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Reseñas

Diálogos con Dios de fondo Juan Antonio Martínez de la Fe , 17/02/2014
Diálogos con Dios de fondo
Ficha Técnica

Título: Diálogos con Dios de fondo
Autor: António Marujo
Edita: Fragmenta Editorial, Barcelona, noviembre de 2013
Colección: Fragmentos
Traducción: Rosa Martínez-Alfaro
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 287
ISBN: 978-84-92416-66-0
Precio: 22 euros


Es este un libro difícil de reseñar. Por su propia concepción: son veintiocho los protagonistas de estos diálogos, repartidos en sus casi trescientas páginas. Sus intervenciones no son extensas, pero sí profundas y, siguiendo un orden establecido por António Marujo, se agrupan en seis bloques de contenido más o menos homogéneo.

Por otro lado, la figura del coordinador de la obra nos da una pista de la manera de enfocarla. António Marujo es un periodista; especializado en temas religiosos, es verdad; pero es un profesional de la comunicación. Lo que, por supuesto, no atribuye un matiz de superficialidad a su contenido; ni mucho menos. La selección de temas y de personas invitadas a intervenir demuestra hondura intelectual y humana; la faceta profesional del coordinador se vislumbra en los enfoques y en la metodología utilizada, lo que constituye un acierto contundente. Probablemente, el título original en portugués, Deus vem a público, encierra matices sobre el contenido que se escapan en la forma en que aparece titulado el libro en nuestro idioma.

Y, como corresponde a un periodista, las entrevistas que reproduce la obra fueron publicadas inicialmente en el diario Público de Portugal. La intención de António Marujo al reproducirlas era la de sacar a la luz diferentes voces dentro de la experiencia religiosa, lo que, siendo un proyecto ambicioso, no completa, sin embargo, todos los posibles discursos en este ámbito.

Como fruto de estas reflexiones, el autor concluye confirmando algo que ya se detecta ampliamente en la sociedad: “en el proceso de reconfiguración de lo religioso, la gente se ha alejado de la dimensión institucional. La autonomía individual se afirma cada vez más, también en la aproximación a lo religioso”. Aunque advierte de que esta individualización de la experiencia religiosa no aleja a Dios, o a la cuestión de lo trascendente, de la vida de los ciudadanos.

¿Por qué estos entrevistados y no otros? Marujo ha buscado a personalidades cuyas voces, por la motivación religiosa que llevan consigo, se empeñan en la búsqueda de sentido en la raíz más profunda de las ideas, voces que se afanan por la construcción de un mundo más justo y fraternal, unas, a través de las palabras, otras, a partir de su visión de la realidad. Pero, tanto en un caso como en otro, son personas capaces de transformar el mundo que las rodea.

Esto supone, como queda bien de manifiesto, que no todos los autores se inscriben en una idéntica creencia o en un mismo credo. Figuran cristianos de diferentes tendencias y el islam o el judaísmo también tienen presencia.

Como dijimos, el libro se desarrolla en cinco grandes bloques: 1. En el principio era el Verbo; 2. Una belleza que nos salve; 3. Nuevas fronteras del compromiso; 4. Una parábola de comunión; 5. El rostro materno de Dios; y 6. Cuestiones disputadas. La lectura del índice que figura al final de la reseña constituye una acertada guía sobre el contenido de cada uno de estos grandes capítulos y de los asuntos abordados por cada uno de los entrevistados en ellos.

Y, aunque, quizás, el método sea discutible, optamos por detenernos algo en uno solo de los intervinientes en cada capítulo, como una muestra de lo que el lector puede hallar en el resto.

Y, para empezar, dentro del primer capítulo, nos decidimos por la entrevista a José Tolentino Mendonça, que se titula Jesús es un misterio fascinante, todavía por descubrir. Como es de esperar en una entrevista, son varios los asuntos que se abordan, pero, entre ellos, destaca uno que, probablemente, induciría su inclusión en el primero de los capítulos del libro. La idea de este sacerdote es que existe, en la actualidad, un resurgir del estudio sobre la figura de Jesús, aunque caracterizado “por una cierta individualización en la apropiación que la gente hace sobre [su] figura”. A su juicio, no se trata de un proceso culminado, sino que nos hallamos en su inicio y con la necesidad de profundizar en él a través de la lectura del Evangelio. Un Evangelio que no nos da una lectura acabada, sino que cuenta con la capacidad de construcción del lector. Y hace hincapié en un interesante matiz: entiende que la teología ha permanecido demasiado tiempo prisionera de las categorías de la racionalidad, en alusión a la exégesis histórico-crítica, por lo que reivindica la validez e importancia del método narrativo, pues tiene en cuenta los mecanismos de relación con el lector.

