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NEGOCIACIÓN: Blas Lara

El odio entre culturas, pueblos, religiones y, más en general, entre grupos humanos se explica frecuentemente por la ignorancia y las limitaciones de las gentes. El cerebro del común de los mortales es incapaz de elaborar opiniones completas y personales sobre las grandes cuestiones. Por consiguiente somos parcialmente excusables.
Por el contrario son condenables los creadores de opinión que utilizan y manipulan las mentes ajenas para suscitar prejuicios y odios entre pueblos y grupos humanos.
Es una tarea de nuestro tiempo dotarse de : a) instrumentos intelectuales para desvelar la irracionalidad de los odios que tantos sufrimientos acarrean, y b) instrumentos jurídicos para penalizar a los que los difunden y fomentan.




¿Por qué tanto odio en el mundo ?
Ejemplos actuales: el antisemistismo, el antislamismo, anticristianismo, antiamericanismo, la homofobia, etc. Los primeros brotes de antisemitismo en la región renana aparecen ya en 1096, en tiempos de la primera cruzada. El antisemistismo siguió hasta su triste prolongación en la Alemania nazi. Hoy somos testigos pasivos del fanatismo anticristiano en paises de Africa y extremo-oriental que ha causado más de cien mil muertos en 2012.
Es difícil de entender por qué existe un odio tan enraizado entre grupos humanos. Odios irracionales y a veces tan dañinos que han llevado a masacres colectivos. Ejemplos, los tenemos en abundancia en la historia reciente: Rwanda o la ex Yugoeslavia.

Nuestra pregunta de hoy
¿No sería más inteligente vivir en un mundo fraternal, sin odios? ¿Cómo se explican el odio y las actitudes negativas hacia el Otro? ¿Qué hay en la naturaleza humana que pueda explicar que alguien llegue a matar a una persona que no conoce, o a un conocido, y hasta a sus propios hijos?
¿Por qué tanto odio en el mundo ? No nos contentemos con respuestas banales a una cuestión tan importantísima.

Posiciones filosóficas : Hobbes, Rousseau y el cristianismo
Cuando Hobbes repitiendo a Plauto decía que «el hombre es un lobo para el hombre», ¿estaba quizás apuntando a un rasgo esencial de la naturaleza humana?
Por el contrario, Rousseau proclama en El Emilio una de las ideas básicas de su pensamiento, la bondad natural del hombre, « todo es perfecto al salir de las manos del Hacedor de todas las cosas ». La influencia del pensamiento de Rousseau ha sido innegable en la Historia de las Ideas, especialmente en el XIX . Pero si Rousseau tuviese razón y no Hobbes, ¿cómo entender los formidables tsunamis de muerte y terror que se desecadenaron en el siglo XX, y más especialmente en dos casos o momentos históricos muy significativos del progreso de la humanidad : la Alemania hitleriana, el país que era entonces el más avanzado científica y culturalmente ; y por otro lado lo que sucedió en los distintos países en los que regía el comunismo, la ideología política pretendidamente más altruísta de la época.
Contra la tesis rousseauniana que afirma que el hombre es natural y originariamente bueno, se posiciona la idea cristiana del hombre manchado ya desde su nacimiento por el pecado original. No lo interpretemos como un simple mito religioso porque hay detrás toda una concepción filosófica del hombre.
¿El odio sería connatural a la naturaleza naturaleza humana? Se ha trabajado últimamente mucho sobre los afectos pero curiosamente, se ha pensado, estudiado y escrito mucho más sobre el amor que sobre el odio, a pesar de que el odio ha sido y es causa de tantos sufrimientos para la humanidad. ¿Será porque no nos agrada mirar al espejo el lado feo de nuestra alma humana?
Siguen dos reflexiones sobre las raíces del odio entre grupos humanos.

