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ANTONIO CRESPO MASSIEU: Un poema del libro inédito OBSTINADA MEMORIA


Domingo, 24 de Marzo 2013| Leído 2674 veces | 0 Comentario(s)

Antonio Crespo Massieu (Madrid, 1951) es licenciado en Filosofía y Letras (Filología Hispánica) por la Universidad Complutense y Diplomado en Estudios Portugueses por la Universidad de Lisboa. Profesor de literatura española en Enseñanza Secundaria. Entre sus publicaciones de referencia en poesía están "Elegía en Portbou" (Bartbely ed., 2011) y "Orilla del tiempo (Germania, 2005).
El poema inédito "Descenso en Portbou (Con Walter Benjamin y su ángel)" recoge alguna de sus obsesiones y geografías vitales, como es los desaparecidos por la violencia estructural, la memoria y la dignidad de la persona, así como los compromisos políticos de los intelectuales, los poetas o los militantes en movimientos sociales o políticos de base. En el poema se respira un doble tiempo que se encuentran, el de la desdichada muerte de Benjamin y el de la peregrinación del poeta Crespo Massieu muchos años después al lugar. Un ejercicio poético y a la vez ético. Que destila verdad en sombra, que salpica de vida ausentada por la fuerza del destino de Europa. Un poema tan actual y acuciante en su temblor e ira, en su visionaria experiencia de la historia y de los vacíos propiciados por la maquinaria de destrucción moderno y progresista que nos acucia y persigue.

De su "Poética", cito literalmente:

"Mirar el mundo con los ojos de las víctimas, los olvidados, los excluidos de la historia."

Quienes pasan por sus poemarios, frecuentemente extensos, densos, con muchas anotaciones menores que configuran una mirada amorosa, incondicional y muy atenta a lo vivo como a lo desvivido o lo perdido en las cunetas de la historia, advertirá que su estilo moroso y horadador hacia lo profundo aúna como pocos exquisita sensibilidad sin concederle una letra tan siquiera a la lágrima fácil y mediática, a lo ñoño, y a su vez un rigor historicista fruto de una prolongada y minuciosa lectura de las vidas en lo social y en lo particular de los pueblos y sus circunstancias y agravios.


ANTONIO CRESPO MASSIEU: Un poema del libro inédito OBSTINADA MEMORIA
DESCENSO EN PORTBOU (CON WALTER BENJAMIN Y SU ÁNGEL)
 
 
 
 
¿A dónde el pasaje, el descenso, la entrada?
 
 
Cegado aún por el sol, blanco muro de cementerio,
la oscuridad en que peldaño a peldaño entras
como escala que desciende en vértigo de abismo,
extraña luz difusa que encamina tus pasos
y de pronto la imprevista claridad ciega
como invocación: nada te separa, nada te detiene,
todo gira en un punto, te llama, llegas,
palpas el límite, cristal, espejo, palabras.
 
 
Estás ya como él,
en el borde mismo del precipicio,
el descenso, el descanso, la luz del mar,
lo que estalla en espuma, lo incesante,
la fidelidad también a esta errancia sin sentido,
el límite, la permanencia,
la palabra inscrita,
hecha cristal, lámina, límite casi invisible,
inaudible palabra que él abandonó
junto al mar y ahora cumplido el siglo
de la infamia tú recoges para ir hacia atrás,
ascender buscando ahora la salida, el dintel
de este pasaje cegado por la luz,
imposible túnel que escalas para de nuevo
ver, sentir la tierra de los hombres, buscar.
 
 
Las huellas que nunca existieron,
las palabras dichas, los gestos, las calles transitadas,
las nunca recorridas, el viaje y sus afanes,
el amor, los pequeños detalles, las mínimas cosas,
el dolor, el largo exilio, el infinito peregrinar,
en la frontera los heridos, los zigzageantes,
los niños, las mujeres, el viejo poeta,
la sombra del desconsuelo, la dignidad,
el soldado con muletas la derrota descendiendo,
el monte ascendiendo, serpenteando.
Y un mar lejano, la cal, la espuma, un blanco cementerio.
 
 
¿A dónde el pasaje, a qué destino?
 