Del corto capítulo segundo (solo contiene tres entrevistas), Una belleza que nos salve, hemos seleccionado a quien, probablemente, menos se ciña a lo anunciado en el título, Erri de Luca, escritor napolitano, que se declara no creyente y cuya vida está plagada de peripecias como revolucionario, conductor, obrero, etc. Conocedor de la lengua hebrea, lleva décadas sumergido en la lectura de la Biblia, que inspira y circula por su numerosa bibliografía, en la que figura Hueso de aceituna. De la entrevista que le realiza el coordinador de la obra, destacamos dos aspectos, referido uno a la felicidad y a las traducciones de la Biblia el otro. En cuanto al primero, considera De Luca que hay dos felicidades; una, que define como política que es “la popular, la de la mayoría que se deshace bajo la opresión”; la otra se basa en el amor: el amor es una posibilidad de felicidad, aunque la felicidad es siempre un peligro, pues contiene arenas movedizas. El otro aspecto a destacar es su dedicación a desenmascarar las malas traducciones, incluso manipuladoras y tendenciosas, que se hacen de la Biblia. Aduce como argumento el episodio de Adán y Eva en el Paraíso. Según las versiones más corrientes de este hecho, Dios castiga a Eva con el dolor en el momento de parir; para De Luca se trata de dar un cariz punitivo de la acción divina e inculpatorio a la mujer, cuando, en realidad, la traducción correcta es que dará a luz con esfuerzo o fatiga. Y lo argumenta: la palabra utilizada aparece seis veces en los textos bíblicos; en cinco de ellos, se traduce como “esfuerzo o fatiga” y solo en el caso de Eva figura la expresión “dolor”. La entrevista contiene, evidentemente, otros temas.

El capítulo tercero Nuevas fronteras del compromiso, dedica la mayor parte de las entrevistas al tema del poder en la Iglesia; tema en el que figuran entrevistadas personas de la talla de Hans Küng o Leonardo Boff. Siendo sus posturas probablemente más conocidas, consideramos ofrecer algunas pinceladas del diálogo sostenido con el fundador de la Comunidad de San Egidio, Andrea Riccardi, cuyos esfuerzos por el diálogo y la paz han recibido el reconocimiento de la comunidad internacional. Riccardi analiza las teorías surgidas tras la guerra fría que sostienen una época marcada por el enfrentamiento de culturas y de religiones; teorías que se funden en la del clash, choque, a la que considera una simplificación. En su opinión, existen conflictos entre civilizaciones, pero no choque; y para su superación hay que generar encuentro y, a través de él, generar la paz. Pero hay que tener presente que el discurso de la paz ya no es un monopolio de los estados y que, en la esencia de las religiones, existe la vocación del encuentro y de la paz: no hay guerra de religiones, sino un uso beligerante de la religión. En el diálogo que defiende, no solo han de estar estadistas, intelectuales o teólogos; han de figurar, también, los laicos, porque las religiones no tienen el monopolio del espíritu, porque hay mucha energía, mucha gente, que quiere trabajar por los demás. Se detiene, especialmente, en lo que se ha dado en llamar alma cristiana de Europa, que también es judía, para contrastarla con el Islam y su, a veces, fundamentalismo.

Una parábola de comunión es el título del cuarto bloque de la obra. Título que es sumamente ilustrativo de su contenido. La entrevista que dedica a Raimon Panikkar es, probablemente, de las más cortas del libro, pero su profundidad se revela en cada una de las respuestas que ofrece a las preguntas del periodista. Afirma, acerca del papel social y político que han de desempeñar las religiones, que han de encarnarse en este mundo y no preocuparse exclusivamente del cielo y del más allá. Y destaca la importancia de su papel, pues promueven conciencia y abren caminos más pacíficos. Refiriéndose más concretamente al cristianismo y, en especial al catolicismo, destaca el papel jugado por el Vaticano II en el tema de diálogo interreligioso, pese al miedo que despierta en muchas conciencias por el temor a perder su identidad, privándose de la dimensión mística de la religión, que se ve reducida a una identificación con “creencia”. Profundizando más en este diálogo interreligioso, matiza que no se trata de un sincretismo o de una síntesis, sino de una fecundación mutua, un mutuo enriquecimiento.

Llegamos al quinto capítulo, El rostro materno de Dios, en cuyas entrevistas se aborda el papel de la mujer en la Iglesia, en su relación con Jesús o su consideración en el Islam. De estas, reseñamos la realizada a la teóloga musulmana Asma Barlas. Para ella, tendrán que ser las propias mujeres las que se liberen de la opresión que aún sufren. No cree que la exégesis del Corán, practicada durante siglos, sea la causa de esta situación, sino, más bien el sistema patriarcal y las prácticas culturales; aunque reconoce que el contenido de la exégesis ha sido muy problemático, al analizar la situación de la mujer, por ejemplo, basándose en palabras o párrafos sueltos, y no leyendo el libro sagrado como un todo: es su totalidad la que viene de Dios y no solo esta o aquella parte. Cabe preguntarse si su postura, crítica con la exégesis realizada hasta ahora, podría poner en riesgo el concepto de la ummah, la comunidad; a lo que responde negativamente, aduciendo, como argumento de su postura, que hay cinco escuelas de jurisprudencia en el Islam, lo que deja la puerta abierta a diferentes posibilidades. Bajo estas mismas premisas, responde a cuestiones como el terrorismo, el conflicto religioso con Occidente o la blasfemia.