I. UN PRINCIPIO DE BASE.
Una explicación última estriba en la desproporción existente entre las capacidades cerebrales del individuo y las complejas tareas cognitivas que nos son indispensables para movernos de forma autónoma en nuestro entorno social.
Estamos acostumbrados a oir etiquetados como :« Los alemanes son así. Los griegos no quieren trabajar. Los catalanes son de tal manera. Los musulmanes son de tal otra. Etc. »
El malentendido y la distorsión cognitiva sobrevienen por las limitaciones de procesamiento de nuestro cerebro. Y para suplir esas limitaciones nos tenemos que valer de los estereotipos, slogans, clichés, que nos presta la cultura en que vivimos. Necesitaríamos mucha información y mucha capacidad crítica para limpiar nuestra mente de esos antis. Por todo eso, con razón o sin ella, nos formamos frecuentemente imágenes y conceptos desfavorables o muy desfavorables de los individuos a causa del grupo humano al que pertenecen.
Enjuiciar objetiva y seriamente otro país, otra cultura, o religión, o grupo cualquiera es una tarea extremadamente compleja. Llegar a formular un etiquetado que englobe a toda una población es azaroso, es aproximativo, y no puede referirse más que a medidas estadísticas relativas a las modalidades de ser, pensar o actuar de las personas que constituyen el grupo.
(Valoración estadística de un etiquetado de grupo. Para describir válidamente a una población habría que referirse al menos a dos parámetros esenciales : la media y la varianza -medida de la dispersión-. Se requiere además que la muestra con la que trabajamos sea suficiente en cuanto a la talla y a la representatividad. Conclusión : nuestros juicios sobre grupos son rara vez sostenibles científicamente, es decir estadísticamente, hablando )

Consideración psicológica.
Personas, objetos, ambientes, grupos, etc. son los objetos de nuestras percepciones. Las informaciones sensoriales de que partimos son muy parciales y generalmente insuficientes. Para completar las informaciones sensoriales son convocadas en nuestro cerebro multitud de redes neuronales que proporcionan esquemas interpretativos ya alojados en memorias pre-existentes, en tanto que remanencias de nuestra propias experiencias anteriores, es decir, de nuestra biografía cognitiva.
Acompañan a estas percepciones unos procesos evaluativos que califican las supuestas realidades como positivas y deseables, o al contrario, las consideran hostiles, las repulsan o las evitan.
No hay que creer que los cerebros humanos interaccionan directamente con las realidades mundanas , sino más bien con las representaciones, mitos, y en última instancia con las ideas sesgadas que ellos mismos se fabrican de esas realidades.
Las tradiciones, modos culturales, etc., alojadas en nuestro cerebro, nos administran gratuitamente, por así decir, los juicios de valor que sirven para calificar como negativos (o positivos) las situaciones y los hombres. Si no hacemos uso de lo que nos es transmitido, tendríamos que fabricarlo de manera autónoma, lo que es difícil, por no decir prácticamente imposible. ¡Qué agradable es que nos lo den todo hecho ! Nos resulta cómodo improvisar rápidamente etiquetados y juicios de valor con frecuencia desfavorables. Lo que da lugar a actitudes injustificadas e irracionales de aversión, prejuicios, hostilidad, antipatía, complejo de superioridad personal o colectiva, racismo, desprecio, odio.

La dinámica psicosocial que va desde las actitudes negativas hasta los comportamientos hostiles
• Para empezar se desconfía del otro por instinto. Las raíces están latentes en su forma benigna : las bromas, los clichés negativos que circulan sobre otros países, razas, grupos humanos.
• El que es diferente, es una amenaza potencial. Es amenaza todo lo que pone en peligro la consistencia de nuestra visión del mundo (Weltanschauung) y las posiciones y enjuiciamientos que le son correlativos.
• De la amenaza al odio .Para Aristóteles el odio es un deseo de aniquilación del otro, que así cesará de ser amenaza. Para Freud el odio es un impulso para destruir la causa de la propia infelicidad.

II. LOS PIROMANOS DEL ODIO ENTRE GRUPOS HUMANOS
La explotación irresponsable, malévola o egoista de debilidad de las gentes por parte de algunos creadores de opinión
Es una estrategia conocida. En nuestra mente están algunos ejemplos de políticos cuya estrategia consiste en fomentar la hostilidad entre comunidades como instrumento para asentar su propio poder o el de su partido. Con esta finalidad se fabrica un enemigo común para inducir un sentido de pertenencia y consolidar un grupo disperso. Además la ideología del grupo se convierte en vertidero de bajas pasiones en el que se mezclan rencores individuales, frustraciones colectivas, ambiciones y maldades en el fondo del corazón humano. Se fomentan complejos de superioridad que llevan a la desolidarización de unos y otros.
Un poderoso instrumento de manipulación comúnmente empleado es la interpretación arbitraria de la Historia, que es siempre deformable. De ahí nacen las leyendas negras y los nacionalismos xenófobos.
Malos usos de la cultura
En su sentido amplio, la palabra cultura recubre un conjunto de interpretaciones del mundo y, sobre todo, de pautas de comportamiento. El hombre necesita orientaciones en su vida de todos los días para posicionarse, decidir y actuar en un mundo complejo y azaroso. Si además religión y política entran en alianza, la independencia del individuo deviene casi ilusoria y la emancipación personal requiere un esfuerzo titánico del que muy pocos individuos son capaces.
En algunos momentos de nuestra Historia ha existido, como existe hoy también, una sediciente cultura en clara connivencia con determinadas ideologías políticas. La finalidad es domesticar a las masas y neutralizar a la opinión disidente. Para ello, algunos creadores de opinión se valen de los medios de comunicación para fabricar imágenes e interpretaciones distorsionadas de la realidad social. Esa cultura instrumentalizada por la política es claramente antidemocrática en sus contenidos y en sus finalidades. En una palabra, se trata de una forma reciente de dictadura ideológica.