 
¿Dónde la casa, la huella, el pasado,
la memoria, la tierra, dónde
los que cruzaron hacia el norte,
los que no volvieron, los que nadie reconoció?
Y este escalar montes, esta asfixia,
este sudor y el obligado detenerse vencido, ese
limpiarse las gafas, seguir, bajar, descender,
aparecer por fin tras la boca de un túnel
a la extraña luz de una estación
entre dos mundos, entre dos alientos
(escupiendo seres vivos, tragando
palabras, tiempo, destinos)
avanzando entre raíles, la mujer, el hijo,
el hombre de gafas empañadas
la cartera negra bajo el brazo.
En la estación vacía,
la estación término, allí donde los trenes desiertos
llevan humo o ceniza, nombres, pavesas,
un rescoldo, lo que fue despojado, limpiado,
lavado, gaseado (no es alegoría es premonición).
Aquí entre dos montes, en este lugar de tránsito,
este pasaje, imagen perfecta de lo efímero.
 
 
Aquí tú,
el viajero perpetuo, el exiliado de si mismo,
el que tanto amaba las pequeñas cosas, 
las desechadas, arrumbadas en anaqueles,
desvanes, anticuarios, el que juntaba
fragmentos de mundo,
tú que miraste con obsesiva fijeza
el ángel de la historia, tú el ensimismado,
el perdido, el que jamás llegaba a donde se proponía,
el errante, el que amaba la interrupción, la analogía,
el aura, el peso leve de todo lo vivido. 
Aquí has llegado,
aceptas ahora tu destino,
el hiato, corte, cesura, la pausa definitiva.
 
 
Pues en esta apretura insoportable, este denso
contacto, este hacinamiento de cosas,
ideas, cuerpos, esta asfixia que hace imposible
la mirada, el caminar, la palabra,
en esta frontera del siglo ninguna vida.
En este inmenso pasaje de hierro y cristal
entre dos huecos, oquedades, bocas abiertas
a la oscuridad, a un temor de raíles
y tiempo retraído, envuelto en si mismo,
en este paréntesis que nada anuncia, que presagia
la nada y de la nada a la nada conduce. Aquí
sólo ausencia.
 
 
Recuerdas ahora, recordamos acaso,
cómo te perdías amando las pequeñas cosas 
como si fueran en verdad muy importantes
ganado tal vez por una temprana nostalgia,
sin renunciar a nada, acariciando cada objeto,
sellando con tu mirada el instante, reuniendo,
juntando fragmentos, una música, un olor.
Una imperceptible sensación de tránsito,
un injustificado acabamiento,
mirando siempre atrás
(¿fijar el instante, lo fugitivo,
la luz acaso?)
 
 
¿Era el misterio de la radio, su enigma de lenguas,
los paseos por el Tiergarten, los cuentos, las avenidas
de la gran ciudad, el asombro de la infancia? ¿O era
la música compartida, las noches de verbena,
lo amenazador oculto en los límites del parque?
 
 
Crecías, transitabas, tal vez olvidabas
mas el aroma permanecía intacto,
perdido en la lejanía de la mirada,
retenido y a la vez ausente
como algo que flota y nos define,
sombra breve que fue y nos acompaña,
hálito que tiembla y se escapa
como la nota perdida,
como el acorde de una mirada que nos aguarda,
nos abre el consuelo de la memoria,
como un estuche, como una cajita que a otra contiene,
como un pasaje.
 
 
¿Acaso sabías, tú que los amabas,
como alegoría, emblema o enigma,
sabías que en un pequeño, casi provinciano
pasaje puede perderse un niño, sentir el bullicioso gentío
y con angustia buscar a su madre?
¿Acaso podías imaginar,
preveer otra vida, otra infancia,
una deuda de préstamos, palabras, herencia?
 
 
Necesario es ver también aquí alegoría,
en este falso camino, frontera entre dos mundos.
Y lo que cubre esta bóveda de artificio es hueco
entre dos vacíos
donde es tan fácil perderse, extraviarse
como niño abandonarse al cansancio
en estos raíles que llevan muerte
y a la nada conducen, aquí
donde sólo reluce la oquedad,
pasaje abierto a la premonición, al silencio.
 
 
Aquí donde regresas perdido,
donde descansas, donde al fin
todo cesa.
 
 
Aquí donde no hay respuestas,
donde el tiempo se precipita
en una pregunta azul, infinita,
en una claridad de cristal o palabra.
 
 
 
¿A dónde el pasaje, a dónde el descenso?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


Al poeta no le sobra tiempo. Incansable lector y propulsor del feraz pensamiento crítico, coordina para Viento Sur la sección cultural de poesía. Propicia en Madrid lecturas poéticas, o debates, tertulias.  
Para leer algo más del poeta, critico y escritor Antonio Crespo Massieu o escucharle de viva voz, ver en los siguiente lares cibernéticos:




En el blog de Miguel Ángel Lama


En el I.E.S. de Benicassim, lectura de A.C.M.


Blog de Laura Giordani



En Youtube, desde Burgos digital



En el blog de Viktor Gómez (blogspot)










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