En el sexto y último bloque, titulado Cuestiones disputadas, se aborda el tema de las disensiones en la Iglesia. Se trata de seis entrevistas en las que las discrepancias con posturas oficiales de la jerarquía se ponen de manifiesto. Aquí, reseñaremos la entrevista realizada a Bento Domingues, cuya intervención la resume en la frase Lo que me apetecía era reírme de todo. Este dominico, que afirma que la Iglesia es su espacio vital y su problema y que Jesucristo es la pasión de su vida, ha colaborado asiduamente en el periódico Público, con una columna teológica; produce textos que nacen de los acontecimientos de la Iglesia y de su relación con la sociedad y confiesa que siempre ha vivido un drama, que no es solo suyo, sino del catolicismo: el problema del significado de Dios en el mundo. En cuanto a la pluralidad dentro de la Iglesia, sostiene que pertenece a su propia esencia, pues los Evangelios son cuatro que presentan diferentes visiones; en la actualidad, esa pluralidad se multiplica, pues ya no se da solo en una cultura, sino en diferentes. Aborda el hecho de las sectas, respondiendo a la cuestión de si pueden ser el resultado de esa pluralidad; no lo aprecia así; es cierto que hay alguna que procura la meditación y la profundización, pero, a su juicio, la mayoría nace por aquello que decía Santo Tomás de Aquino, que siempre hay razones para fundar una nueva congregación religiosa si hay obras de misericordia que realizar; y, evidentemente, hay muchísimas personas que viven situaciones que reclaman ser escuchadas, ser atendidas en sus necesidades de toda índole. Otra observación que realiza se refiere a que todas las sectas y los nuevos movimientos religiosos, que aparecen cada vez con más frecuencia, se basan en la experiencia y, a su juicio, la Iglesia Católica ha puesto la experiencia entre paréntesis, al resolver todo en un clima de doctrina y catecismo. Finalmente, justifica su sentido del humor: “¿es que lo sagrado solo es sagrado si es tremendo? Lo sagrado ha sido siempre fascinante. Y la fascinación que no provoca ganas de reír, se vuelve fascista”. Dicho queda.

El libro merece ser leído con atención. El hecho de presentarse en formato de entrevistas periodísticas, facilita mucho su acceso, que no ha de ser necesariamente secuencial. Por otro lado, la lista de entrevistados constituye un excelente reclamo, ya que nos brinda la oportunidad de leer, con sus propias palabras, las posturas que sostienen sobre los interesantes temas que les plantea António Marujo.


Índice

La palabra y la mirada, la verdad y la libertad

I. En el principio era el Verbo

Johann Baptist Metz: Jesús es un recuerdo peligroso de la humanidad
Jürgen Moltmann: Descubrir a Dios en la guerra
José Antonio Pagola: La resurrección solo puede estudiarse a partir de la historia
Michel Quesnel: Los tres Reyes Magos y otras historias que no están en la Biblia
José Tolentino Mendonça: Jesús es un misterio fascinante, todavía por descubrir

II. Una belleza que nos salve

Gianfranco Ravasi: Quiero que los grandes artistas miren de nuevo hacia los temas religiosos
Jordi Savall: Cuando la música es solo estética, se acaba en Auschwitz
Erri de Luca: Royendo un hueso de aceituna

III. Nuevas fronteras del compromiso

Hans Küng: El sistema de poder en la Iglesia tiene que cambiar
Jacques Gaillot: Es bueno que haya grupos preocupados por la reforma de la Iglesia
Leonardo Boff: La comunidad tiene que participar y ejercer el poder en la Iglesia
Andrea Riccardi: El riesgo de nuestro tiempo es el del monopolio del espíritu
Andrea Riccardi: Pío XII somatiza el catolicismo de los años cincuenta, con sus debilidades, su fuerza, sus contradicciones

IV. Una parábola de comunión

Hermano Roger de Taizé: Lo esencial es la caridad viva, la maravilla del amor vivido permanentemente
Hermano Alois de Taizé: Hoy, el Evangelio dejará de ser creíble si los cristianos siguen separados
Raimon Panikkar: El diálogo interreligioso es imparable
Abbé Pierre: El peor de los males es sentirse inútil
Dalái Lama: Cambiar de religión no es fácil ni bueno
Dalái Lama: Cada persona debe mantener su propia tradición y, al mismo tiempo, escuchar las demás

V. El rostro materno de Dios

Lavinia Byrne: Sin las mujeres, la Iglesia se colapsaría
Joan Chittister: Las mujeres pueden ser seguidoras plenas de Jesús
Carlos Gil Arbiol: La Iglesia debe dar a la mujer el protagonismo que hasta ahora le ha negado
Anne Nasimiyu: Las mujeres son la columna vertebral de la Iglesia
Asma Barlas: La opresión de la mujer se debe a lecturas equivocadas del Corán

VI. Cuestiones disputadas

Juan Masiá: Estamos obligados a la disensión en la Iglesia
Gianni Vattimo: Mi problema como cristiano es que la Iglesia me escandaliza
Juan José Tamayo: La Iglesia tiene que ser democrática
Josep M. Soler: Dios ama a todas las personas, incluso a los homosexuales
Carlos Padrón: La Iglesia reprime el afecto
Bento Domingues: i[Lo que me apetecía era reírme de todo

Juan Antonio Martínez de la Fe
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17/02/2014 Comentarios




Reseñas

Pobres, pobreza, identidad y representaciones sociales Canal bibliográfico de T21 , 10/02/2014
Pobres, pobreza, identidad y representaciones sociales
     
  Ficha Técnica
 
Título: Pobres, pobreza, identidad y representaciones sociales
Autora: Irene Vasilachis de Gialdino
Edita: Editorial Gedisa. https://www.gedisa.com Barcelona. Reedición, 2013
Colección: CLA-DE-MA
Materia: Sociología
Número de páginas: 288
Encuadernación: Rústica
ISBN: 84-7432-679-6
PVP: 25,9€

 
Las distintas investigaciones que conforman esta obra titulada Pobres, pobreza, identidad y representaciones sociales fueron realizadas de acuerdo a un conjunto de presupuestos epistemológicos y metodológicos de los que dará cuenta la autora,  Irene Vasilachis de Gialdino, en  el capítulo primero y que sirven de marco a su obra investigadora.
 