III. ¿QUE HACER ?

En la aldea global del mundo de hoy aumenta cada día el número de encuentros entre culturas y entre personas de etnias diferentes. Se multiplican las ocasiones de sentir la amenaza por parte del que es diferente de nosotros

Una tarea para historiadores e intelectuales
Por esta razón, es tarea mayor de nuestro tiempo, la de al menos disminuir el odio intercultural, las hostilidades, la incomprensión y los prejuicios. Deberíamos indignarnos por la persistencia de mitos ideológicos y religiosos que hacen tanto daño a la convivencia. Habrían de ser barridos de nuestra cultura como algo irracional, infundado y bárbaro. Por eso es tarea urgente para historiadores e intelectuales elucidar cuestiones históricas y viejos rencores entre pueblos. Porque todos los odios por ignorancia no son culpables.

Medidas jurídicas
En algunos paises existen leyes que castigan la incitación al odio. Con razón. En la escala del sociólogo Allport la incitación al odio es la ofensa pública número uno. Es la « antilocución » en el sentido sociológico, en la medida en que el odio impide la interlocución entre los humanos, cegando las vías racionales de comunicación. Por consiguente el Derecho debe considerar como ofensa criminal la incitación al odio entre grupos humanos.

Sugerencia : La importancia de los valores y del amor universal
¿ Es la alteridad una amenaza? Una de las frases claves de la obra teatral Huis clos del filósofo existencialista francés Sartre es « El infierno son los otros ». Muchos - no el propio Sartre- la interpretan diciendo que en la alteridad está la amenaza al Yo. No es esa mi opinión.
Pienso que el amor universal, cristiano o de cualquier otra inspiración, se situa tanfuera del alcance del común de los mortales que es una utopia muy discutible en sus modalidades de aplicación a la vida ordinaria y a la vida política.
Pero también y sobre todo constato que el amor al Otro ha sido una formidable inspiración que ha llevado a millones de personas a actos sublimes de altruísmo a lo largo de los siglos.
Blas Lara Viernes, 11 de Enero 2013 - 17:43

Artículos

El sentido de una vida no lo da el currículo sino las emociones que se han vivido


Profundizando en los hechos históricos

La Historia que estudiamos en nuestra infancia y adolescencia fue una historia de hechos, reyes, batallas y fechas. Una historia « externa » de eventos (Histoire événementielle, dicen en francés). La concepción de la Historia del Peloponeso de Tucídides -que leo de cuando en cuando con mucho placer y que recomiendo al lector- es mucho más profunda, gracias a sus análisis de causas, de evoluciones de ánimo de las masas, etc. Los historiadores de hoy presentan la Historia bajo el ángulo del desarrollo de las ideas y de las formas políticas. Los mismos acontecimientos son analizados desde perspectivas más profundas.
Mirando hacia atrás nuestra historia personal la podemos repasar al nivel externo los acontecimientos más destacados de ella, o bien analizar nuestra vida en profundidad.
Cuando comenzamos a conocer a una persona, nos sucede igual que con la Historia. Normalmente empezamos interesándonos por los detalles de su currículo, origen, formación, profesión, estado civil,.. y otros datos externos de la persona. Las empresas se interesan primeramente a estos datos para reclutar el personal. Pero hay algo más esencial en la persona que los datos curriculares.

