocar con melancolía su pasado, que es parte de nuestra memoria, en esta nueva biografía, queda patente la recia personalidad de aquel admirado profesor, con el fin de que los que no lo pudieron disfrutar en vida, participen de sus conocimientos, y puedan valorar mejor, todo lo que el matrimonio Miguel Catalán/Jimena Menéndez-Pidal hizo por la sociedad y la cultura española, en aquellos años.
 
 

 
 

Gabriel Barceló
01/11/2019


Editado por
Gabriel Barceló
Eduardo Martinez
Gabriel Barceló es actualmente uno de los miembros directivos del Club Nuevo Mundo, impulsado por Tendencias21. Es Dr. Ingeniero industrial y estudio la licenciatura de Ciencias Físicas.
Fue durante veinte años funcionario del Ministerio de Hacienda, como Inspector de Finanzas del Estado, Subdirector del Centro de Proceso de Datos del Ministerio de Hacienda, Inspector Jefe de Madrid y fundador y presidente de la Asociación profesional de Inspectores de Hacienda, representativa del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado (Actualmente: Inspectores de Hacienda del Estado: IHE).
Posteriormente causó baja como funcionario, y fue fundador y presidente de diversas empresas, de asociaciones no lucrativas y de fundaciones, actuando como presidente de las mismas, ex-Presidente de la Federación de Ingenieros Industriales de España y ex-Vicepresidente del Instituto de la Ingeniería de España, Gabriel Barceló ha sido consultor en ingeniería de la edificación y asesor fiscal.
Desde hace más de treinta y seis años desarrolla un proyecto de investigación científica sobre dinámica rotacional. Autor de numerosos libros, destacando: “Nuevo paradigma en Física” (editado en inglés y español, en dos tomos), y ha publicado más de cien artículos.