“La exposición de estos presupuestos se hace necesaria en virtud de que las formas de conocer que propongo condicionan la elección de las estrategias de acceso a la realidad, la comprensión de ésta, la interpretación de los datos y la presentación de los resultados obtenidos. Las preguntas que iré respondiendo confrontan  la Epistemología del Sujeto Cognoscente a la del Sujeto Conocido y las respuestas son el resultado de oponer los requisitos a los que la investigación debe adecuarse, de acuerdo a las reglas del conocimiento científico, con aquellos otros no excluyentes sino complementarios, que surgen del proceso de investigación realizado y que se concretan en la propuesta de la epistemología del Sujeto Conocido.”
 
“La nueva forma de conocer que se está gestando no puede, por lo tanto, sino intentar poner de manifiesto que la relación entre sujeto cognoscente y  el sujeto conocido no es directa, sino que está mediada por un conjunto de representaciones a las que ambos sujetos apelan para conocer.”
 
En lo referente a la materia de esta obra, ¿Pue­den las ac­tua­les for­mas de co­no­cer y de­fi­nir las si­tua­cio­nes de po­bre­za dar cuen­ta de sus ca­rac­te­rís­ti­cas y de las po­si­bles for­mas de su su­pera­ción? ¿Qué efec­tos pro­du­cen los dis­cur­sos y re­pre­sen­ta­cio­nes que los me­dios de co­mu­ni­ca­ción cons­tru­yen de "la po­bre­za" y en qué me­di­da con­so­li­dan con ella una ima­gen de las per­so­nas po­bres fun­da­da en su "di­fe­ren­cia"? ¿Cuán­to di­fie­re la iden­ti­dad que cons­tru­yen de las per­so­nas po­bres de la ma­ne­ra en que éstas se per­ci­ben a sí mis­mas?

Estas pre­gun­tas guían, por un lado, el de­ta­lla­do aná­li­sis del dis­cur­so que la au­to­ra ha rea­li­za­do de los tex­tos que sur­gen de su diá­lo­go con per­so­nas en si­tua­ción de ex­tre­ma po­bre­za en la ciudad de Bue­nos Aires y, por el otro, el pro­fun­do exa­men del len­gua­je de la pren­sa es­cri­ta refe­ri­do a estas mis­mas per­so­nas. La pers­pec­ti­va es in­ter­dis­ci­pli­na­ria; en ella se con­ju­gan la so­cio­lo­gía y la lingüís­ti­ca, com­pa­rán­do­se los re­sul­ta­dos de in­ves­ti­ga­cio­nes em­pí­ri­cas de ín­do­le cua­li­ta­ti­va con las re­pre­sen­ta­cio­nes so­cia­les cons­trui­das por la pren­sa es­cri­ta.


La au­to­ra pro­po­ne un in­no­va­dor en­fo­que de in­ves­ti­ga­ción, de­fi­ni­do como "Epis­te­mo­lo­gía del Su­je­to Co­no­ci­do", que su­po­ne tanto la esen­cial igual­dad entre el que co­no­ce y el que es co­no­ci­do como el ca­rác­ter coope­ra­ti­vo de la cons­truc­ción del co­no­ci­mien­to.

Esta con­tri­bu­ción iné­di­ta y al­ta­men­te re­le­van­te para el es­tu­dio de las si­tua­cio­nes de po­bre­za, de la iden­ti­dad y de las re­pre­sen­ta­cio­nes so­cia­les, viene a lle­nar, ade­más y prin­ci­pal­men­te, la ne­ce­si­dad de las cien­cias so­cia­les de ela­bo­rar un campo pro­pio a nivel epis­te­mo­ló­gi­co, teó­ri­co y me­to­do­ló­gi­co que dé cuen­ta de las par­ti­cu­la­ri­da­des de sus temas y pro­ble­mas de in­ves­ti­ga­ción.
 
Porque como señala Irene Vasilachis, “una nueva definición de las personas pobres y de las situaciones de pobreza se impone, y esa definición no puede sino surgir del desvelamiento  que sus acciones, sus gestos, sus palabras producen más allá de los conocimientos previos que subordinan al investigador a una interpretación acorde con los códigos de la ciencia, pero, las más de las veces, indiferente respecto de las personas y de las situaciones que intenta estudiar.”

 “Esta obra no intenta, entonces, cumplir sólo con las exigencias del conocimiento científico. Procura mucho más, esto es, mostrar que,  cumplidas todas esas exigencias, se requiere dar otro paso; indagar acerca de la posibilidad de ese conocimiento de acceder a la total identidad del sujeto que se aspira a conocer.”


Índice
 
Prólogo a la segunda edición
Prólogo
 
I.   Propuesta epistemológica para el estudio de los pobres, de la pobreza y de la identidad
II.  Pobres y situaciones de pobreza en la ciudad de Buenos Aires
III. Las acciones de privaciones de identidad en la representación social de los pobres
IV. La identidad de los niños pobres en la prensa escrita: una contribución discriminatoria de representaciones sociales
V.  La autorrepresentación de sí y su identidad realizada por las personas pobres
Conclusiones
 
Epílogo
Glosario
Bibliografía
Índice temático
 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        
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10/02/2014 Comentarios




Reseñas

Historia de las creencias Juan Antonio Martínez de la Fe , 08/02/2014

Contada por un ateo


Historia de las creencias
Ficha Técnica

Título: Historia de las creencias (contada por un ateo)
Autor: Matthew Kneale
Edita: Taurus, Madrid, 2013
Colección: Pensamiento
Traducción: Federico Corriente Basús
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 280
ISBN: 978-84-306-0728-0
Precio: 19 euros

Ya el subtítulo que encabeza la obra, nos da una idea nítida del enfoque que la va a inspirar y que se destilará a lo largo de sus páginas: “contada por un ateo”. Así, es fácil comprender, sin entrar en el fondo del asunto, que el autor parte de la base de que las creencias, especialmente las religiosas, son fruto y obra de la propia especie humana.