Lo esencial de una vida

Al hacer el balance de la propia vida personal ya trascurrida, nuestra consideración se debiera fijar en el trasfondo íntimo de una vida, más allá de los grandes acontecimientos que la entretejieron , e incluso más allá de las decisiones cruciales que la determinaron , como la del matrimonio, la selección de estudios, carrera, empleo.
Porque lo que a fin de cuentas queda en el fondo del crisol de nuestra existencia son las emociones vividas. Los placeres, los amores, las alegrías y las penas.
Lo esencial de la vida ocurre en nuestro cerebro, en interacción con su entorno, sin el que la vida del cerebro no es ni posible ni comprensible.
El cuerpo aporta placeres gastronómicos, estéticos, sensoriales, sexuales que el cerebro modula y que a su vez lo modifican en continuidad.
Pero el cuerpo no es sino un pretexto. Es como el trípode cuya razón de ser es sostener la partitura musical, que es lo esencial , es decir el cerebro. Lo que no quita que las entradas sensoriales corpóreas sean indispensables para el continuo despliegue de esa entidad dinámica que es el cerebro.

Haciendo el balance

A lo largo de nuestras vidas hemos tomado decisiones cruciales que han determinado nuestro currículo ulterior. Las decisiones se toman en función de motivaciones, carburantes del motor cerebral. ¿Cuáles han sido las motivaciones que nos han inducido a escoger tal compañero(a) de vida, a seguir tales estudios, tal tipo de trabajo, o tal otra decisión importante?
¿El dinero , el poder ? Sólo superficialmente . No son el objetivo real y último sino que sólo son medios para satisfacer los deseos más íntimos que dinero y poder nos procuran. Como el orgullo, la autosatisfacción, el confort, y placeres de todo género.
Nuestras motivaciones últimas, ¿han sido las amistades, nuestras compañas, nuestros padres, nuestros hijos,… ,en suma, nuestros amores, incluído el más importante, el de nosotros mismos? Al hablar de amores me refiero a las distintas formas en el espectro de los afectos positivos. El análisis de estos afectos positivos revela que existen gradaciones de intensidad y nobleza , y que hasta se manifiestan formas espúreas
.
La bella y conocida frase de San Juan de la Cruz : En la tarde de la vida te examinarán en el amor, cobra un nuevo sentido. ¿Qué verdaderos amores has vivido a lo largo de los años ? ¿Qué es lo que te ha dado el gozo del vivir ?

Te examinarán en el amor. ¿A quién has querido realmente y de verdad, hasta llegar a tu propio sacrificio? ¿Quién te ha querido de verdad ? ¿Qué amores y qué amistades han sido únicamente hojarasca vana y pasajera? !Qué de mentiras, falsificaciones, autoengaños y medias tintas se han entremezclado !

En resumen … la historia de tus emociones es tu propia biografía más íntima. Este sencillo retorno al propio interior, es una gran lección de vida. Sólo a la luz de esta recóndita biografía de las emociones se calibra el verdadero éxito de las existencias humanas en el terreno donde realmente se mide, el del amor.
Hay sin embargo muchas personas que se juzgan a sí mismos y a los demás considerando sólo el nivel externo y curricular de la historia de los eventos de su vida. Es un juicio superficial. Lo importante es qué amores viven y han vivido.
b[
Blas Lara Lunes, 12 de Noviembre 2012 - 23:59

Artículos

Negociamos constantemente, pero los modelos matemáticos nos son de escasa utilidad en las situaciones cotidianas de interacción humana. Los modelos lógicos son por el contrario de una gran ayuda



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Al despertar cada mañana el depredador humano sale de su madriguera a la caza de presas que pueden ser objetos materiales, como el dinero, u objetivos inmateriales como el cariño, amistad, autoafirmación, la frición del ejercicio del poder, etc. En su afán diario tropezará pronto con otros animales humanos, víctimas o competidores, que han salido de su propia madriguera para satisfacer también sus mismos instintos y deseos. Inevitablemente se producirán situaciones de cooperación o de confrontación más o menos intensa.
Comemos, bebemos, nos reproducimos, ganamos dinero,… pero ante todo vivimos. El motor de la máquina-organismo-hombre es el ansia de permanecer. De asentar posiciones. De darle una razón de ser al presente y de llenar de sentido los instantes de la existencia satisfaciendo nuestros instintos fundamentales. Y siempre, siempre, tratando de asegurar de alguna manera un futuro aún incierto

Ejemplos de situaciones concretas de negociación
A continuación unos ejemplos sencillos y comunes de estas situaciones.
En el área económica :Entrevistas profesionales. Compras de un piso o una casa, venta/compra en tienda, boutique,...
En la empresa compra de servicios, de materias primas. Competencia comercial. Contratos. Gestión de equipos de trabajo
En el área de las relaciones personales: Ligue, amor, amistad.
En la vida familiar. En la pareja, entre padres,hijos, hermanos
En el área de las relaciones sociales: El individuo frente a sus varios entornos sociales. Juicios.
Situaciones varias : Médico y paciente. Abogado y cliente. Presentación al público. Examen. Negociación política. Debate público. Etc.

Interpretación antropológica total de la interacción humana
El cerebro reptiliano, sede de los instintos y emociones en el cerebro, es el motor central de la existencia. A la hora de estudiar la negociación y de comprender sus mecanismos básicos hay que evitar caer en la tentación racionalista que pretende, equivocadamente, situar la racionalidad en el centro de las actividades de la persona. No somos una calculadora sobre dos piernas. No es así ni siquiera en la negociación.
La inteligencia racional no es sino una emergencia de los instintos. No es más que el resultado de una posterior involución del cerebro sobre sí mismo que se presenta ya parcialmente en otras especies pero de forma más plena en la especie humana. (Aunque no haya aún alcanzado su nivel de perfección y nada excluye que lo alcance en una mutación futura de nuestra especie.)
De donde se sigue el rol limitado de los modelos matemáticos en materia de interacción humana

El análisis racional de estas situaciones
Que no seamos una calculadora no excluye que se justifiquen los análisis racionales de las situaciones. Ni es simple ni evidente. Es muy provechoso abrir los ojos y poder responder a preguntas tan importantes como las que siguen:
• ¿Cuáles son los objetivos reales y los aparentes de cada una de las partes ?
• Al lado de la competición por objetos tangibles y materiales, ¿están en juego objetivos, deseos, de orden psicológico ?
• ¿Quién y cómo maneja el uso y control de la palabra y del tiempo durante el interacción ?
• ¿Hay equilibrio de poder entre los protagonistas?
• Justicia del eventual sistema de partición propuesto.
• Si el modo es cooperativo o competitivo.
• Si la negociación es objetiva o si por el contrario el "yo" de los protagonistas está implicado y hasta se impone a los objetivos reales.
• ¿Por qué y dónde está la dificultad de la negociación presente?
• ¿Quiénes son los actores reales ? ¿Hay alguien detrás de la escena ?

La escasa utilidad de los modelos para la resolución de estas situaciones
La teoría de juegos clásica desde von Neumann y Morgenstern propone modelos que pretenden resolver situaciones de juego relativamente « algoritmizables ». Pero justamente la gran mayoría de las situaciones previamente citadas como ejemplo, no son totalmente formalizables, y por consiguiente, no son algoritmizables tampoco.
El racionalismo exagerado ha ignorado durante mucho tiempo el sustrato emocional-animal que es básico para entender la negociación y en general la interacción entre personas. Y puesto que nuestro ambiente cultural, y sobretodo científico, ha estado invadido y condicionado por ideales empíricoracionalistas, los modelos matemáticos que hemos producido en el dominio de la decisión y de la negociación se reducen a casi inútiles aspavientos sin mucha aplicabilidad en situaciones reales. Han servido a lo más para ganar premios Nobel. Los presupuestos epistemológicos en los que debiera fundarse toda creación científica sana estaban radicalmente adulterados.
La realidad humana tenía que haber sido el punto de partida. No somos fríos robots racionalesm, y, por tanto, nuestro discurso sobre la negociación ha de partir de unas bases distintas de las de un modelo matemático. Somos animales vivientes, materia organizada, superiormente organizada, pero fisiología, carne y sangre a fin de cuentas.
Las reacciones físico-químicas, subtienden los más nobles de nuestros pensamientos, y de nuestras ambiciones y deseos más elevados. Cualquiera sea la posición filosófica del lector, no puede negar que estas realidades biológicas, materiales en suma, son condición sine qua non para desarrollar las actividades llamadas - con razón o sin ella- actividades superiores del espíritu.



Para resumir
Negociamos en todos los momentos de la vida.
Negociamos siempre y constantemente.
"O polemos pater panton". La guerra es la genitora –literalmente, el padre -de todas las cosas. (Es una muy conocida cita de Anaxágoras referida por Nietzsche en "Así habló Zaratustra").
La negociación como la guerra, son últimamente cosa de los instintos, y no exclusivamente de la razón.
El hombre se estabiliza en la Razón, pero se mueve por la Pasión.