Al escribir su libro, Kneale tiene claro que no puede responder con absoluta seguridad a preguntas tales como por qué inventó la gente a los dioses, pero sí considera factible ofrecer algunas ideas al respecto; eso sí: advierte de que no va a ocuparse de la historia de las instituciones religiosas, ni tan siquiera a ofrecer un cuadro completo o siquiera equilibrado, sino que se centra en las creencias que habían despertado especialmente su curiosidad, con especial atención al cristianismo y al judaísmo (no en vano es hijo de cristiano y de judía); y no dejará de lado algún que otro credo considerado más político que religioso, como es el caso del marxismo.

¿A qué aspira, pues el libro? Pues a analizar esas creencias que han persistido a lo largo de los siglos y que aparecen en todas las religiones, influyendo en nuestro mundo, en ocasiones, de las formas más impensadas.

Para Kneale, esas creencias básicas son las referidas al paraíso, a la moral y, muy especialmente, al consuelo, todas ellas muy vinculadas a los temores. Y llega a afirmar que “son los cambios en nuestros temores […] los que han hecho cambiar nuestras ideas religiosas”. Ante lo desconocido, nuestros antepasados atribuían los hechos de su vida a los espíritus, fuerzas ignotas, a las que atribuían el poder de curar a los enfermos, el control de los animales que cazaban para alimentarse y la mejora de la climatología que les permitiera la caza.

Así las cosas, el reflejo de tales creencias, en las pinturas rupestres, constituye uno de los principios patrocinadores del arte. Dicho esto, se avanza otro paso: el sentido de cooperación, que viene a resumirse en una especie de contabilidad que establecemos en el trato con nuestros semejantes: ofrecemos y nos ofrecen, procurando siempre un equilibrio de manera que ambos lados de la balanza sean más o menos uniformes. Este comercio de dones también se establece con los espíritus divinizados, los dioses, que tanto nos dan. ¿Y qué podemos ofrecerles a cambio de la importancia de sus bendiciones? Pues el sacrificio. El sacrificio de nuestro tiempo, de nuestros alimentos, de nuestros animales e, incluso, de nosotros mismos. Nos dice el autor: “De manera que empieza a emerger una imagen tenebrosa basada en el sacrificio. Parece que la gente intentaba sobornar a los dioses para que los ayudase (o, al menos, para que no los castigara)”. La aparición de la escritura supone la amplia difusión de estas posturas, de las que analiza Kneale con especial detenimiento las de las creencias religiosas mesopotámicas.

El segundo capítulo de este libro se dedica a una de aquellas creencias que el autor considera básicas: el paraíso. En él, se nos propone el antiguo Egipto como cuasi la cuna de la idea del cielo. Inicialmente, Kneale nos habla de la vida de ultratumba de los faraones, que recorrerían el cielo junto a los dioses; con posterioridad, a ellos se unieron los aristócratas, que pensaban en una vida ociosa después de la muerte, o de los agricultores modestos, que únicamente soñaban con cultivar una parcelita ajena a los avatares que padecen en la tierra. No nos parece suficientemente explicada la aparición de la moral que nos ofrece el autor, por la que la felicidad postmortem estaría vinculada a la conducta en esta vida; una moral que, a su juicio, es posterior a los conceptos del buen obrar, que se retrotrae en el tiempo. Tras el análisis de las creencias en Egipto, nos ofrece la visión de Zaratustra y, seguidamente, la de los hindúes, que habían recibido la influencia de aquel a través de las invasiones arias.

El tercer capítulo de la obra se titula La invención de los pactos con Dios. Se circunscribe únicamente al pueblo judío y las ideas promovidas por uno de sus profetas, Oseas. Quiso éste que el politeísmo israelí fuera sustituido por el monoteísmo, abandonando a todos los dioses para dedicarse exclusivamente al principal de su panteón, Yahvé. La propuesta del profeta era clara: si el pueblo aceptaba a Yahvé como su único Dios, este lo elegía como su pueblo y lo protegería. Idea tan peregrina no tuvo buena acogida entre los judíos que solo la aceptaron dos siglos después, tras una serie de avatares históricos que desgrana Kneale. ¿Y qué tenía que hacer el pueblo elegido? Pues, sencillamente, aceptar únicamente a su Dios y sus leyes. Unas leyes que se decía que venían de Moisés, portavoz de la divinidad. El autor duda del origen de tales leyes, que atribuye, más bien, al propio Oseas. Pero, fuera como fuera, el hecho es que, finalmente, los judíos aceptaron suscribir su pacto con Yahvé.

La invención del fin del mundo es el título del cuarto capítulo de la obra. Kneale atribuye a Daniel, personaje ficticio, el inicio de esta creencia, con sus predicciones que, inicialmente, se encontraban íntimamente ligadas con la historia del pueblo judío y sus andanzas entre éxitos y más abundantes opresiones. Su texto, aunque referido a personajes y ciudades concretas, está redactado con tal ambigüedad que pudo ser utilizado como reclamo de una justicia universal que llegaría un día; un día en el que los judíos patriotas verían triunfar su causa mientras que sus opresores serían destruidos, con lo que, como consecuencia colateral, Kneale atribuye también, a Daniel, la novedad de la resurrección. Las falsificaciones interesadas por quienes las realizaban sobre los textos bíblicos, condujeron a que aquella creencia secundaria de un fin de los tiempos pasase a primer término. Luego, el autor nos lleva de la mano por el recorrido de la teoría finmundista a través de los esenios y sus escritos en Qumram; a través de Jesús de Nazaret, de quien afirma que su preocupación fundamental era el fin del mundo y no su prédica sobre el amor y el perdón; a través del Apocalipsis, de Mahoma y el Islam, de Martín Lutero, etc. hasta llegar a nuestros días.

Aunque lleva por título La invención de un cielo humilde, el quinto capítulo abarca mucho más, pues el autor se detiene, no solo en explicarnos cómo surge la idea de un paraíso apropiado para los austeros primeros cristianos, sino que aborda, también la aparición de varios de los fundamentos del cristianismo en general y del catolicismo en particular: el papel de las mujeres en la Iglesia, los problemas con la sexualidad, las herejías principales, etc.; todo ello, bien trabado con la historia del desarrollo cristiano, especialmente de la mano de Roma. Arrancando de la expansión del cristianismo a partir de Constantino, Kneale nos plantea los obstáculos que tuvo que superar la nueva religión para poder extenderse. El primero de ellos fue la muerte de Jesús, que se superó con la idea de su resurrección, de su permanencia en la Eucaristía, con la explicación del porqué de su muerte (lo que dio origen a un culto al final de la vida), etc. Otro obstáculo que tuvo que vencer el cristianismo fue cómo crecer ante el rechazo que le profesaron los judíos; obstáculo que se solventó abriéndolo a los gentiles, sobre todo de la mano de Pablo, al que dedica varias páginas del capítulo; es a este a quien atribuye, por su, según él, manifiesto rechazo a la ostentación, la idea de un cielo en el que el orden social establecido sería invertido. Una prueba más que tuvo que superar el cristianismo fue la fallida promesa de un inminente fin del mundo, un final que hubo de posponerse pensando en un cielo futuro. Cita el autor un último obstáculo a superar por la nueva religión: el poder romano, algo que se consiguió merced al fanatismo de los mártires; en efecto: tras las persecuciones y la pertinaz resistencia de los cristianos, sin un vencedor claro en su persistencia ante el poder que pretendía aniquilarlo, se alcanza un acuerdo, según el cual las autoridades romanas aceptaban el cristianismo como una más de las muchas religiones y los intolerantes cristianos se adaptaban a la nueva situación.

Los capítulos sexto y séptimo se dedican a un mismo tema, la invención de la religión; aunque no especifica qué se entiende por religión a fin de poder determinar si sus fundadores son tales o la religión, forma estructurada de espiritualidad, fue una consecuencia de lo que aquellos vivieron y predicaron. El primero de ellos, Invención de una religión, invención de una nación, se dedica íntegramente a la creación del Islam, argumentando sus principios y las claves de su éxito, arrancando desde Mahoma y siguiendo su estela a través de los diferentes avatares pasados en su historia. Por su parte, el capítulo séptimo, La invención en otros lares, recorre el nacimiento de religiones en China, aludiendo al taoísmo y budismo; así como en América, citando mayas e incas.

Invenciones disidentes es el título del octavo capítulo, similar en su planteamiento al de los dos precedentes. Aunque, en esta ocasión, no se trata de fundadores de una religión, sino de quienes, partiendo de alguna de ellas, concretamente de la Iglesia Católica, crearon sus propias corrientes de opinión que se apartaban de la ortodoxia para convertirse en herejes. El autor nos hace notar que la aparición de tales disidencias se produce en momentos de relajación de toda índole en la jerarquía eclesiástica. Así, en estas páginas aparecen el Círculo de Orleans o Sutiles de Espíritu, Tanchelmo, Pedro Valdo, los cátaros, los bogomiles, John Wycliffe, Lutero y Enrique VIII. Resumiendo, un breve recorrido por la historia de la heterodoxia.

¿Surcaron repentinamente las brujas el cielo de nuestras creencias? Parece ser que no, que tuvieron un origen muy a ras de tierra, como se deduce del capítulo noveno, La invención de las brujas. Para Kneale, en la Europa medieval y renacentista no había brujas, sino hechiceros. ¿En qué se diferencian? Pues en que estos últimos tenían un pensamiento común: que todas las cosas naturales están unidas por vínculos invisibles, mientras que la brujería no era una creencia practicada por nadie; pero sí era una creencia el miedo a las brujas. Y que tuvo este temor un nacimiento y que, por tanto, no se trataba de algo innato, lo demuestra el hecho de que solo se daba en Europa y África y no en el resto del mundo. Se asombra el autor de que esta creencia no se diera en la oscura Edad Media, sino, más bien, en la más ilustrada del Renacimiento. El libro del dominico Heinrich Kramer, Malleus Maleficarum, dio origen a la demonología y a la caza de brujas, de algún modo incentivada por la Inquisición. Pero, lo mismo que apareció tal creencia, desapareció paulatinamente. ¿Cómo? Por simple superación en Europa.