Blas Lara Jueves, 23 de Agosto 2012 - 14:19

Necesidad de preparación
Algunos van espontáneamente a negociar, sin prepararse, con la justificación de que tienen cosas más importantes que hacer. El hombre de acción, el ejecutivo, tiende a preferir la acción al pensamiento. Sin embargo,....
No preparar la negocición es un error. Aducir que se tiene mucho que hacer y ningún tiempo para preparar, es muchas veces una excusa con la que ocultamos la pereza para pensar. Una excusa para la ligereza.
Acorte la negociación suytrayendo tiempo si es preciso al tiempo previsto para negociar. No puede emplear mejor el tiempo que preparándose bien..Si está bien preparado alcanzará mejor sus objetivos y también con más rapidez.


El exito
Hay que hacer todo lo posible por alcanzar el éxito, pero no siempre es seguro. Menos lo será si no se hace antes lo que se puede.
Tras haber puesto todos los medios a su alcance y haber preparado minuciosamente la estrategia de la famosa batalla de Salamina contra los persas, el general griego Temístocles dijo. "Ahora que hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos, el destino está enteramente en manos de los dioses"
Las divinidades pueden decidir que la negociación nos salga mal por causas imprevistas y hasta por la superior capacidad del Otro. Pero somos responsables ante nuestra empresa, ante la colectividad que representamos y sobre todo ante nosotros mismos si no hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para preparar el encuentro con la otra parte. Como dijo Felipe II al comunicársele la noticia del desastre de la Armada Invencible: "Yo no envié mis barcos a luchar contra las tempestades"

Notas de paso

* Sin embargo no se prepara uno ni para ir a comprar un par de calcetines al Corte Inglés, ni para hablar con sus padres. En el primer caso sería inútil y en el segundo poco elegante, poco ético.

* En una negociación de grupo se distingue perfectamenmte el que llega preparado del que no lo ha hecho.. Al que se ha preparado se le respeta aunque sea adversario.

* La mayoría de la gente a lo largo de su vida pasa de largo fantásticas posibilidades, sin siquiera apercibirse. Como un perro en la Galleria degli Uffici pasa delante de La Primavera de Boticelli. Ni se entera.
Pensaba Baltasar Gracián que saber descifrar el entorno es privilegio de pocos
Blas Lara Lunes, 30 de Julio 2012 - 14:14

Artículos

Para muchos es el amor la vivencia más gratificante de sus existencias.
¿Y si se engañasen? Dos preguntas aparentemente cínicas para un análisis despiadado de su verdadera esencia:
PRIMERA. ¿Y si ese amor tan intenso, tan importante para los humanos, no fuese últimamente nada más que una distracción pasajera, una banalidad, una ligereza que nos hace olvidar nuestra triste condición humana? En concreto, si vivir el amor no fuese sino una manera de cerrar los ojos por unos instantes a la pavorosa soledad metafísica del ser, esa soledad que se manifiesta sin engaños en el momento de atravesar solos el túnel de la muerte.
SEGUNDA. ¿Y si el amor, en sus variadas formas, no fuese nada más que un conjunto de funciones fisiológicas? ¿Y si el amor fuera en última instancia reductible a la mecánica del sistema corporal y de su bioquímica?




I. VISION EXISTENCIALISTA DEL AMOR. SALIR DE SI

Qué es el amor
Amar es querer el bien del Otro, escribe Aristóteles. Esa definición no nos basta. Muchos lectores, y yo también, queremos el bien de todo el mundo, aún de los que no nos son conocidos.
Querer el bien del Otro en el sentido de Aristóteles sería a lo más una consecuencia, un comportamiento resultante del amor, pero no el núcleo mismo del amor.

AMAR ES SALIR DE SI MISMOS
Para empezar por lo más sencillo y radical, amar es tener en cuenta al Otro. Reconocer plenamente su existencia, y no ya como mero instrumento para nuestros fines, sino como otro si-mismo.
A primera vista parecería que nos quedamos muy cortos con decir “reconocer y aceptar la existencia del Otro”. La alteridad. Sin embargo es el paso primero y esencial en la construcción de una relación humana: el salir del sí-mismo rompiendo el obstinado encerramiento en los propios intereses y puntos de vista. No es tan sencillo dar este primer paso a fondo. Para salir de sí es preciso que exista al menos una capacidad de empatía o interiorización del pathos del otro.
El amor requiere ciertamente una dosis de altruismo es decir de liberación de sí mismo en favor del Otro. (Altruismo viene del latín “alter”, “otro”). Pero el Yo de cada uno es su centro inevitable. De ahí la dificultad, cuando no la imposibilidad del altruismo total y puro.

ALL YOU NEED IS LOVE (los Beattles)
¿Es el amor, bajo alguna de sus variantes, una necesidad para la existencia humana? ¿Qué es lo que libera al hombre de sí mismo y lo trasciende, algo imprescindible para la verdadera felicidad? ¿Qué lo eleva y qué lo degrada? Entonces, ¿por qué el amor se adultera y pervierte con tanta facilidad?
El amor puede ser sublime pero es también una mercancía fácilmente corruptible.
Lateralmente:¿Cómo puede darse algo como el amor a Dios, siendo Dios un término inasible de esta relación, no representable, por así decir inobjetivable, del amor?

DE LA INTENSIDAD Y LAS VARIAS FORMAS DEL AMOR
Amor de amistad, a la familia, a un grupo. ¿Qué sentido tiene el amor a la patria, a un club, a un partido político, a la ciudad natal?
Las muchas formas del amor: Los griegos distinguían, y distinguen hoy, entre agape (amor), filía (amistad), eros (pasión física). Hoy hablamos también escucha del otro, empatía y simpatía, tolerancia, corrección y cortesía y algunas personas hablan hasta del concepto cristiano de caridad, es decir de búsqueda de Dios, amando a los demás porque son el rostro viviente de Dios.
Todo ello es amor. Un término paraguas bajo el que caben una multitud de variantes.
Cuando bajo el término amor se junta todo, desde la caridad al amor físico, es que hay que clarificar las ideas.

b[El amor a la Patria]b
Patria tiene el mismo origen que el del latín patres, los padres. Amor a la patria es amor al pueblo al que pertenecemos, a los que reposan en nuestros cementerios. Pero implica también amor a sí mismo, a la propia infancia, a los entornos que nos vieron crecer.

b[Amor conyugal ]b
Hay ejemplos de amor romántico, de amor carnal, de profunda connivencia entre dos personas. La historia y la literatura rebosan de ejemplos. (En Internet el lector puede leer las cartas entre Abelardo y Eloísa).
El amor entre hombre y mujer suele empezar como una modalidad más o menos intensa, abierta o implícita del eros, y después para subsistir se va transformando en amistad, complicidad, o en la parte incuestionable de la vida que han vivido juntas dos personas hasta sus últimos trayectos. El amor conyugal necesita madurar, transformarse e ir revistiendo modalidades nuevas y diferentes para permanecer. Es un ejemplo más de la multiforme esencia y de la dinámica del amor.
Es una mezcla de eros, filia(amistad) y agape (amor del alma), que si sabe cuidar y mantener inteligentemente, da lugar a las experiencias más exaltantes de nuestras vidas.
b[Una forma indiscutiblemente sublime del amor ]b
El amor de la madre a su hijo pequeño es la forma más alta de salir de sí, de trascenderse a sí mismo, ya que no exige, ni requiere forma alguna de reciprocidad. Las relaciones de la madre con los hijos no pueden funcionar en base al principio do ut des, te doy para que me devuelvas. Es el mejor ejemplo de don total (de los padres al hijo) y sin que haya demanda de retorno.
¿Es el amor materno un caso único, o existen copias de ese amor en otros tipos de relaciones humanas?

b[El amor cristiano]b
La idea nietzscheana del amor cristiano. Todo el discurso del amor al prójimo es humo, opio del pueblo, trampa para atrapar a débiles de espíritu. Ver abajo del texto una cita curiosa de Tertuliano sobre el amor cristiano en los primeros siglos del cristianismo. (1)
Entonces, las religiosas que dedican su vida entera al servicio de los demás ¿son pobres mujeres, santas quizás, pero engañadas, quizás orgullosas, narcisistas auto-complacidas?
El amor del Buen samaritano del Evangelio, es un amor de misericordia, es un amor momentáneo de alguien que pasa y se va. Es un amor “de lejos”, transitorio. No es comparable al amor entre esposos.
El afecto puede teñirse de sentimientos que no son caben bajo la categoría del amor porque últimamente son sentimientos abstractos, genéricos y despersonalizados. En esos casos el Otro es intercambiable. Es amor a X, no al individuo real y único. Ejemplos de estos sentimientos son el amor de misericordia, de protección, etc.
¿Es un requisito para el amor verdadero el sentirse en igualdad con el Otro?

b[El amor travestido]b
Es verdad que tenemos una inmensa capacidad de mentirnos a nosotros mismos. Por eso es fácil adulterar el amor, llamando amor a lo que es un camuflaje del narcisismo, la teatralidad y juego de roles ante los demás.
El verdadero amor no es pretexto para asentar el propio orgullo ni para afirmar la propia superioridad. No es paternalista. No es blandengue ni sensiblero.