El décimo y último capítulo de la obra lleva por título La invención de nuevos consuelos, al que dedica un considerable número de páginas. En él, Kneile intenta abarcar los movimientos “religiosos” más recientes, intentando penetrar en el motivo de su éxito. Así, arranca en China con Hong Xiuquan y su Sociedad de los Adoradores de Dios, imbuidos de una mezcolanza de ideas occidentales y otras de su país de origen; le sigue Marx, de quien opina que su mayor capacidad de seducción se sitúa en su visión del fin del mundo, al menos del mundo capitalista, con el triunfo y recompensas a quienes lo merecían, los proletarios; también analiza a Sayyid Qutb y su obra Justicia social en el Islam. Y se pregunta el autor qué tienen estos tres personajes en común y se responde afirmando que los tres ofrecían un remedio para el mismo mal: el patriotismo herido. Y no acaba aquí. Se repasa los inicios del mormonismo, con su fundador Joseph Smith, con su Libro de Mormón; también aparecen Madame Blavatsky; ambos procuraban un consuelo en tiempos de cambios acelerados y turbulentos. Finalmente, List, Jürg Lanz von Liebenfels, Karl Maria Wiligut y Ron Hubbard con su dianética, alemanes o austriacos, que ofrecían consuelo frente a un pánico nacional. Un recorrido sobre un campo muy amplio, hábil y razonablemente utilizado por el autor como sustento de la tesis fundamental de su obra.

Desde luego, se trata de un libro sumamente interesante. Interesante y, además, de cómoda y asequible lectura, pues se plantea con amenidad, narrándonos historias de la historia, a fin de ilustrar y apoyar su tesis de que las creencias religiosas son fruto de la humanidad. Tarea menos complicada cuando se trata de aquellas más próximas a nosotros en el tiempo; más ardua es cuando se refiere a épocas pretéritas, prehistóricas. Pero, pese a ello, Kneile sale airoso del reto. Otra cuestión es si se coincide o no con las consecuencias que extrae de sus hipótesis. Y, aunque aduce en la bibliografía abundantes documentos que le apoyan, hay otros, tan numerosos como mínimo, que discrepan. El hecho de incluir al final de la obra el aparato crítico, junto a la mencionada bibliografía, aporta una ventaja para facilitar al lector el acceso a los contenidos. Una entrevista, realizada al autor, en diciembre de 2013, puede resultar interesante para, en sus propias palabras, entender su objetivo.



Índice

Introducción

1. La invención de los dioses
Alguien cogió un trozo de colmillo de mamut
Un nuevo pasatiempo en una montaña pelada
Vestirse para desayunar

2. La invención del Paraíso
Cabo Cañaveral de reyes muertos
Zaratustra y amigos
Venganza de lo sobrenatural

3. La invención de los pactos con Dios

4. La invención del fin del mundo
Cuidado con lo que profetizas
El fin del mundo equivocado
El Sueño de Daniel: las secuelas

5. La invención de un cielo humilde
Superando obstáculos
Jesús para paganos

6. Invención de una religión, invención de una nación

7. La invención en otros lares
Éxtasis en la sobria China
Sangre, calendarios y el juego de pelota

8. Invenciones disidentes
Reírse durante todo el camino hasta la pira
Abrir la caja de Pandora

9. La invención de las brujas

10. La invención de nuevos consuelos
Bálsamo para heridas nuevas
Esperando la revolución
Avanzando hacia el pasado
Colmando el gran vacío

Notas
Bibliografía y lecturas recomendadas
Índice analítico




Juan Antonio Martínez de la Fe
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08/02/2014 Comentarios




Reseñas

Tú eres la mejor madre del mundo Canal bibliográfico de T21 , 07/02/2014

La crianza de los tres primeros años del bebé


Tú eres la mejor madre del mundo
Ficha Técnica
 
Título: Tú eres la mejor madre del mundo
Autor: Dr. José María Paricio
Edita: Ediciones B. Barcelona. 1º edición, octubre de 2013
Materia: Pediatría
Número de páginas: 336 págs.
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-666-5370-1
PVP: 19.00 €
 
              
 
En Tú eres la mejor madre del mundo José María Paricio Talayero comparte los conocimientos que ha adquirido a lo largo de cuatro décadas de profesión sobre Pediatría, Crianza y Medicina. En este tiempo, Paricio confiesa haber aprendido tanto de los excelentes profesionales con que ha trabajado como de las madres y bebés que ha atendido y sigue atendiendo.
 
“Dada mi profesión, pediatra, dice el autor, y dado que durante la mayor parte del ejercicio de la misma han sido las madres casi en exclusiva a las que he visto ocuparse del cuidado directo en salud y enfermedad de sus hijos, siendo ostensible, pero “natural” la ausencia palmaria de los padres en consultas y a la salida del colegio –dos lugares en los que puedes escuchar y aprender mucho- lo que he visto y me ha asombrado, salvo excepciones, lo ha sido en las madres.
 
Así que voy a contar lo que me contaron otras madres, lo que hacían otras madres en tal o cual circunstancia, lo que aprendí de otras madres.” […] “Contaré también lo que aprendí de las personas sabias que encontré en mi profesión, unas veces personalmente y otras por sus escritos. Sería un despilfarro no poner algo también de lo que de esto sé, no exactamente lo que me enseñaron en la facultad en que estudié, que poco y mal serviría aquí, sino lo que hube de aprender tras muchos años de reflexión, muchas dudas sobre la conveniencia de lo que me habían enseñado y mucha búsqueda y hallazgo final de otras fuentes más amables, respetuosas y adecuadas por eficaces e igualmente o más seguras, que guiaron mi modelo de trato y cuidados de niños y madres.”
 
En este libro el autor aborda aspectos clave de la crianza desde el embarazo hasta los tres años de edad del niño. El nacimiento respetado, la lactancia y la alimentación, el sueño y el «colecho», la conciliación familiar y laboral, el desarrollo motor, cognitivo y de comunicación, la socialización, el cólico del lactante y enfermedades y accidentes propios del período son algunos de los temas tratados en este libro, verdadero homenaje a las madres en el cual, además, José María Paricio da testimonio de la fuerza que le han transmitido las mujeres en su empeño por criar y sacar adelante a sus hijos.
 
Sobre esto último dice el doctor Paricio: “Quiero dejar testimonio de la fuerza que he sentido en las mujeres que he conocido para criar, para sacar adelante a sus hijos. No importa que tan mal estén, al contrario: cuanto mayor es la dificultad, más increíble es la capacidad de sus madres. He visto cómo niños con graves problemas alcanzaban cotas de desarrollo inexplicables. Inexplicables si no haces cuenta de su madre. No obvia decirlo: sin ellas no estaríamos aquí. Unas más leídas, otras menos, unas ingenuas, otras para nada, pero en todas una fuerza desbordante, como el mar, calmo o embravecido, que les hace establecer prioridades, remontar dificultades y conciliar la crianza de su prole con su vida personal, familiar y laboral.”
 

Índice
 
Prólogo
Introducción
 
1.  El embarazo: tiempo de gestación, tiempo de prepararse
2.  El nacimiento: respetado
3.  La lactancia materna
4.  Los primeros días. Que no cunda el pánico
5.  Dormir o no dormir. El sueño
6.  La siguiente comida
7.  La reincorporación al trabajo
8.  Desarrollo motor, cognitivo y de comunicación
9.  Crianza y socialización
10. Enfermedades y accidentes
11. Epílogo. Madres y maternidades

Agradecimientos
Índice alfabético
 

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07/02/2014 Comentarios




Reseñas

Mi filosofía Canal bibliográfico de T21 , 06/02/2014

Stéphane Hessel (entrevistado por Nicolas Truong)
Conversaciones con Edgar Morin


Mi filosofía

Ficha Técnica
 
Título: Mi filosofía
Autor: Stéphane Hessel
Edita: Editorial Gedisa. Barcelona, 1 de noviembre de 2013
Traducción: Alfonso Díez
Colección: Biografías
Serie: Filosofía
Número de páginas: 48 págs.
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 978-84-9784-784-1
PVP: 4,90 €
 
Mi filosofía es una pequeña obra que recoge dos entrevistas realizadas por Nicolas Troung. La primera de ellas a Stéphane Hessel, en la que nos muestra facetas personales de este “Indignado, comprometido, insurrecto, pero también diplomático y socialdemócrata” que sufrió el azote del nacismo pero que es capaz de dejarnos una voz de esperanza: “La especie humana no ha dicho la última palabra”.
 
En la segunda entrevista, Troung provoca un diálogo entre dos viejos sabios: el mismo Stéphane Hessel y su amigo el filósofo y sociólogo francés Edgar Morin en la cual ambos llaman a la transformación social, a una verdadera metamorfosis humana.
 
Dice Hessel en la primera parte: “Esta  tierra que consideramos inagotable, ese planeta que Dios nos había entregado era, por lo tanto, un astro errante de recursos limitados. Hoy tenemos que recuperar el contacto con la naturaleza, instaurar una relación de protección mutua. Esta nueva situación ecológica constituye un nuevo desafío planetario, una nueva razón para que la juventud se comprometa, más allá de las divisiones habituales. Este es el sentido de mi compromiso con la ecología política, porque creo que a la hora de la globalización, todos los problemas son, hoy día, interdependiente.”
 
De las conversaciones entre Hessel y Morin tomamos algunos párrafos que apuntan el legado de los dos.

“No basta con saber que la cosa va mal, hay que saber cómo ir en la buena dirección. Ahí es donde la aportación de Edgar Morin, en La vía, resulta preciosa: Nos muestra que hay esbozos de verdaderos avances en cierto número de dominios: la economía social y solidaria, por ejemplo, que permite ir más allá de esta tiranía del beneficio. No debemos, en ningún caso, perder la confianza en la capacidad para ir hacia adelante y renovar las aspiraciones legítimas de los resistentes bajo el régimen de Vichy y la ocupación alemana.”
 
“Cuando un sistema no es capaz de resolver los problemas que lo amenazan, dice Morin, se desintegra o se hunde en la barbarie, o consigue bien operar una metamorfosis”. (…) “Así, solo podemos alcanzar los cambios que desea Stéphane Hessel en la gobernanza mundial desarrollando un sentimiento de pertenencia a la comunidad, a lo que yo llamo la “tierra patria”. Esta palabra patria, es muy importante; funda la comunidad de destinos en una filiación compartida. La “tierra patria” no significa que haya que disolver las comunidades nacionales y étnicas: la humanidad necesita preservar su diversidad produciendo su unidad. Es vital crear una instancia capaz de decidir problemas ecológicos, destruir las armas de destrucción masiva y regular la economía de forma que se yugule la especulación financiera.”
 
En la base de todo, es necesaria una reforma del pensamiento, una reforma del modo de vivir y de la educación. Si se quiere ir hacia una metamorfosis, hay que trabajar en todos los frentes a la vez.” (…) “Otra economía política es posible”. (…) “Mil ejemplos demuestran que se pueden encontrar soluciones.”  Resumiendo con palabras de los dos las lecciones que se encierran en este libro.
 
Índice
 
Prefacio
 
1.      La especie humana no ha dicho su última palabra
2.      Reinventar la política
3.      ¡Resistamos la tentación reaccionaria!
 
 

 
Datos de los autores

Canal bibliográfico de T21
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06/02/2014 Comentarios






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