II. ¿PUDIERA SER EL AMOR PURA BIOQUIMICA?

La fisiología y la bioquímica del amor
¿Hay en el amor algo más que biología, o que no sea reductible a biología?
Hemos de comenzar señalando que hasta las más brillantes ideas y los más bellos sentimientos necesitan un soporte material. Nos planteamos la cuestión de saber si las ideas y sentimientos existen por sí mismas como en un mundo platónico, si hay una entidad espiritual que las genera, o si por el contrario se reducen entera y completa a redes o asambleas de neuronas y a ciertos neurotransmisores cerebrales.
La atracción entre dos mamíferos parece estar asociada a moléculas como la feniletilamina y la norepinefrina. No se trata aquí ni siquiera de esbozar la bioquímica del amor. Las personas que se interesan por estos temas recordarán sustancias como la vasopresina, y sobre todo dopamina, oxitocina, testosterona, estrógeno, etc. ¿Se podrá un día descifrar adecuadamente el enamoramiento con ayuda de la bioquímica?
El más romántico de los amores comienza en el hipotálamo y continúa en la pituitaria. El cerebro produce opiáceos y complejas cadenas de reacciones que implican una multitud de hormonas y de proteínas.
Lo que está fuera de dudas es que las ideas y sentimientos no existen por sí mismas sino que al menos se apoyan y se sustentan en redes neuronales y neurotransmisores.
La filosofía contemporánea integra estos conocimientos científicos con menos dificultad que la religión.
Cuando los descubrimientos entran en competición indebida con la fe religiosa, quizás sea porque la fe es mal entendida por algunos. Constantemente se citan las historias de Galileo, de Giordano Bruno o de Vanini. Muchos teólogos de aquellos tiempos temieron que la explicación del sistema solar derivada de la Física desalojaba al Dios del universo. Tenían simplemente un concepto erróneo de Dios y del universo.
Hoy, las explicaciones bioquímicas hacen temer a muchos que el hombre se reduzca a una maquinaria biológica. ¡Que se preparen los conservadores para digerir todo lo que nos deparará este siglo XXI!

Triste amor
Tan complicado es probar de manera científica la tesis reduccionista – según la cual todo se reduce a leyes físicas y químicas–, como las tesis puramente idealistas o espiritualistas que son tan endebles que no se sostienen frente al saber contemporáneo.
Como decíamos más arriba, el más romántico de los amores comienza en el hipotálamo.
Yo no poseo argumentos definitivos para apoyar el reduccionismo, ni creo que nadie los pueda aportar.
Pero sí pienso que, si todo fuera reductible a pura física, sería una catástrofe existencial para los que viven de una manera consecuente con sus ideas. La alternativa no puede ser engañarse sí mismos, y vivir las interacciones humanas del amor en sus variadas formas, como puras funcionalidades bioquímicas. ¡Qué triste amor y que triste vida!
Es evidente que lo que precede no tiene la fuerza probatoria de un argumento racional. Pero, ¿quién se imagina que todo es susceptible de ser explicado racionalmente?

PARA CONCLUIR
1. En lo que precede hay muchas más preguntas que respuestas.
2. El amor entendido en sus variantes más puras es una vía para escapar de la absurda condición humana.
3. Y es que en la tarde de la vida te examinarán del amor, como dijo Juan de la Cruz.


(1) Tertuliano : Mira cómo se aman unos a otros [los cristianos] !.... están dispuestos a morir por el otro, pero son los mismos que estarían aún más dispuestos a matarle. (Añado yo : quizás para defender la fe)


]b
Blas Lara Lunes, 14 de Mayo 2012 - 15:13

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Editado por
Blas Lara
Blas Lara
Actividades profesionales ejercidas: Catedrático de la universidad de Lausanne, Jefe del departamento de Informática, Investigación Operativa y Estadística de Nestlé (Vevey). Libros principales: The boundaries of Machine Intelligence; La decisión, un problema contemporáneo; Negociar y gestionar conflictos.

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